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Orange Country

Trump ha ganado.

Y la tercera guerra mundial es trending topic en Twitter.
Y la verdad es que el tipo es repugnante, es un ignorante, un timador, un violador machista, xenófobo, bocazas. Vamos es un excremento de persona, sí.

Pero no es el fin del mundo.
Poner en la otro fiel de la balanza al santo Obama.
En un día normal, sus drones están sobrevolando países de medio oriente, asesinando gente sin identificar, cualquier blanco es válido si es un varón mayor de 15 años. Es un señor que ha mantenido varias guerras en curso, que no ha cerrado la aberración contra los derechos humanos que es Guantánamo, durante su mandato no se ha erigido un muro con México, pero se ha permitido que milicias de racistas armados patrullaran la frontera de Texas para expulsar inmigrantes.
A la gente le gusta hablar como si el tipo del despacho oval pudiera apretar un botón y mandarlo todo a la mierda, pero si algo hemos aprendido del estado de los silos de misiles de los USA es que su protocolo de actuación depende de mucha gente, de software en discos de cinco y cuarto y de que realmente puedan despegar esa mierda de ICBMS sin mantenimiento. En realidad, no es tan sencillo como abrir la mesa del despacho y pulsar "EL BOTÓN".
Nos han vendido la democracia unida al culto de la personalidad. Nos venden salvadores unidos a un partido, monos de feria, peleles a los que podemos ver la cara, ridiculizar y criticar. Pero por detrás tienen una mano bien larga metida en el culo que mueve los hilos. Rajoy no es nadie, solo un testaferro de un colectivo de intereses. Lo mismo que era Obama o Jorgito Bush.
Seamos sinceros, ya hemos pasado por un imbécil en la casa blanca. Un borracho que había arruinado las empresas que había dirigido, que era un iluminado religioso que hablaba con Dios. Un idiota con cara de idiota. Él no gobernaba, era un pelele de terceros y no nos llevó al apocalipsis.
Sí que jodió mucho las cosas, la verdad. Y le eligieron dos veces.
No, el problema NO es que haya ganado Trump, sino que no ha ganado alguien que no fuera Republicano o Demócrata.
En realidad si que hay un grave problema con que haya ganado Trump. Y es que este señor era un misógino xenófobo, ignorante, bocazas, infantil, marrullero, agresor sexual, incestuoso, warmonger, fearmonger, balbuceante pedazo de mierda. Pero lo era ABIERTAMENTE.
Y la gente le ha votado.
Así que ya sabemos qué tipo de gente somos en este mundo.
Somos el tipo de humanos al que le ponen borricos esas cosas.
Chungo lo llevamos.

El Terror de lo políticamente correcto

Bueno, estoy perreando antes de irme a la cama y me encuentro con que alguien enlaza esto. Casi me huelo lo que voy a ver, pero me deja tan perplejo que pierdo una hora de mi vida discutiendo solo con alguien que no me va a responder. Así que lo copio del comentario de Youtube y torturo a mis cuatro gatos. Os chincháis. Que pronto escribiré más entradas.

Este es el vídeo de la discordia.

Hay tantas cosas mal en esta charla que es difícil empezar.

¿Empezamos por el gratuito concepto de los "Estupendos"?

Esto es una falacia de manual, la construcción de un hermoso hombre de paja.
¿Por qué esto es una mierda? Bien: por una sencilla razón. Acabas de crear un grupo de personas bastante indefinido al que te has preocupado de ridiculizar al inicio de la charla con el despropósito del chiste de "Mistetas", y en el que estás englobando por un lado a gente que desprecia el humor negro de Mota y a un colectivo ultraderechista con una agenda clara como "Manos Limpias". Y seguramente, a mi ahora que estoy contestando negativamente a tu diatriba.
Porque claro, en este escenario, eres tú o la persona en cuestión la que decide cuando alguien tiene un derecho real a sentirse ofendido o a quejarse y cuando es un "Estupendo". Y esto es una receta muy mala para el entendimiento.

Por otro lado estás empleando el caso de Zapata para tu propio beneficio. Como humorista, supongo, te columpias en el borde de "lo políticamente correcto". Porque es el trabajo del humorista tontear con muchos tipos de humor y porque si te has currado una charla para TEDx supongo que te pica mucho el tema.
Pero el caso de Zapata NO es el tuyo, ni el de Irene Villa. No lo será a menos que entres en política. El caso de Zapata no tiene que ver con lo políticamente correcto, sino con la hipocresía y la guerra mediática. Tiene que ver con equipos dedicados a rebuscar en tu pasado para echarte mierda cuando tu partido sube al poder, tiene que ver con asociaciones ultras financiadas por grandes intereses que tienen pasta de sobra para arremeter una y otra vez como una marea de mierda contra quienes desprecian por sus ideas políticas. No, el caso de Zapata o Villa, no es una batalla de humor, es acoso mediático, no es corrección política, es política a secas.
Seamos serios, la gente que mandó esos tuits a Irene o que pedía la cabeza de Zapata por citar un chiste como ejemplo de hipocresía es gente que hace esos chistes y mucho peores en la intimidad. Es gente que ve el fascismo con buenos ojos, no solo como humor negro.
¿Entiendes el problema? Estás mezclando churras con merinas. Tú te estás quejando de que no vas a poder hacer chistes porque la gente te critica y protesta, y esto NO tiene que ver con el humor. Porque Zapata ni siquiera estaba haciendo chistes. Y eso es el contexto, que es muy importante, y eso a nadie se le ocurre discutirlo, porque los medios han dado por cerrada esa batalla. Los escribió, y que fueran entrecomillados o en el contexto del escándalo de Vigalondo es indiferente para quien solo vio carnaza contra un partido político que desprecian.

¿Por donde seguir?

Me ha encantado tu argumento: "Un niño de cinco años pretende ofender con el chiste de mis tetas?"

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Bien. Sabiamente has elegido un chiste que está en el borde de la corrección política. No por los ridículos argumentos que has dado. Porque esos argumentos son los de un humorista, has buscado el absurdo, que es una comedia que yo admiro mucho, y has exagerado para hacer las cosas graciosas. Entonces, claro, todos vemos RIDÍCULO que el chiste de "Mistetas" sea el ejemplo de "corrección política". Has creado un buen hombre de paja, y sobre él has cabalgado los quince minutos de charla.

Vamos a emplear tu misma lógica: "¿Ves correcto que un niño haga un chiste misógino? ¿O un chiste racista? ¿Te parecería bien que el niño en cuestión haga chistes ridiculizando a los homosexuales?"

Oye, no se. A lo mejor a ti si te parece bien. A mi no, y espero que mis hijos hagan esos chistes bien adultos, cuando sepan diferenciar bien entre humor y humillación.
Aquí viene el quid de la cuestión: ¿me ofendería a mi que un niño hiciera un chiste sobre algo de esto? NO. Porque, efectivamente, el niño quizá (no generalices, porque hay niños muy cabrones) no quería ofender. Pero ese niño está empleando un humor que va a denigrar a otros niños y marcar en el futuro su visión de las cosas. Si este niño ve que es gracioso decir que pisar a las mujeres está bien, que su sitio es la cocina, que violarlas es divertido, que los gitanos son ignorantes y ladrones, que los negros son subhumanos (como ocurre en todos los chistes de sudáfrica que hacíamos en la infancia), que los locos son personajes risibles o terroríficos... esto no es gratuito. Esto ayuda a crear una sociedad donde el "mariquita" es señalado con el dedo y ridiculizado, donde grupos de cabrones se ríen de una violación por Whatsapp, etc. Y, de nuevo, el niño no tiene la culpa. Pero tú ya tienes pelos en los huevos, chaval. Y si tú vas haciendo chistes de mierda que ayudan a perpetuar clichés y a convertir esta sociedad en una mierda, no esperes que alguna gente, quizá algunos de esos "Estupendos", te rían la gracia.

Eres un creador. Eres un animador. Eres una persona que moldea, infinitesimalmente, la forma en que afrontamos el mundo. Ayudas a crear paradigmas. Como humorista, señalas el absurdo, la injusticia, puedes emplear el ridículo para bien o para mal. Tus actos no son inocentes, ni son gratuitos. Ni los míos. Tengo un deber moral de analizar mi trabajo y saber qué estoy haciendo. Y si es eso lo que quiero hacer, pues adelante. Pero esas voces que critican, a veces deben de ser estudiadas. Lo que nos lleva al siguiente punto.



Tu manual para convertirte en un gilipollas.

¿De verdad? ¿En serio esos son tus consejos para la gente?
El gran problema de tu exposición es que estás generalizando masivamente. Estás creando bandos: Estupendos contra Cachondos, bien contra mal, corrección política contra libertad; y el mundo es un lugar mucho más gris.

Primer consejo: "Demos una oportunidad a la audiencia para demostrar su inteligencia."

No. Demuestra tú tu inteligencia. No publiques lo que piensas, piensa lo que publicas. Y luego, publica. Pero no porque vayas a ofender a alguien, sino porque está muy bien pensar antes de abrir la boca. Mucha gente no tiene filtro entre sus emociones o sus impulsos y la boca, y eso quizá no sea lo mejor del mundo. Pero sobre todo, piensa lo que dices, y por qué lo dices. Y si aun así sigues queriendo decirlo, adelante.

"Si reiteradamente no les gusta lo que dices, Unfollow"

Oh, claro. No le vas a gustar a todo el mundo. Eso es imposible. Creo que esa sería la frase que tenías que haber empleado. No esa chulería tan propia de estos tiempos: "si no te gusta lo que digo, aire."
Lo cual puede ser bueno en ciertos momentos. Nadie te obliga a seguir a nadie, mucho menos a un humorista que no te haga gracia, pero ampararse en eso para eludir el problema es la receta para fabricar gilipollas. Gilipollas en este contexto es quien cierra sus oídos a las opiniones que no le gustan y se refocila en el montón de gente que le dice las cosas bonitas. Eso, en estos mundos de hoy en día, como Twitter, pasa mucho. Tengo 4 millones de seguidores, puedo decir lo que quiera, si no te gusta, tengo cuatro millones de seguidores que me ríen las gracias.
Esto lleva a gente como Arévalo y Bertín Osborne a lamentarse de que ya no pueden hacer chistes de mariquitas locas. Porque su público tienen. Y ellos se lamentan de que ya no puedes ir por ahí insultando a todo un colectivo que sufre la marginación para el placer de tus fans.

No, si poder puedes hacerlo. Pero no esperes que el resto nos callemos lo que pensamos de ti. Es de justicia que recibas, cuando menos, el mismo trato que das a los demás. Porque creer que estás por encima de eso es de gilipollas. De manual.

"Un seguidor tóxico menos es maravilloso".

Si, esta gente existe. Si tienes muchos seguidores tóxicos a lo mejor es que tú eres tóxico. Pero para eso hace falta un poco de autocrítica (autocensura puedes llamarla) y está claro con tu segundo consejo que....

"No pidáis perdón jamás".


Vale. ¿No ves lo horrible que es lo que dices?

"Si vuestra intención no era ofender, no pidáis perdón, porque les estáis dando la razón a los Estupendos".

Que viene el Coco! Cuidado con los Estupendos! Se llevan a los niños y se comen a las mascotas!
En serio, no puedo salir de mi estupor.
¿Sabes cuando tus palabras podrían tener sentido? Cuando crees que eres perfecto y que nunca te equivocas. Cuando piensas que no tienes ningún error y que todo lo que haces es maravilloso y el problema lo tienen los demás. Vamos, cuando eres un gilipollas.

No, no debes pedir perdón si no crees que te has equivocado. Si no sientes de verdad que la has cagado, no pidas perdón. Pero para eso hace falta, primero, pensar en lo que dices y en lo que has dicho (problema de tu primer consejo).
Si tras un chiste, un libro, un corto, una película o cualquier forma de expresión aparece gente señalándote que lo haces mal, no debes pedir perdón. Debes reflexionar. Y darte tiempo, que estas cosas van despacio. Date tiempo para pensar en lo que dicen y en si tienen o pueden tener algo de razón. Y si llega el momento, es muy muy sencillo. Ser humilde. Y que te lo diga alguien como yo es casi un chiste, pero sí, ser humilde.

"No entiendo por qué os ha molestado esto, pero es posible que sea víctima de un sesgo cognitivo y no lo vea. Intentaré pensarlo, aunque puede que me cueste un tiempo darme cuenta. Y siento si os ha molestado, no era mi intención".


Oye. Puede que tengas razón. Pero puede que no. Así que no seas gilipollas y piensa que puedes equivocarte. Lo más seguro es que muchas veces lo hagas.

¡Si pides perdón los terroristas ganan!

Y la tercera: si pese a todo esto hay gente que sigue queriendo montar bronca porque son unos trolls...

¿Si pese a qué? ¿A que no midas tus palabras y no admitas poder equivocarte? ¿Qué has hecho para no generar problemas? Si lo que acabas de dar son indicaciones para comportarte como un capullo, te aseguro que te aparecerán, no trolls, sino sinceros detractores.

Ante eso, la solución que propones es la guinda que colma el vaso: el problema son los demás.

En fin, tenía que haberme acostado ya, pero he visto este vídeo porque alguien lo ha enlazado como algo "bueno" y sinceramente me ha dejado ojiplático.
No creo que leas esto, Víctor, pero si lo haces, posiblemente me etiquetes de "Estupendo". Pero a mi no me ha ofendido ni me ha molestado tu humor, simplemente me parece MAL lo que dices.
Mal argumentado y mal concluido.

Existe la corrección política, claro. Si la madre del supuesto niño del chiste se hubiera escandalizado porque el niño hablaba de tetas, por ejemplo, estaríamos ante uno de esos casos. El caso de José Mota, por ejemplo, es verdad que se puede ver como una víctima de la corrección política. El gag, sin puta gracia, por cierto, es de humor negro. Y a una persona que esté en una situación como esa, puede hacerle recordar su dolor y molestarle.
Pero, efectivamente, ese es un problema de esa persona.
Porque todos nos morimos, todos tenemos accidentes, y todos tenemos enfermedades. Hacer humor sobre eso puede ser negro, pero no es dañino. No estás fomentando la discriminación, el maltrato, o los estigmas de un colectivo. Los enfermos terminales no son un colectivo. Tus chistes no hacen que la gente los vea como seres abominables, o como ridículos.

Si tuviera que dar tres consejos, serían estos:

- Piensa como influyen tus creaciones en el resto del mundo. Si crees que no lo hacen, piensa como influirían si los mensajes que transmites se aceptaran como leyes universales. ¿Estarías cómodo? ¿Alguien sufriría si todo el mundo hiciera a todas horas ese chiste? ¿Existe una situación de desigualdad, acoso o estigma que se asocie a esos comportamientos? ¿Deseas perpetuarla? Una vez hayas respondido a esas preguntas, adelante, llena la red con tus chistes.
- Si alguien se molesta, molestate en pensar si puede tener razón. Hay mucho gilipollas por el mundo, no seas tú uno de ellos.
- Se original. No vayas a lo fácil.

A tu pregunta "La corrección política puede acabar con el sentido del humor? responderé NO. Pero no porque esto sea una lucha que vayamos a ganar. Sino porque el humor es inteligente. Y siempre encuentra la forma de abrirse paso. Si resulta que nuestra sociedad cambia y no encuentra gracioso reírse a costa de humillar a los demás, encontraremos chistes que no lo hagan. Si es necesario abandonar los chistes de mariquitas y gangosos, nos reiremos sin ellos. Si tenemos que dejar de usar topicazos machistas, acabaremos encontrando la forma de hacer humor sin ellos. Porque además, el humor se nutre de nuestra sociedad, de la vida cotidiana. Cuanto más desaparezcan esas cosas, menos gracia nos harán y menos las aceptaremos. Y nos reiremos de otras.

¿O tú te ríes de los chistes de maricas de Arévalo?

A lo largo de la historia del humor español has tenido gente que ha huido sistemáticamente de hacer chistes ofensivos. Tienes muchos ejemplos de como hacer humor sin ellos. Has puesto algunos, como el chiste del hombre que no discute. Yo podría sacarte una batería de chistes de ecuaciones que son hilarantes (para físicos y matemáticos) y que no precisan de sexismo, racismo, capacitismo u homofobia. Tienes a Gila que hizo gran parte de su carrera con chistes genéricos absurdos sin más sexismo que el que la misma sociedad destilaba. Tienes a Faemino y Cansado, los Monty Python... una cantidad de gente que ha podido hacer humor sin necesidad de someterse a la corrección política (no metamos la religión en esto que entonces no duermo, ¿vale?).

En fin, quizá leas esto, quizá no. Me da igual, un unfollow más...

Revertada

Señores de la RAE: se que no nos llevamos bien, pero se también que da mucho caché tener una letra y quiero que me asignen la arroba (@ <== esto). Primero porque soy un escritor moderno, de la era de Star Wars, y segundo porque en este país, ser la arroba es más que ser la "ñ". ¿Qué hay más nacional que arrobar todo lo que puedas? Además, la arroba no tiene mayúscula, es ella sola, y no tendrían que buscarme una pareja de letra. Y así sacaríamos la RAE del pozo de los empates en las votaciones.

Mientras lo consideran (lo dejo ahí, para que se macere en sus lindos cerebritos), les añado que seguro que si me aceptan Reverte se cabrea. Y puede ser muy divertido tener piques en un sitio con gente que usa palabros olvidados. Imagínense el flame en el grupo de Whatsapp. En serio, la cosa puede ir a mayores, y yo he estudiado esgrima. Y seguro que a Arturito le encanta que cruzemos los sables. Como machos, digo.

Bueno, mientras espero pacientemente mi carta de admisión voy a sugerirles una nueva palabra: Revertada.

Es un nombre que quiero acuñar para cuando alguien famosete suelta alguna barbaridad casposa por las redes sociales, con regusto nostálgico y sabor a linimento Floyd. Miren que sinestésico resulta todo. Palabras que evocan olores y regustillo en el paladar. Creo que ya tengo al menos ganada una rueda de la silla, ¿no?

Pues revertada es lo que ha hecho Reverte en su último mensaje. Que pensaba dejar pasar porque no merece otra cosa, pero como veo que alguna gente de buen vivir está haciendo eco de la revertada, al final me planteo por qué me molesta y tengo que meterme a trapo. Que conste que estuve a un tris de escribírselo en el blog, pero como vi el talante de la recua de adláteres que tiene, preferí pasar. Total, no lo va a leer y yo no voy a perder mi tiempo respondiendo a la avalancha de ataques que iba a recibir.

La cosa os la resumo en un momento, pero luego emplearé ya citas textuales que son para darle un besote en las barbas.

Que conste que a mi este señor me gustaba en su momento. Leí un par de libros suyos y, como soy un inculto total y un isnorante, me gustaron y me lo pasé bien. Lo digo por si alguien me dice que escribe como el culo. Yo de eso no entiendo, de verdad. Yo no entiendo de arte, solo se lo que me gusta, como el Papa en el sketch de los Monty.
Ha sido solo gracias a su blog y a sus perlas de sabiduría gañánica que he empezado a verle con una visión más crítica. Sin que me caiga mal. Es que es tan viril y masculino que me obnibula con su barbita recortada y sus pintas de Davos Seaworth. Es nuestro caballero de la cebolla castizo, que quizá debería cortarse un par de dedos metafóricamente antes de soltar su poderosa verborrea a las redes. Por aquello de pensar antes de atacar el Aguasnegras y eso.

Bueno, pues Pérez estaba por los Madriles y en una tienda le cede el paso a una mujer abriéndole la puerta. Y ella le dice "eso es machista" y le deja estupefacto y con un palmo de narices. Y ya está.
Lo que en principio es una situación incómoda le sirve a Reverte, como no puede ser de otra manera en un escritor, para lanzarnos un relato sobre su vida y su visión de la educación, para concluir explicándonos que él no es machista (por eso), porque hace eso con todo el mundo. Y que esa mujer es una imbécil pazguata y él es un caballero y por eso no dijo nada en el momento, esperó a ir a casa corriendo para ponerla a parir en su blog con miles de lectores.

Vamos por puntos, que se que a la gente le gustan los posts con puntos.

1- Dejemos claro que es usted un machista

Esto ya lo hemos discutido. Tiene usted entradas notorias donde se dedica a imponer su criterio sobre lo que "una mujer de verdad" es. En esta, principalmente le veo pecar de clasismo. De insultar veladamente a toda esa gente que consiera "unos zarrapastrosos descamisados".
¡Pero es normal que usted sea un machista! Nos dice:

"Estaba a punto de entrar en una librería y coincidí en la puerta con una señora. Al menos, creí que lo era. Una mujer sobre los cuarenta años, normalmente vestida, quizá con un punto demasiado juvenil para su edad.Por lo demás, de aspecto agradable. Ni elegante ni ordinaria. Ni guapa ni fea."

Evidentemente, lo que nos importa de esta persona era como vestía y si era guapa o no. Porque ser una señora es algo de porte y clase.

Luego, haciendo gala de esa locuacidad de escritor se nos explica:

"Oigan. Tengo sesenta y cuatro tacos de almanaque a la espalda, y entre lo que lees, y lo que viajas, y lo que sea, he visto un poco de todo; pero esto de la señora, o la individua, en la puerta, no me había ocurrido nunca. En mi vida. Así que háganse cargo del estupor. Calculen el puntazo de que eso le pase a un fulano de mis años y generación, educado, entre otros, por un abuelo que nació en el siglo XIX, y del que aprendí, a temprana edad, cosas como que a las mujeres se las precede cuando bajan por una escalera y se les va detrás cuando la suben, por si les tropiezan los tacones, que cuando es posible se les abre la puerta de los automóviles, que uno se levanta del asiento cuando ellas llegan o se marchan, que se camina a su lado por el lado exterior de las aceras –«Que no digan que la llevas fuera», bromeaba mi padre con una sonrisa– y cosas así. Calculen todo eso, o imagínenlo si su educación familiar dejó de incluirlo en el paquete, y pónganse en mi lugar, parado ante la puerta de la librería, mirando la cara de aquella prójima."

O sea, que nos está explicando usted que es un machista de manual, porque el mundo le ha hecho así. Y es la pura verdad. Oiga, que no me parece ni raro y terrible que usted, con casi setenta años a la espalda, sea un machista. Lo extraordinario sería que no lo fuera. Y además, tiene gracia, "nunca le ha pasado algo así". ¿Nunca le han llamado machista? Eso será porque no escucha a la gente. Yo, encantado, lo hago: Machista. Ya lo dejó muy clarito en su post "Mujeres como las de antes" y repitió con ganas en su ataque a las "reinas magas".
Lo que pasa es que no es usted machista a nivel "libro de la buena esposa" o categoría Obispo de Alcalá. Es usted un machista como le corresponde a un ser criado en una sociedad machista, con valores machistas y con familia machista, abuelo del siglo XIX y que se sienta en una academia de lo más machista (otro punto, señores de la RAE, para añadirme. Un poquito de diversidad, por favor).
Es, lo que yo llamaría, un machista de "no soy machista, pero...".

2- La caballerosidad ha muerto

Esto no se si será bueno o malo, pero quizá habría que cambiar todo el concepto de raíz. La buena educación es algo agradable y aceptable. Nos gusta mucho a los viejunos decir que los jóvenes ya no tienen educación. Y me voy a incluir en el colectivo viejuno, aunque usted casi me doble la edad (¿ochenta tacos? ¿en serio? O los lleva muy bien o tiene que actualizar la foto de perfil. Actualizado: por cosas de la vida, me distraje y leí que tenía 74 añacos. Siguen siendo unos 64 bien llevados, pero ya no es sospechoso de consumir Ponce). Coincido con usted en muchas de sus opiniones, no en su actitud, claro está. Hay cosas de la buena educación que son de sota, caballo y rey, como ceder el asiento a las personas que lo necesitan más por su condición física (embarazadas, gentes mayores, gentes cargando con niños o con lesiones), ceder el taxi a quien lo necesite más (yo es que no gasto de eso, pero la idea es la misma en una cola del supermercado), y en general, no convertir la vida en una competición innecesaria.
Pero "caballerosidad"... usted que es un literato, me puede decir cual es el equivalente para las mujeres? Yo es que no se. ¿Modales? Pero los modales son neutros. Comportarse como una señorita o una señora sería el término, que ni tiene palabra propia porque razones.
Si yo empiezo a decir "el manual de la buena señorita"... creo que nadie que no use mantilla los domingos me va a mirar con buenos ojos. Si hablo de "el correcto comportamiento de una señora", más de lo mismo. Así que si el femenino es de un machista y rancio que atufa... ¿Qué nos dice eso del masculino? Si, lo puede adivinar. Lo mismo.

Caballero viene de cuando la gente montaba a caballo (¡SOY UN GENIO DE LAS LETRAS!). Quizá de antes o después de lo del derecho de pernada, el siervo de la gleba y seguramente de antes de la declaración de los derechos humanos. Suena muy chulo y a muchos nos gusta porque nos recuerda a Willy Fogg (Phineas para los literatos), al Sherlock del estudio Gibli, a Lanzarote del lago y a los duelos a espada tras la catedral a las ocho. Es retro y steampunk y entiendo el encanto poético, pero para el mundo real, Phineas Fogg era un diletante bueno para nada con esclavos que basaba su nivel de vida en que había niños trabajando en minas de carbón. Así que cuando encontramos la "caballerosidad" con la "realidad", yo prefiero que quede muerta y enterrada y la sustituyamos por algo más acorde a nuestros tiempos de perseguir muñecos por la calle en realidad aumentada.

Vivimos tiempos en los que los chavales se ponen gorras de rapero con etiquetas de talla doradas sin quitar porque da "swag". Asúmalo o fosilícese. Y en vez de buscar arrojar la chaqueta en un charco, deberíamos redefinir los modales para que sirvan a lo que usted quiere que sirvan. Como bien dice: "facilita la vida y crea lazos solidarios entre los desconocidos que la practican."
Pero no veo por qué quitarse la "puta gorra de rapero" (aquí es donde se ve que usted es académico, porque dice "puta" y es lo que da calidad al texto) facilita la vida o crea lazos solidarios. Lo único que crea es una situación de poder en la que USTED, el hombre blanco viejo y poderoso, recibe una deferencia de ELLOS, los jóvenes desarrapados y sin buena crianza.
Si no comprende por qué la gente deja de "ser educada", quizá reflexionar sobre eso le haga encender un par de luces en su sesera.
Ayudar, tener empatía y saludar amablemente es BIEN.
Obligar a la gente a vestirse o posar para tu almanaque es MAL.

3- Los jóvenes no tienen modales

Ni estilo, ni gusto, ni buena música, ni futuro, ni espectativas, ni dinero, ni apoyo, ni tiempo de calidad con sus padres, ni buenos profesores, ni respeto por ni de la sociedad que les margina y les aliena.

Pero lo importante es lo de los modales y está completamente aislado del resto de cosas.

4- Usted no es un caballero

Y por ello espero que no me rete a un duelo con pistolas en el campo del honor. Porque prefiero el sable láser, que es un arma más noble para tiempos más civilizados. Y porque yo lo de morirme por honor lo abandoné con las ideas de convertirme en un Lord victoriano. Ya me dieron mis cuatro plumas y con ella hice flechas para mi arco de poleas. Porque el longbow es tan de Agincourt...

Pero le explicaré por qué no es un caballero. Un caballero no besa y cuenta. Y sobre todo, un caballero no se calla una réplica educada cuando puede darla y luego se caga en la puta madre de la gente por Internet a sus espaldas. Un caballero no abusa de su fuerza, y cuando se tiene un asiento en la Real Academia y un nombre, se tiene fuerza. Cuando se tienen miles o millones de lectores, se tiene fuerza. Un caballero, de los que molan, de los que volvieron tarumba al gran hidalgo, no agrede desproporcionadamente. No ataca a alguien que no puede defenderse, y no es un hipócrita correveidile.
Si usted quería dejar en su sitio a esa mujer, que, efectivamente no se comportó bien, el momento y el lugar era en esa librería. En persona, en caliente. No en las redes sociales amparado por su corte de Versalles de aduladores y devotos seguidores.
Un caballero hubiera aguantado la ofensa y se la habría tragado, y citando a los gentilhombres, solo vería su nombre publicado tres veces, el día de su muerte, el día de su boda y el de su nacimiento. No iría corriendo a Internet a llorar el agravio.

Por eso usted no ha sido un caballero, ni por sus estándares, ni por los míos, ni por los de Alfred Pennyworth o un kingsman cualquiera.
Ahora, como caballero, le correspondería aceptar que la ha cagado y disculparse.

5- Usted no es la vara y la medida

O el ombligo del mundo, por decirlo de otra manera.

No voy a defender lo que hizo esta mujer, porque fue precipitado. Fue muy maleducado, ante un gesto de deferencia. Y encima usted no estaba siendo machista. Da igual que eso fuera un gesto claramente asociado al machismo y que usted sea un señor mayor machista. No estaba siendo machista en ese momento y esa mujer DEBÍA de saberlo.
Sin embargo, le prejuzgó. Creyó que su actitud era debida a su género y no a su revertosidad. La vergüenza caerá sobre ella.

Pero luego me da a mi por pensar y me digo: "¿y si vemos las cosas desde su punto de vista?". Mi buen amigo Reverte, usted es un hombre con pene. Usted no ha tenido que sufrir día a día los contínuos machismos pequeñitos, los micromachismos, que todas las mujeres sufren a diario. Usted va por su mundo con el pecho peludo al aire, como le apetece, y normalmente usted no es prejuzgado o discriminado por ser un hombre. Salvo este día. En el que una mujer ha prejuzgado que usted, por ser hombre y por ser Reverte (que seguro que lo sabía, que destila usted revertosidad por los poros) estaba siendo machista. Ella ha tenido que aguantar desde niña y todos los días que se la menosprecie por ser mujer, que se la considere tontita, incapaz técnicamente, cobarde, débil, digna de ayuda, necesitada de ella, que se la presuponga consumidora de productos light y no alcohólicos, que ella no paga. Está, no harta, porque entonces viviría sufriendo, sino acostumbrada a que la gente se crea con derecho a opinar sobre su aspecto, sobre como debe de vestir, comportarse y hablar por ser mujer.
Y entonces va a una librería y un señor revertoso le hace un gesto machista. Y ella decide que no va a callárselo (o lo decidió hace tiempo) y le prejuzga.
BU-FUCKING-HOO.

En serio, vierto lágrimas de compasión por esta injusticia.
Que si, que usted, en ese momento, y por eso no se merecía que le llamaran machista.
Pero, cocodrilo, las lágrimas sobran.
Máxime cuando le ha dedicado usted toda una columna de opinión para insultarla.

Ella tenía la excusa de tener un mal día. Usted ha tenido tiempo para decidir que esta era la mejor respuesta, proporcionada, justa y cabal para responder a tamaña ofensa a su honor.

Citando al bardo inmortal: "Gracias, príncipes por matar a mi hija. Inscribidlo entre vuestras hazañas. Un hecho valeroso, si lo pensáis."

Je Suis Un Artiste!

Iba a responder a un comentario sobre el hilo anterior, pero entre que el blog me censura si me paso de extenso (et tu, blog?) y que me estaba gustando por donde iban los derroteros, lo convierto en un post y así hasta parece que actualizo.

Me comentaba un asíduo sobre el tema de la autocensura y las obras pasadas:

"Lo que me temo es que al no valorar obras de arte antiguas y estar "vigilantes" (coña) ante las muestras del heteropatriarcado opresor [...] en las producciones art(r)íticas que van surgiendo en la actualidad, podemos estar (como sociedad) provocando un par de efectos indeseables: 1.- una evidente auto censura que nos limita [...] 2-un no menos evidente relajo ante los problemas más acuciantes a los que nos enfrentamos"

Bien, esta era mi respuesta:

Hay que valorar las obras, en general, en su contexto.

En todo colectivo habrá gente que será más o menos acertada en sus opiniones y sus críticas. Y es bastante estúpido intentar valorar una obra sin entender su contexto sociocultural y su época.
No puedes medir con la misma vara a X-Men: Acocolipsis que a "Lo que el viento se llevó" o, sin salirnos del género, "Supermán II".
No puedes exigir un nivel de consciencia social cuando no existía.
El problema de la sociedad (o lo bueno que tiene) es que evoluciona. O al menos, cambia. Lo que podíamos ver tolerable hace cincuenta años no lo vemos tolerable hoy. Los blacksploitations o el racismo brutal de Disney de los 70 hoy en día se persigue y se evita. Y qué decir del trato a la mujer de los viejos tiempos:

Una buena bofetada, como en los 70
¿Esto es autocensura?
Bien, eso DEPENDE.
Es autocensura si tu quieres ser un racista y por miedo al público te limitas tu arte. Es decir, eres un racista bien convencido y sin embargo intentas disimularlo porque sabes que está mal visto.
De igual manera, es censura si tu lo que estás deseando es mostrar como "asfixian a la puta asquerosa de Mística que va provocando" y sin embargo intentas evitar ofender al público. No es censura si tu, simplemente intentabas hacer un cartel llamativo y no te diste cuenta de que estabas empleando un cliché de violencia de género para ello.
Como escritor yo LA CAGO. Existen multitud de clichés y tropos machistas y racistas, homófobos y clasistas que seguramente cometo. Porque yo soy un varón blanco de educación universitaria y heterosexual. Así que tengo casi TODOS los privilegios posibles. Vivo en un mundo creado a mi alrededor y donde yo puedo ir por la calle sin miedo a que me peguen por besar a mi pareja, me pare la policía para un control rutinario o me violen en un callejón.
Son cosas que nunca tendré que sufrir, ni tan siquiera pensar. Mi mente no procesa que tenga que ir siempre temiendo cualquiera de esas cosas.
Y como esos ejemplos tienes a patadas. Cosas que los que tenemos privilegios damos por sentado y los que no, no.
Y no solo es el privilegio, es el machaqueo continuo con los clichés. Nos moldean la forma de pensar. De manera que si yo te defino a un personaje por cuatro o cinco características, tu en tu mente ya le has asignado sexo, raza y orientación sexual. Y clase social, y aspecto...
A lo mejor la mayoría del mundo no lo va a ver, o no le va a importar.
Pero yo soy un ARTISTA.


Eso significa que soy mejor que todos vosotros vivo con un miedo constante a hacer las cosas mal. A ser previsible, a no ser suficientemenete bueno, a no cumplir las espectativas de mi público, y también a hacer cosas que no pretendo hacer. No soy un nazi, y me jodería mucho que una obra mía se usara, por ejemplo, para hacer apología del exterminio de pueblos. Ni quiero ser racista, o machista. Así que intento no serlo.
En esto tengo dos opciones. La primera: Asumir que no soy machista/racista/homófobo y escribir tal y como me sale de dentro. Esto es lo que yo empecé haciendo. Escribí sin preocuparme de nada, sacando simplemente de mi mente lo que surgía con imágenes. Héroes, peleas, drama, sexo, violencia, traición, romance... todo sin filtro, pafuera! En mi mente evocaba un personaje y lo definía. No se por qué mis detectives se parecen a Colombo cuando yo ni siquiera he visto la serie. Ni por qué me gustan rubias. Así que cuando me doy cuenta de que visualizo a Colombo, pues para el siguiente lo cambio e intento crear algo que no sea repetitivo y previsible. Porque Je Suis unArtiste!
Y bueno, lo de las rubias lo cambiamos después. ¿Vale?
Y oye, me dice alguien: tienes una fijación con esto. Y yo cuando voy a escribir otro libro me digo "a lo mejor es verdad, podría cuidar un poco lo que escribo para no ser monótono".
Y alguien me dice "oye, tus personajes son siempre masculinos". ¡Claro! Yo soy un hombre. Y me siento más a gusto escribiendo sobre los sentimientos de un hombre y su punto de vista. Pero mira, también Je suis un Artiste! Y si un escritor no se puede poner en el pellejo de algo que no es, entonces debería apagar y dedicarse a los videojuegos. A jugarlos.
En realidad, como artista estoy sujeto a una CONTÍNUA AUTO CENSURA. Es decir, al menos yo. Pero no porque tema a la horda feminista de lo políticamente correcto. Simplemente porque no quiero ser un payaso más que repita la misma mierda que llevo viendo toda mi vida. Quiero ser un payaso original, o al menos intentarlo. Y además quiero ser un payaso que aporte su grano de arena para dejar el mundo un poco mejor de lo que me lo encontré.

Así que escribo mis protagonistas femeninas. Porque resulta que las estadísticas cantan mucho, y las jóvenes no tienen personajes con los que identificarse en el arte y la ficción. O sea, si. Pero la proporción es de 100 a 1. Pues mira, si resulta que puedo añadir un grano de arena a esa balanza descompensada, eso que hago. Así que el personaje que tenía en mente, que iba a correr aventuras mágicas, luchar contra lo imposible y levantarse ante la adversidad será una mujer. Porque, en realidad, no importa realmente qué género tenía. Simplmemente elegí el mío porque ni lo pensé. Porque estoy acostumbrado a que los héroes sean masculinos. Porque yo no he tenido que cambiar el género a un personaje en mi vida para sentirme identificado, porque siempre he tenido mil para elegir.

Pero eso no me basta. No quiero hacer un personaje femenino fuerte, valiente, proactivo y luego convertirlo en una burla como odio ver que hacen en las películas. No quiero una chica que simplemente sea un cliché masculino con vagina y tetas. Quiero hacer algo mejor. No me basta con que mi personaje sea fuerte físicamente, quiero hacerlo bien. Así que investigo. Leo, escucho. ESCUCHO. Esa palabra deberíamos tatuárnosla en, no se, en la PUTA CÓRNEA. Escuchar un poco, a las lloricas que se quejan por todo esas que tanto nos molestan. Porque una queja es una crítica. Algunas son tontas, y otras no. Nunca lo sabremos si no ESCUCHAMOS y reflexionamos. Porque la primera reacción ante una crítica es, en mi caso al menos, cerrar filas y sacar las garras. ¿A MI? ¿Tu has visto mi imagen de Nerón? ¿Me vas a corregir a MI?
Y si sigo mi primer impulso, me defenderé como un campeón, que para eso me entreno en foros desde hace años, y te voy a dar hostias hasta en la orla del colegio.

Pero si me relajo unos segundo días meses, lo mismo me da tiempo a pensar en lo que me han dicho. Lo mismo hasta puedo recular y arreglar lo que he hecho mal antes de publicarlo o antes de que me atrape y no quiera cambiarlo.
Eso no es autocensura. Eso es autocrítica.

Ahora bien, si nadie me señala mis fallos, si son invisibles a mi porque vivo bajo un sesgo de percepción: ¿Cómo coño voy a mejorar? ¿Cómo voy a dejar de sacar negros en las películas como secundarios cómicos? ¿Cómo voy a dejar de sacar a los homosexuales como enfermos malvados? ¿O de sacar a las mujeres como simples premios para mi héroe machote?

Esa es la segunda opción: medir lo que hacemos, igual que me paso media hora en la wikipedia estudiando historia, almaceno enlaces de documentación de lo más weirdo (iba a poner bizarro, pero la autocensura me ha hecho cambiarlo por un anglicismo directamente, porque luego viene la policía de la RAE y me dice que "Bizarro" solo significa "aguerrido"). Si soy capaz de leerme un libro sobre la conquista musulmana o de irme a una mezquita a pedir información sobre su fe... ¿Por qué no voy a ver unos cuantos vídeos de la Sarkesian sobre tropos machistas?  Si no quiero que me digan que soy un chapucero que no sabe una mierda de calibres de armas (true story), pues me trago mi orgullo y acepto que soy un cuñado del mundo de la pólvora y la próxima vez me empapo de manuales de armamento. O me invento las cosas.

Pues con el género, lo mismo. Cuando alguien te diga: "oye, que tus personajes femeninos son todos putas, madres o cuidadoras", "oye, que esta tía es una lámpara sexy" o "una mujer en el frigorífico". Pues te vas a investigar y miras. Y a lo mejor resulta que si. Y una vez que te des cuenta, puedes decidir hacerlo la próxima vez. O no. Pero mientras no lo veas, no lo cambiarás.

La segunda parte del mensaje requiere quizá otro post diferente. Pero es muy sencillo. NADA es pequeño. Y sobre todo, no tenemos un límite de quejas. Es verdad, y ya lo he dicho, que yo no creo que tema del cartel fuera de las cosas más flagrantes que nos bombardean en esta sociedad. Pero era una de ellas. Y sobre todo, lo que si era digno de pelear, ERA EL DERECHO A QUEJARSE. Que era lo que me hizo a mi escribir el post. Me revolvía el estómago ver el ataque falaz y ridículo que invadió las redes burlándose y ridiculizando a las personas que se habían quejado del cartel.
Existen problemas mayores. Y existe un problema central. Los problemas mayores son parte de ese problema central. Cualquier lucha que sirva para hacer esa bola de mierda más pequeña, lo que llamaís ahora jocosamente "heteropatriarcado", es una buena lucha. De poco nos servirá exigir igualdad salarial o de oportunidades si vamos moldeando a las niñas desde la cuna para que tengan solo cuatro opciones laborales. El problema puede ser cualquiera de los que tu quieras, pero solo son síntomas. El problema real es el todo. Y si hoy ese todo se combate atacando la publicidad se combate así. Y mañana te quejarás de las violaciones, y pasado de la desigualdad salarial. Y podrás quejarte al día siguiente de que de nuevo están usando a las mujeres como objeto en los concursos. Porque somos mucha gente luchando. Y damos para mucho.

Cada vez que alguien dice "hay cosas más importantes" yo escucho "en realidad me molesta que te quejes".
Tu no eres quien para decirme a mi, o a nadie, por qué tiene que luchar. Porque yo estoy luchando.


Posted via m.livejournal.com.

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¿Hasta donde vamos a llegar?

Siento una profunda sensación de "deja vu".

Creo que esto lo escribí hace un año, pero en vez de con una anuncio de cine con una portada de cómic. Si. Es el rollo de la portada del Joker otra vez más.
Y parece que la historia se repite una y otra vez.

Antecedentes:

Se estrena la nueva película de los mutantes y esta vez el malo es un pitufo escapado de los Power Rangers. Es malo. Pero malo a nivel cósmico. Superpoderoso hasta decir basta y aun así no parar. De los que te desintegran con la mirada. El caso es que se lanza una batería de anuncios publicitarios y uno de ellos nos muestra una escena de la película (ligeros Spoilers aquí, que no son nada que no os pudierais imaginar), en la que Apocalipo está estrangulando en plan super (una pose clásica, la capa superfuerte alzando por el cuello a un mindundi para demostrar su poder). Hasta aquí más o menos bien. Es un reclamo en el que nos muestran a uno de los personajes protagonistas siendo vapuleado por el malo. Todo ok. ¿No?

Bueno. No. Una actriz, Rose McGowan, se queja por Twitter con estas palabras: "Hay un gran problema cuando piensan que la violencia ocasional contra las mujeres es una forma de promoción".


La Fox reacciona y retira el cartel. Automáticamente Internet se incendia: ¿Hasta donde vamos a llegar?
Bueno. Pues hasta aquí. Esa es la cuestión. ¿Es desproporcionado lo que ha pasado?
No. Es totalmente proporcionado. La Fox ha publicado un material que es posiblemente machista, alguien le ha llamado la atención por ello, alguna gente ha hecho eco, la Fox ha recapacitado y lo ha retirado. Eso es lo que yo considero una respuesta sensata y proporcional.
Rápidamente nos echamos las manos a la cabeza: ¡CENSURA! ¡OPRESIÓN A LOS ARTISTAS!.

Eh. NO. Nadie les ha obligado a retirar el cartel. Ha sido una decisión suya. Puede que se dieran cuenta de su error, puede que, simplemente, consideraran que era una MALA PUBLICIDAD entrar en un debate sobre violencia de género cuando estás a punto de estrenar una película. Por tanto se retira UN CARTEL publicitario. ¿Donde está la opresión al artista? El pobre becario (voy a asumir que es un hombre y un becario, porque razones) que realizó este pastiche de una escena es un publicista. Podemos hablar del arte de la publicidad, pero uno de los requisitos del ese arte es que cautive, que atraiga y que venda. Si tu cartel ofende y no vende, has hecho una mala obra y tu cliente tiene todo el derecho del mundo a no publicar tu obra. Igual que una editorial o una distribuidora puede elegir no distribuir tu libro o película.

El mundo funciona así. Y me parece una buena forma. Algo no te gusta, te quejas y te pueden escuchar o no. No tienes que amenazar de muerte a la gente, ni pegar palizas, ni publicar su dirección en la red o amenazar con violar a nadie. Vas, te quejas y te escuchan o no. Esto para mi es civilización. Es sentido común. Porque, no olvidemos, la película NO ha sido censurada. Ni se ha cambiado un ápice de su metraje por esta protesta. Simplemente se ha eliminado uno de los carteles.

Y ahora vamos a la parte complicada:

1) ¿Es machista este cartel?

Ufff. Esto es complicado. Yo, habiendo visto la peli, se a qué corresponde esa escena y os diré que cuando la vi no vi machismo en ella. Si no os molesta el Spoiler, os diré que esto ocurre en la batalla final, cuando Mística le ha metido un buen golpe al pitufo y él la trinca por el pescuezo cual pollo y ella hace eso de "uy, que se han dado cuenta de que soy yo" y las plumas azules le van arriba y abajo. Empieza a estrangularla y es el momento de mucho suspense en el que todos tienen que hacer su movimiento para salvarle la vida. Todo muy de supers y tal.
Yo no vi ninguna apología de la violencia femenina en ese momento, pero OJO: yo soy un hombre educado en un mundo machista, rodeado y bombardeado por clichés que me han hecho ver como normales actitudes completamente misóginas y machistas. Así que voy a dejar mi juicio emocional en suspenso mientras intento tirar de una herramienta más objetiva.
Primero, no estamos hablando de la película. Así que vamos a OLVIDAR el contexto y fijarnos solo en la imagen. Como decimos, nada demasiado raro en la mitología superheróica. Un héroe siendo estrangulado por un villano para demostrar lo duro y malote que es.

Los community managers de la Fox corrieron raudos a defenderse, tras la disculpa, argumentando que pretendían mostrar lo malo que era Apocolapsus haciéndole estrangualar a Mística.
Hummm. Mi cerebro sigue ahí dándole al engranaje. Voy a hacer una búsqueda en Internet a ver de qué otra manera han presentado la peli.

Bien. Tenemos la clásica galería de cabezas con los protagonistas que tanto se lleva hoy en día sobre todo en pelis de supers. Tenemos el poster estandar con la ominosa cabeza flotante del malote y los héroes en pose sobre el título. Y tenemos una serie de carteles de carretera (Billboards, podéis hacer la búsqueda) de Tormenta tirando rayos, Magneto flotando haciendo magnetadas, Mariposa obligando a Cíclope a tirar rayos... vamos, la fábula superheróica estandar. Y tenemos a un tipo fuertote azul estrangulando a una tipa azul. Algo empieza a chirriar en mi pobre cabezita.

En la web de las pelis de X-menes tenemos la galería de pósters (en la que no están los billboards, pero tenemos este cartel que, a mi, me parece que da mucho más mal rollito a nivel malvado épico que estrangular a Mística en plan wifebeater de Alabama:

¿No os parece suficientemente oscuro? ¿Are you entertained? ¿No? O sea, es muy shakespiriano, y además hay muerte, polvo y chuguerío. Luces oscuras, nubes fatídicas... Vale. Vamos a hacerlo jodidamente peor con un poco de magia photoshopera. Con la misma imagen que abre el trailer. La puta tercera guerra mundial:



O si lo queréis más dark a lo DC:

Iba a pegar la escena de la matanza de Londres de Miracleman, pero creo que para una valla publictaria, los empalados y ahorcados con alambre de espino son un poco demasiado. Así queda bien. ¿ApocalISIS es malo? Tío! Va a destruir el mundo en un holocausto nuclear y construirse un castillo del dolor en un monte de calaveras y a sentarse en un trono de sangre. Trincar a Mística por el cuello comparado con eso... pfff. A ver, no olvidemos que es una asesina y una villana redimida. Que no es como si estuviera apaleando bebés foca.

¿Por qué Mística? Eso me sigue dando vueltas en la cabeza. ¿Es porque Apocalipstick es muy muy malo? ¿Por eso estrangula a uno de sus enemigos? En realidad eso es algo que haría hasta un bueno, después de todo, son tus enemigos, te quieren matar y eso justifica mucho de lo que se les hace. ¿Es porque es muy fuerte y poderoso? Pero entonces por qué ponerlo en contraposición con Mística que es un peso ligero (ligerísimo) comparado con Mercurio (a quien también cruje y podría haber dado un buen billboard con el velocista arrodillado a sus pies), Magneto (el más poderoso de todos), Cíclope o Tormenta (muy efectista con esos rayos), la bestia (bestia contra bestia)... Pero elegimos a Mística para demostrar que él es malo. Pese a que ella tampoco es una hermana de la caridad y que no hace falta un nivel de poder demasiado alto para hacerlo. ¿Es porque... NOOO! Es porque es una mujer? ¿Es malo porque se aprovecha del sexo débil? No se como funciona vuestra mente, señores CM de la Fox, pero sospecho que no voy muy desencaminado.

Pero olvidemos el tema. Podrían haberlo hecho de otra manera, podrían haber dado otra excusa. Bien. Intentemos ser objetivos.

Tengo una especie de norma. Cuando dudo si algo es sexista, empleo una inversión de papeles. Me explico: coge una escena y cambia el género de uno o todos los personajes. Si resulta ridícula, absurda, hilarante u ofensiva es muy probable que estemos ante un caso de sexismo. Si, directamente, no tienes ningún ejemplo de que haya pasado eso mismo con una inversión de género, estás ante un claro caso de sexismo.

Bien: ¿cuantos carteles publicitarios de pelis de superhéroes podéis recordar en las que un héroe masculino esté siendo estrangulado por su némesis? ¿Y no estrangulado, simplemente "derrotado", indefenso?

Uh. Uh. NINGUNO.

Dicho sea de paso, tampoco tenemos muchos carteles así con mujeres. Pero creo que es un buen indicativo. No se hace, porque no es como queremos imaginarnos a nuestros héroes. ¿Pero a Jennifer Lawrence con bodypaint si? MMmmm. Pasemos palabra.
Lo cierto es que estas posturas de sumisión son comunes en el cómic. Y con mucha más frecuencia las que las sufren son mujeres. Por tanto, ¿es sexista-machista?

Podríamos decir que si.

2) ¿Es una celebración de la violencia de género?

Eh. De nuevo, es complicado.
Son superhéroes. Son gente que se pega. Como bien decía alguien en un hilo, es como la escena de Deadpool en la que está luchando contra dos ninjas femeninas y debate con la cámara: "qué hago, os pego o no os pego? Es sexista pegaros o lo es no pegaros?". Buen punto, Wade. La respuesta, aunque parezca complicada, no lo es. ¿Es su género la razón por la que la estás pegando? ¿Lo es el tuyo? Antes de responder, piensa cómo ha moldeado la sociedad en la que vives (que es sexista) tus acciones y cómo y en qué contexto ejerces la violencia. Ahí encontrarás la respuesta.

Pero aquí el contexto no existe, es una imagen. Como decía una amiga, el que la ve no tiene obligación de conocer el contexto, el cartel nos comunica lo que debe con su contenido. Y lo que vemos es a un tipo fuerte disfrazado estrangulando a una chica. De nuevo, son dos personajes, y blablabla. Pero no vivimos en un mundo ajeno a la realidad. Y la realidad es que a las mujeres se las agrede. Así que nuestra mente no desconcecta cuando ve una obra de ficción. Eso hay que tenerlo en cuenta.

Aquí tenemos que sumar un elemento, que es el realismo. Os pondré un ejemplo: imaginaros esta escena. Están en un combate dos superhéroes y A arranca los brazos de un tirón a B y se los hace tragar por la boca (al puro estilo Lobo). Ahora imaginad la misma pareja en una escena alternativa, en la que A hace una presa a B y aprovechando su ventaja, coge un alicate y le arranca un diente a lo bestia. Uff... me da grima solo de pensarlo.

¿Es peor que te arranquen los brazos y te asfixien con ellos o que te saquen una muela? Si me dan a elegir, elegiría la muela mil veces. Pero mi mente reacciona de una manera muy diferente ante un baño de sangre tarantinero que, por ejemplo, a la escena de la oreja cortada de Reservoir Dogs.

Otro ejemplo más centrado: Sería peor ver Mística sujetada por un muro que la va a asfixiar fusionándose con sus pulmones o esto. Sería peor verla siendo desintegrada por el poder telekinético de Apocistitis o enganchada por el pescuezo?

La respuesta es, de nuevo, sencilla. Es peor el estrangulamiento. Porque es violencia real. Esa escena que vemos en el cartel no es diferente de la que sufren a diario muchas mujeres. Por desgracia, un tipo fuertote estrangulando a una mujer contra una pared no es algo de ficción. Un tipo levantando un muro de cuchillos telekinéticos si.

Esto me recuerda a un post que tengo pendiente sobre la misoginia en la serie Supernatural, por cierto.

Es bastante sencillo: la situación es fantástica e irreal. Las actitudes no. Las actitudes las conocemos, el drama lo conocemos. Está muy cerca. Es muy real. Quizá no sea un estrangulamiento contra una pared. Quizá sea un guantazo estallando en tu cara, un puñetazo en un ojo, un cigarro apagándose en tu brazo, un puño en la glotis que te deja doblada y llorando buscando aire. Cada historia es diferente. Pero es sencillo, hay cosas que son reales y cosas que no. Y la pose del cartel es MUY real para alguna gente. Para mujeres a lo largo del mundo y, lo que es más importante, para HOMBRES. Porque sabemos que eso es una posibilidad que tenemos. Porque tenemos muy claro en nuestra mente que a las malas, podemos ser muy malos. Podemos ser Apocaclicse. No podemos levantar pirámides de chatarra con la mente, pero podemos ahogar a la zorra. Y ese mensaje lo tenemos muy bien metido. En parte gracias a que lo hemos visto MUCHAS veces. Lo he visto yo, lo has visto tu, y lo ha visto el que ha pensado que esa es una buena forma de hacer malo al malo.

¿Glorifica esto la violencia de género? No. No lo creo. Pero si ayuda a perpetuar un cliché. Y, desde luego, justifica la queja de McGowan: "Hay un gran problema cuando piensan que la violencia ocasional contra las mujeres es una forma de promoción"
Y si, me podéis argumentar que como es el malo, lo que hace es malo y no lo estamos justificando.
Pero seamos serios: esto no es un cartel denuncia. Es lo que es. Estás utilizando un cliché de violencia machista para vender tu producto. Y eso es exactamente lo que te han echado en cara.

Pues eso, no hagamos tanto drama y empecemos a ver un poco más de donde vienen las cosas y por qué nos parece buena idea hacerlas. Hay que tomarse la molestia de reflexionar. ¿Por qué este personaje es así? ¿Por qué asigno este comportamiento a este personaje? ¿Por qué...?

Y pasar de ser parte del problema a ser parte de la solución.

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Bifidismo de ese.

Me enlazan un artículo en caralibro sobre "El timo del bilingüismo"

Iba a hacer un comentario en el enlace, pero como siempre, me enrollo y casi que prefiero hacer un post.
Os cuento.

Mi primer contacto con los colegios bilingües fue una madre que acudía a mi aula de Inglés desesperada preguntándome si yo daba clase a niños de primaria.
Le expliqué que no, que las clases eran para adultos y con niveles muy diferentes (un infierno). La mujer estaba al borde del llanto y me explicó que su hija, que hasta el año anterior había estado sacando notazas y le entusiasmaba el colegio, había pasado de curso y les habían metido "Science", la asignatura anteriormente conocida como "Ciencias Naturales" en Inglés. Y claro, además habían cambiado de profesora y ahora la niña suspendía, no quería ir al cole y odiaba todo.
Venía en representación de otras tres familias que sufrían la misma situación. Me hice cargo como pude de los niños, dándoles una clase a la semana de una hora en común. En una hora tenía que repasar toda una semana, enseñarles a aprobar los exámenes (que tenían uno o dos al mes), intentar que aprendieran algo de ciencia y jugar al escondite con ellos.
Me costó una bronca terrible con mis jefes, pero en poco tiempo empezaron a aprobar y a cogerle gusto a la ciencia. Un día les expliqué lo que era la tectónica de placas con dos folios y a la semana siguiente, la niña más problemática me vino repitiendo la explicación que le había dado.
El niño (eran tres niñas y un niño) llegó desmotivado, diciendo, esencialmente, que era tonto y no valía para estudiar. Se cruzaba de brazos y refunfuñaba.
Al año siguiente le di clases particulares de matemáticas e inglés, y estaba entusiasmado aprendiendo todo sobre tiburones y haciendo experimentos con microondas.
No voy a decir que fuera mérito mío, pero algo va muy mal si un niño que tiene el alma de un científico se cruza de brazos y se llama a si mismo idiota.
Y ese algo es el sistema escolar y el bilingüismo.
El inglés es un idioma muy bonito, que domino, pese a que mi único contacto con él fueron las clases del instituto y el colegio (tardías). Es un idioma que nos permite comunicarnos con casi cualquier persona en el mundo y disfrutar de un mundo de ocio como pocos. Esas dos cosas deberían ser el pilar sobre el cual se asentara su enseñanza: placer y sociedad.
La ciencia es otro mundo apasionante, pero solo SI SE COMPRENDE. Si intentas enseñar conceptos complejos en un idioma en el que los niños están aprendiendo a decir "me gusta jugar a la pelota" lo que consigues es niños que no entienden lo que dicen, ni en inglés ni en español.
Cuando tu objetivo no es hacer comprender el mundo natural ni un idioma sino cumplir con un temario, vamos a fracasar como educadores. Si encima haces exámenes cada dos semanas, generas un estrés en los niños que no necesitan.
Una de las niñas a las que daba clase lloraba las noches antes de los exámanes.
Sinceramente, eso me parece HORRIBLE. La única analogía que se me ocurre es un niño que está sufriendo acoso escolar.
Eso es, profesores, ministros y gente del mundo educativo.
El sistema se está comportando como un matón.


Yo soy profesor. Y soy un vago, lo admito.
Una de las cosas que puedo hacer para perder un día de clase, e incluso dos es un examen. En realidad, con los alumnos que trabajo puedo evaluarles día a día, saber lo que ellos han aprendido y controlar su progreso. Amonestarles si vaguean o elogiarles cuando trabajan.

Pero podría hacer un examen a la semana. Eso sería un día entero que NO TENDRÍA QUE EXPLICAR O HACER PRÁCTICAS. Un día a la semana que me podría dedicar a mirar Internet mientras vigilo dos horas de examen. Y luego, después del recreo, corregiría el examen y tendría casi el día completo. Y me seguirían pagando.

En realidad, en cuatro meses de clase hago dos exámenes. Y porque me obligan. No creo en los exámenes como método educativo. Son imperfectos para evaluar, generan mucho estres en los estudiantes y hacen perder el tiempo. Además no miden la comprensión de un tema, sino la capacidad de hacer un examen sobre esa materia.

La única utilidad de un examen es aportar una calificación objetiva. Eso es necesario a la hora de asignar un trabajo, una oposición o, en mi caso, justificar la nota que voy a poner a un alumno. Si hago un examen puedo justificar ante mis alumnos o superiores las notas que pongo. Si te voy a suspender por vago, no quiero que digas que es porque me caes mal. Y si te tengo que aprobar pese a los deseos de otros, quiero tener un examen de ocho en la mano para justificar mis argumentos.

Fuera de eso, los exámenes son un cáncer en nuestro sistema educativo. Implican que no nos importa que los alumnos aprendan, solo que puedan demostrar en un momento y bajo unas condiciones arbitrarias que han aprendido un contenido limitado. Implican que no tenemos tiempo para evaluar su capacidad sin esas pruebas, que solo son números en una lista.

Se merecen algo mejor.

Enlaza uno de mis contactos un vídeo de Antonio Banderas en el Hormiguero hablando sobre lo guay que es ser un triunfador.

http://www.flooxer.com/video/hormiguero-estamos-contaminados-empachados-politica/56ffa4700cf24f7b02362318

Transcribo:

"- Después de todo este tiempo en América, ¿cúal es la lección más importante que has aprendido?
- Quizá el haber matao muchos mitos. El haberme dado cuenta de que las cosas se pueden conseguir, que no hay sueños imposibles. Eso es un mensaje que trato de transladarle a la gente joven. Si yo lo he conseguido, cualquier otro lo puede conseguir. Se trata de soñar muy fuerte y de tener la capacidad de sacrificio para irte al lugar, empeñarte, trabajar y levantarte siempre. Eso los americanos lo tienen muy claro, no existe el fracaso absoluto. --Aquí contaba una batallita de como conoció al dueño de Über en una fiesta, que era un triunfador que había estado a punto de hundirse en la mierda--- Mira, hubo unas encuestas en unas universidades, creo que en Andalucía, y el 75% querían ser funcionarios. Esa misma encuesta se había hecho en los EU, y el 75% querían ser emprendedores. Es decir, dueños de sus propias vidas, no querían estar en una oficina, no tener un jefe por encima. Querían tener una idea, agarrar unos cuantos amigos y pelearse por ella. Y así surgen los Facebooks, los Googles, los Macs y todas esas cosas. Con un 75% de gente que quiere ser funcionarios no se hace país, se hace país con gente que se la juega"

Mi primera sensación ha sido de risa. La segunda de repulsa.

¿De qué vas Antoñito? Se nota que lo tuyo es hacer de mexicano en Hollywood, porque lo de las matemáticas no, ¿Eh?

En España debe de haber una gran cantidad de gente que quiere ser actor, como tu. Son datos que no tenemos, pero a todo el mundo le encantaría salir de guapo y cobrar mucho por ello. Así que pongamos que hay unos 100.000 "soñadores" como tu que quieren ir a Hollywood. Pero de esos, vamos a contar solo los que estudian arte dramático, que vienen a ser unos 300 por escuela y hay unas cuantas, digamos que hay 3000 cada año. De esta gente, mucha no da la talla. No son buenos, no son guapos o no caen en gracia. Trabajan de figurantes, extras, o buscan otra carrera. En los veinte años que tu has tenido de carrera aproximadamante son 60.000 actores, de los cuales solo tienen caché, en España, unos 100. De esos 100, tu eras uno. No muy bueno al principio, pero eras guapo. Eso si. El caso es que das tu salto tras diez años de papeles importantes como secundario con algunos de los mejores directores españoles, como Almodovar. Quizá gracias a eso. Yo no se como fue tu vida, ni lo que tuviste que hacer para ser un "triunfador". Hay gente que trabaja muy duro para lograrlo, otra tiene la suerte de estar en una piscina en el momento adecuado. Así es el puto mundo del showbisnes y si no lo sabes, es que no conoces mucho de su historia. Hay que tener talento, cara y ser el puto carpintero de George Lucas.
Bien. Ciñámonos a los números. de 30.000 agraciados, en 10 años solo tu pasas a ser una "star". Eso es una posibilidad entre 30.000, es decir, más o menos tres veces más de que te toque la Lotería de Navidad (1 entre 85.000).

Y a la gente le toca! Ahí tienes a Bardem y en menor medida a tu compañera Penélope que ha subido a lo más alto apadrinada por Tom Cruise. Pero eso en 30 años. Es decir, que tenemos tres españoles reconocidos en el cine californiano en treinta años. A lo mejor cuatro. No se, no sigo todas las carreras. No Santiago Segura haciendo cameos en las producciones de DelToro no cuenta.

Así que, Antonio, no cualquiera puede. No basta el trabajo duro. No basta el esfuerzo, ni levantarse tras caer. Porque lo más probable es que vuelvas a caer una y otra vez. El mundo es muy cruel, pero es así. Ojo, no por esto debemos dejar de seguir intentándolo. Pero viajar hasta allí e hipotecar tu vida por una posibilidad entre 30.000 no es lo que yo recomendaría a los jóvenes. Además, tu no fuiste con una mano delante de la otra. Lo siento, pero tu historia no es la del joven emprendedor sin nada en la vida. Llevabas 10 años trabajando en España, siendo una estrella aquí. Así que no fuiste a arriesgarlo todo. Te ascendieron. Tu sabrás como. Pero es un ascenso.
Eso si, es verdad que hay miles de personas que si van a Hollywood con un sueño en la cabeza y la maleta robada en la primera estación de bus de Los Ángeles. Esos son tus prostitut@s, tus camarer@s, tus dealers, valets, los dependientes de McDonalds... Son la cara que no quieres contar del "sueño americano". Porque además pasa una cosa. Han colgado el cartel de "completo" hace tiempo.

Si, siempre sale alguna estrella nueva, pero suele ser porque otra se apaga. Hay un número finito de producciones y de estrellas. Y no todo el mundo puede lograrlo. No. Eso que dices es una mentira, una mentira de la que se nutre la máquina de corazón negro de Hollywood. El sueño americano es una pesadilla para el 99%. Porque además, tu mismo lo has dicho: si no lo logras es porque no has trabajado lo suficiente. Porque eres un puto vago que quiere ser funcionario. Porque no tienes lo que tienes que tener.
Porque, claro: si los españoles no hemos copado el mercado de estrellas de cine es porque no sabemos soñar a lo alto. Si soñáramos, todas las películas estarían llenas de actores con aspecto latino, piel de oliva y pelo negro ensortijado. Que es lo que los americanos quieren ver en sus pantallas. Y no hay más negros de protagonistas porque no sueñan a lo grande.

Luego resulta que como te has casado, te has vuelto cuñado. Y como eres el Zorro y el machote número 13 nos vienes a arreglar España desde tu paraíso fiscal. ¿Ah, que no hablamos de que tributas fuera? Porque imagino que como Julito Iglesias, tu amas España pero tributas en Miami, California o donde tu contable te recomiende. O a lo mejor me equivoco y no. Me soprendería, pero oye... cosas más raras se han visto.
Que los españoles quieren ser funcionarios.
Joer. Que horror, ¿no?

Maestros, Médicos, Bomberos, Policías, Inspectores de Hacienda, Ingenieros civiles, Investigadores, Técnicos, Informáticos... TODOS esos, en España, querido Antoñito, son funcionarios. Son gente que trabaja para todos, para el bienestar común, para desarrollar el país. Para que tu pudieras tener una educación en tu momento, una sanidad, para que pudieras dedicarte a ir por la calle tranquilo mientras leías tus guiones. Para que toda la maquinaria del país funcionara necesitaba funcionarios. Quizá se te ha olvidado todo eso, ahora que eres un triunfador en Hollywood. Pero el resto de los españoles vivimos aquí y vivimos bien, muchas veces, gracias a los funcionarios.
Ah, y luego está el funcionario vago de ventanilla y el cafetito, los huevos como melones y el culo atocinado de estar sentado leyendo el periódico. Que es el personaje de chiste en el que tu pensaste cuando escuchaste ese 75%.
Y no te voy a culpar. Seguramente esos estudiantes no pensaban en servir a sus conciudadanos, ni en mejorar el país con su trabajo. Pensaban en la seguridad laboral, en no tener miedo a ser despedidos, al hambre, a perder la casa, a poder tener una vida feliz, productiva y sin estrés.
Culpables todos.
Porque no querían la posibilidad entre 30.000 de ser tu, o una entre 400.000.000 de ser el nuevo Mark Zuckberg.
Y así no se hace un país.
Joder. Y te quedas tan ancho. Un país se hace con gente que se hipoteca por un sueño y fracasa el 99% de las veces porque eso justifica el éxito del 1% que lo logra (y por cierto, de la puta miseria del otro 99 ni nos acordamos).

Se que "El Hormiguero" no es un programa de economía, que tu no eres economista, que intentas decir cosas que te hagan llevarte el aplauso rápido y fácil del público, porque, COÑO, ESO ES LO QUE HACES PARA GANARTE LA VIDA. Pero no nos vengas a arreglar la vida. Por favor.
Un país se hace de muchas maneras. Se hace a la americana, y no se hace demasiado bien. Aquí los argumentos ad pecuniam o ad baculum no valen.
Yo no quiero un país que sea el más rico a costa de la explotación ni el más avanzado pasándose los acuerdos de Kyoto por el forro de los bemoles. No puedes medir el triunfo de una sociedad por sus patentes, sus guerras o sus películas. No se si se puede medir algo así, pero sería un baremo de mierda si esos fueran indicadores importantes.

Te voy a contar un secreto, Jose Antonio Dominguez Bandera, hijo de funcionarios. Te vas a morir. Toda tu fama, tu dinero, tus películas, no va a impedir que mueras. No es una amenaza, ojo. Es un hecho. Todos moriremos a menos que inventemos el Ponce en breve y arreglemos el planeta y... pero al final la entropía lo devorará todo igualmente. Me estoy desviando. Vas a palmar, querido Yorick, por mucho pote que te pongas en la cara. Y también ese 75% de gente que quiere ser funcionaria. Y al final de su vida, puede que no hayan logrado ser el nuevo Steve Jobs o el siguiente tu, pero eso dará igual. Lo único que importa es nuestro tiempo en el mundo, y lo que hacemos con él. Tu buscas triunfadores. Pero yo creo que una persona que vive una vida plena y feliz es ya una triunfadora. Saldrá de este mundo con lo mismo que gente como tu. El granjero, el panadero, el funcionario, la persona que solo ansía con un trabajo que le permita vivir con dignidad y dedicar su tiempo a disfrutar de la existencia es, para mi, un soñador con un sueño tan grande como el que pudiera tener Bill Gates.
Hablas de gente que no trabaja en oficinas. Supongo que piensas que Facebook se creó en un prado verde soleado, pero eso es el fondo de pantalla de Windows XP. Y es falso. Photoshop, colega. No queda nada real. Ni tus discursos ni Miley Cyrus... nada. Hablas de no tener jefes. Eso está de puta madre. Cuéntaselo a los emprendedores españoles, les llaman "autónomos". No tener jefe MOLA mil, ¿eh pandilla? Y Mark Suckberg no tiene empleados, porque tener jefe es la hez. Todos vamos a ser los jefes, ¡a tomar por culo!

Tu visión simplista del mundo me enfuerece. Me enfurece que se desprecie a los funcionarios de mi país. Y me enfurece que lo haga alguien que se dedica a algo tan superficial y banal como el cine. Que es arte, si. Pero es un producto sin el que podríamos vivir. Tu no puedes vivir sin infraestructuras. Infraestructuras que mantienen y mejoran los funcionarios. Así que un poco de respeto, triunfador. Me enfurece que intentes colarnos un cuento que solo cuentan los privilegiados de una sociedad podrida.
Se que tu pretendes ilusionar a los jóvenes para que no se rindan. Quizá tengas la mejor de las intenciones. Pero no rendirse no es siempre una buena virtud. No rendirse implica no reflexionar, no recapacitar, no replantearse la lucha. Es, de nuevo, un simplismo facilón. Una línea de libro de autoayuda. No todo es una batalla. La gente de ISIS también tiene un sueño y no se rinde.

Decirle a los jòvenes que todos pueden ser como tu es una verdad a medias, la mitad que no es verdad es muy peligrosa. Es verdad que cualquiera podría ser el siguiente tu. Y es verdad que ese solo lo conseguirá con cierto esfuerzo y talento. Y mucha suerte. Pero no cualquiera puede llegar. Esto se parece al final de Rataouille. "Cualquiera puede ser cocinero". No, un cocinero puede ser cualquiera. No es lo mismo.

Y aquí nos encontramos en la disyuntiva. ¿Qué decir a los jóvenes? ¿Que lo pueden lograr todo? ¿Que el esfuerzo y el trabajo duro les va a reportar un beneficio proporcional? ¿Te crees que son tontos? Los jóvenes ven el panorama. Ven como doctores y licenciados tienen que borrar sus títulos del currículum para conseguir un trabajo de mierda. Ah, pero tu hablas de emprender. De ser tu propio jefe. Como los de las tiendas que abren y cierran el mismo año. Esos han emprendido... una carrera a la bancarrota. Pero no todo es negativo, joder. Hay muchas empresas que triunfan. Muchas son devoradas y aplastadas por sus competidoras o por las legislaciones que financian éstas, pero algunas viven para convertirse en algo. Como Nokia...

Pero recuerda, Antonio. En cien años tu estarás sonriente como yo.
Quizá el gran problema es que medimos el éxito de algo en unidades de dinero. Quizá deberíamos replantearnos eso. No todo es un producto, no todo ha de venderse. No es mejor lo que más dinero da. Quizá el éxito es otra cosa. Tu sistema, que ni siquiera es tuyo, es una fábrica de miseria. Es el palo con la zanahoria. Nos muestra cómo podría ser nuestra vida si sacrificamos todo para el éxito y nos desprecia si lo que buscamos es una existencia tranquila y satisfactoria. Porque necesitamos muchos burros intentando alcanzar la zanahoria para que la noria gire.

Para que tu puedas tener éxito, millones tienen que fracasar. Es así de sencillo. Y eso no es sano.

"No te rindas! Sigue intentándolo! Persevera!" Es una máxima genial cuando triunfas. Pero cuando fracasas, ¿qué es?

Aplica la misma fórmula a un jugador de tragaperras. Y sabrás la respuesta.

Una historia de terror

A ver qué os parece esto como historia de terror:

Las cosas le empezaban a ir bien a Carla.

Tras años de sentirse atrapada en un pozo sin fondo, estaba trabajando por fin. Había tenido que dejar la ciudad donde había pasado media vida para volver a la capital, pero al final lo estaba consiguiendo. No era el mejor trabajo del mundo, pero le servía para ir pagando los estudios de su hija y salir adelante.
Y era un momento para celebrarlo. Con su hermana Luisa, Katia y Merche salieron a cenar por la ciudad. Era una noche para ellas solas. Para pasarlo bien.
Montaron en una carroza de caballos dentro del parque mientras el cielo se tornaba rojizo con el anochecer. Decían que había mucha contaminación, pero el color era impagable.
En el restaurante había doble espectáculo, por un lado era noche de micrófono abierto, por otro lado en la mesa cercana un grupo de hombres las estaban sonriendo, lanzando frases provocativas y tonteando con ellas.

La noche prosiguió en un local nocturno cercano. Unas copas y algo de música. Los coincidieron con los tipos del restaurante y Katia estuvo hablando con dos de ellos un rato. Uno era alto, fuerte, de metro noventa, el otro un tipo calvo de mediana edad con una mirada que no le gustó. Ella no quiso hacerles caso, había pasado por malas experiencias y algo le decía que aquella gente no era trigo limpio.

Carla bailaba en la pista, no había mucha gente porque era un jueves, pero no importaba. Quería pasárselo bien con sus amigas. Se giró en mitad de una canción y pudo ver a Katia el la barra. Estaba llorando y los dos hombres se reían. Su hermana, Luisa, se acercó al trío a ver qué pasaba.

-        ¿Qué te pasa?

Katia no supo responder bien. Había bebido, pero murmuró algo. Ella les había rechazado, y habían comenzado a llamarla “puta”, a insultarla y a humillarla.

-        ¿De qué coño vais gilipollas? –estalló Luisa.

El tipo alto la miró, y sin mediar palabra, le cruzó la cara con la mano abierta. Después otra segunda bofetada cayó sobre su cara.
Carla corrió hacia ellos pero no pudo llegar antes de que el tipo lanzara un directo a la cara de Katia que le chillaba asustada. La chica cayó al suelo de golpe, su zapato voló cómicamente en la dirección contraria. El portero acudió corriendo mientras el grupo de hombres lanzaba vasos y botellas a las mujeres. Carla se interpuso entre el gigante y su hermana, pero el calvo la estranguló por el cuello apartándola. Un chico se acercó para separarlos y acabó volando por los aires y cayó malamente esguinzándose el tobillo. El portero consiguió frenar el caos mientras el dueño del bar llamaba a la policía, mientras Carla intentaba atender a Luisa y Katia, temiendo que aquel puñetazo devastador la hubiera dejado seca en el sitio. Por suerte todo iba bien, hasta que se dio cuenta de que no sentía el dedo meñique. La sangre manaba profusamente y algo había cortado la carne hasta el ligamento. No podía moverlo.
La policía llegó, varios coches. E inmediatamente notaron que algo iba mal. Los agresores se identificaron como policías y en ese momento todas las actitudes cambiaron. El Namur vino a llevárselos, pero a Carla, tras un rápido reconocimiento, le dijeron que podía irse andando al hospital. A Luisa se la llevaron acusada de agresión y pasó la noche en comisaría, fichada.


Lo siguiente fue un trasiego de un lado a otro. Prestar declaraciones ante un juez, papeleo… en el juzgado se volvió a encontrar con aquellos hombres. No quería mirarlos. Solo quería que aquel episodio pasara. Pero la mirada del calvo en la entrada del juzgado era hiriente, sardónica. Se tocaba los genitales mientras las miraba con una sonrisa despectiva. “Por aquí me paso vuestra denuncia” parecía decir.
Intentó recibir asesoramiento, pero no recibió ninguno. Llamó al teléfono de ayuda contra las agresiones de género, pero al no ser su pareja, no se consideraba una agresión de género.
Porque no tiene que ver con el machismo que dos hombres acosen a una mujer en una discoteca. Porque no tiene que ver con el machismo que ante las negativas ellos la dirijan insultos machistas y sexistas. Porque no tiene que ver con el machismo que un hombre le cruce la cara a una mujer cuando le responde.

El portero, que había declarado que ellas habían sido agredidas sin provocación y que les habían llovido vasos desde el rincón de los hombres, había desaparecido. No se presentó a las dos citaciones como testigo.
El tipo alto había presentado un parte de lesiones, con un corte con varios puntos. Quizá alguno de los vasos también le diera a él, pero un conocido hizo indagaciones y al parecer, en la comisaría tenía fama de montar broncas, y no era la primera vez que se autolesionaba para presentar un parte. Todo esto, claro está, “off the record”.

Carla perdió el trabajo, apenas llevaba un par de meses y se tenía que pasar casi el mismo tiempo de baja. Con el panorama laboral que reinaba, no le sorprendió.
Si le sorprendió recibir una citación como imputada. Al parecer, ahora también la acusaban a ella de agresión y estaba citada como imputada.

- ¡Es ridículo!- se lamentaba-. ¿Cómo vamos a agredirles tres chicas de treinta y tantos que no pesamos ni sesenta kilos? ¡A un tío de dos metros! Y al otro…

Pero claro, ahora habían aparecido dos testigos nuevos que afirmaban eso. Y Carla ahora tenía que ir a una rueda de reconocimiento.

-        Me dicen que me lleve a alguien si quiero para que vaya a la rueda conmigo. Si no, pondrán a gente del calabozo al lado. ¡Cómo no van a saber que soy yo! Además tendrán fotos nuestras. Son policías. Y siguen en activo, con acceso a todos nuestros datos… mi dirección, mi coche…

No. Carla no recibió un abogado, por cierto. Según le informaron, se le asignaría uno cuando fuera a juicio. Antes de ir a juicio. A pie de juzgado. Y ella tiene miedo. Porque Katia ya tuvo que declarar y le asignaron a una abogada de oficio, pero en sus palabras “no movía el culo”. Así que contrató finalmente a un abogado, y la de oficio le remitió su minuta por una mañana de asistencia: 1000 euros.
Y Carla no tiene dinero, ha perdido su trabajo, no lo olvidemos.

Carla fue agredida una noche, y ahora mismo solo puede esperar no acabar en la cárcel por ello. España. Hay que quererla.

Después de todo, creo que no escribiré esta historia. Lo mío es la fantasía, que es menos deprimente.

Haters Gonna Hate

Esto va a ser una crítica de la nueva película de Star Wars, así que si no la has visto y no quieres que te destripen un par de tonterías, vuelve cuando hayas pasado por caja.

Hala. Si sigues aquí, ya estás avisado. Pero por si acaso, voy a hablar un poco de mi vida, porque es mi blog y así os doy tiempo para que huyáis. Yo soy un friki de pura cepa. Eso implica casi siempre ser un Trekkie, o un Strawie (creo que hay otra terminología adecuada, pero me la suda). En mi caso, las dos a la vez.

Crecí con Star Wars habiéndola visto apenas una vez (no recuerdo cuando), me costó ver el Imperio lo que no está escrito, hasta que un amigo de mis padres me dejó verla en su casa porque la tenía en vídeo. El retorno me lo vi mil veces, era la única que había grabado en Telemandril y me encantaban los diálogos del Emperador y la batalla espacial de Endor. Los Ewoks los pasaba en fastforward. True Story.

Cuando estaba en la uni, nos llegó el trailer de "LA NUEVA PELÍCULA DE STAR WARS". Lo vimos una y otra vez emocionados. Había gentes raras, había sables láser, había de todo. "A communication disrpution means only one thing... an invasion!"... y la marcha imperial. Jo, meábamos colonia. Me copiaron la banda sonora y me la dieron antes de un exámen de termo, me la puse en el examen y escuché "Duel of fates" una y otra vez. La fuerza no me acompañó, eso debería haber sido una señal... el caso es que fui al pase de prensa un mes antes o así del estreno, conseguí colar a mi BFF Santi y vimos la peli.

Y me gustó. O eso me decía yo. Me tenía que haber gustado, ¿no? O sea, tenía Jedis, era Starwars... había naves espaciales. La volví a ver en el estreno, disfrazado de Jedi recién operado de peritonitis, hasta salté al escenario cuando se jodió la cinta y amenicé la espera con un duelo de sables improvisado lleno de piruetas y tal.

Pero dentro de mi lo sabía. No me había gustado. Tardamos mucho tiempo en darnos cuenta de ello. No podíamos creer que Lucas, nos la hubiera jugado de esa manera. Solo al ver el Episodio II (pase de prensa otra vez) fue cuando me di cuenta de que estaba ante un auténtico pufo. Lo del Jar Jar no había sido un accidente, eran malas a rabiar. Costó mucho que la gente lo admitiera. Porque era Starwars. Había Jedis por todas partes, tenía que ser bueno.

Pero me había roto. Starwars ya no sería nunca lo mismo para mi. No me emocioné al saber que habría una nueva saga, apenas reaccioné al saber que ÉL se había ido, no confío ya en los productores. Disney estaba haciendo algo relativamente bueno con Marvel y Abrams había relanzado la franquicia de Star Trek (meándose en la herencia de Roddenberry). Me había vuelto un cínico. Esa es la pura verdad. No esperaba nada bueno y pese a ello fui al cine, porque oía cosas buenas de ella. La gente alababa el estilo "retro" que recuperaba el espíritu de las primeras Star Wars. Y bueno, son pelis para ver en el cine.

Así que fui a verlas y aquí comienza el spoiler:

NO es una mala película. Pero tampoco es una buena película. De hecho, está muy lejos de ser una buena película. Pero es divertida. Puede que el baremo estuviera muy bajo, pero es divertida. Tiene puntos buenos y puntos malos.

Empecemos sacando la tirita: es un puto remake de A New Hope. Simple y llanamente. Esto se podría llamar homenaje, yo lo llamo explotar la nostalgia. De principio a fin, sigue la estructura y los pasos de la primera película, utilizando los mismos decorados, planos, utlizando las mismas premisas y los mismos giros. Solo Eragon había sido tan osado, pero claro, estos jugaban en casa.

Si no habéis huido ante la amenaza de spoiler supongo que esto lo sabéis, pero recapitulemos: Un alto cargo rebelde tiene una información muy importante, pero es interceptado por el Imperio con su machaca Sith con casco y voz de vater, y esconde la info en una unidad de astrogración que acaba en un planeta desierto mientras él es capturado y torturado para que revele la info. Una ingenua nativa que no conoce a sus padres, pero que ya es un gran piloto, lo recoge y con la ayuda de un simpático canalla y el halcón milenario huyen del planeta en busca de los rebeldes. El rescate al princeso aquí ocurre antes, pero ocurre igualmente. Igual que la escena de la Cantina. Resulta además que el Imperio tiene una estación de combate que jode planetas enteros y la usa para cascarla. La granjera/chatarrera descubre que tiene "la fuerza" y la rebelión se ve amenazada por el pepino mortal que tiene una debilidad (no se puede ocultar, lo lleva en la mirada) que puede explotarse con el ataque de unos cazas. Pincelada arriba, pincelada abajo y HOP! tenemos un remake como la copa de un pino. Solo que este remake, además, es continuación. Así que no se, queda raro.

- Bueno. ¿Y? ¿Esperabáis originalidad de Disney o Star Wars? -preguntan algunos.

Pues un poco, si. Tras haber tenido cuarenta años para cultivar ideas, podrían haber, no se, ido a por algo mejor. Pero bueno, es un remake/reboot/autoplagio. Eso no es necesariamente malo. Snatch es un remake de Lock and Stock y funciona muy bien. La misma Star Wars es un pastiche de otras cosas y no estaríamos discutiendo esto si fuera una mierda.

De hecho, hay una larga historia de originalidad y creatividad en Star Wars. Se llama "universo expandido", y es lo que muchos autores y autoras se dedicaron a hacer entre el episodio VI y el I. Ampliar el universo de Starwars, definirlo, crearlo coherentemente... algo que Lucas mandó al infierno parcialmente con las precuelas y que Disney ha decidido hacer lo propio con las secuelas.

Y es una lástima, porque pese a que no era perfecto y era en gran medida fanservice, habían dedicado un gran esfuerzo a imaginar qué había pasado tras la "rave" de Endor. Algo que, evidentemente, los creadores del Despertar de la Fuerza no han hecho.

Y aquí podría hacer una lista de cosas buenas de la peli, como el personaje de Finn y su visión de las cosas, el de Rey y su chiquipunto para el género en Disney, la acción es interesante, tiene buenos gags y buenas frases, pocas, y desde luego es entretenida y se deja ver.

Lo malo. El malo.
Seguramente es lo peor y lo que más daño ha hecho a la película. Porque Star Wars fue grande, entre otras cosas, por Vader. Vader era presencia pura, Vader llenaba la pantalla y era el mal personificado. Era oscuro y terrible. Vader hacía que una escena se volviera una catástrofe pasando por la puerta. "Han entrado los soldados... y una figura negra". Y hala, todos con lavativas. Vader fue tan grande que JODIÓ, literalmente, Star Wars. Hizo que toda la precuela se centrara en su vida, pero no olvidemos que... era un machaca. Era un perro de presa del Emperador. Lo bonito de Vader era su camino hacia la redención, y aunque no podemos culpar a las precuelas de su calidad espantosa por ello, seguramente el hecho de haber elevado a la divinidad al pringao de Anakin ayudó mucho a que apestaran.

Pero el Discount Vader del DDLF es... una burla. Es una burla con casco, que parece el Pato Donald, es una burla sin casco, que uno no sabe si va a llorar o a matarte. Kylo aparece en escena, detiene un blaster en el aire (Vader solo los paraba con la mano), se huele las cagarrinas de Finn y acojona al personal... para que segundos después Poe Dameron se ponga a vacilarle como si fuera un portero de discoteca. "Eh, qué pasa Kylo? Te sale muy caro el pulimento del casco"?
Esto no sería nada de por si, Leia se enfrentaba a Vader, eso si, con mucha más clase y aprovechando su posición como senadora. Pero poco después vemos al sith pillar una rabieta descomunal y arramplar con un cuadro de controles de la nave. Eso reduce al villano a un chiste con patas. Si, vale. El Lado Oscuro es agresión y emociones negativas, pero podría estrangular a un lacayo con la fuerza o fundirle los ojos. Claro, que eso sería repetirse mucho, ¿no? Ah, no. Que lo hace luego. Y no mejora. Se quita el casco porque se sofoca interrogando a Rey, cuando el momento dramáticamente apropiado hubiera sido en el puente frente a su padre. Más berrinches, se le suben los monos a la chepa (en la forma del nazi anodino cuyo nombre ni era relevante).

Kylo es el gran fracaso de la película, porque no hace creible la maldad del Imperio. Es el portavoz de la oscuridad, y da pena. Vergüenza ajena.

El final, para más Inri, es doblemente humillante. Es un señor Sith (aunque luego nos dicen que está "en entrenamiento"), al menos lo suficiente como para poder detener energía en el aire, cosa nunca vista. Para asfixiar a la gente, para leerles la mente (Vader nunca pudo hacerlo con Leia, aunque si ligeramente con Luke en el retorno). Y sin embargo, dos neófitos en esgrima láser le dan para el pelo. Por no hablar del recurso patético de guión de "ahora convenientemente olvido mis poderes". ¿Por qué no estrangula a Finn con la Fuerza si acaba de hacerlo con Rey? ¿Y por qué no lo hace con Rey otra vez cuando cae Finn? Se le habría acabado el maná, supongo. Pero esas cosas son la constante en la película, incoherencias de personajes y agujeros de guión.

Otra sensación negativa que se te queda es que todo va rápido y apresurado. Hay muchas escenas de relleno y muchas reacciones que no se entienden salvo que se apoyen en el cliché como si fueran emociones de sobre. Finn rescata a Poe y automáticamente son amigos del alma y se aman. Recordemos que comparten juntos un viaje accidentado en Tie fighter. Y ya. Que Poe puede estar muy agradecido, pero lo que nos presentan es camaradería, aprecio, amistad. Y no se ha forjado. Igual que la relación entre Rey y Solo (que si tiene más tiempo, pero de nuevo, sopinstant!). Querer decir mucho y trabarse. Esa es la constante de la película.

Como el "arma definitiva". Que el Imperio 2.0 se ha dedicado a tallar un planeta entero para crear la "Estrella de la Mueerte" y que por cierto, vive en la vecindad de todos los planetas del universo conocido, como podemos ver en terrible escena donde masacran "la república" que son cuatro mundos venidos a menos y que a juzgar por la simultaneidad de los ataques, están a menos de dos minutos luz del "Alan Parsons Project". Esto me jodió definitivamente, se que Star Wars se pasa por el forro la física, pero hay límites para todo. Los de la suspensión de la incredulidad. La primera EDLM viajaba por el hiperespacio como una vagoneta de fiesta, petándolo allá donde iba. Pero esta es un planeta. Los planetas no viajan por el hiperespacio, vamos, sería la leche y digno de mención. Así que han creado un cañón que roba energía del sol y la lanza contra los planetas... que deben estar en el mismo sistema solar. Porque si no, tardaría siglos en llegar a la velocidad del plasma. Pero da igual, es terrible y ha de ser impedido. Lo de que "apaguen el sol, pues más de lo mismo" ¿Están en el mismo sistema? Entonces se han cargado el Sol y eso es casi igual de terrible que pegarle un chupinazo al planeta donde está la rebelión.

Pero de nuevo, es Star Wars. Todo vale.

Pues para mi no.


El caso es que algo tan trascendente como que unos nazis espaciales han creado un planeta del apocalipsis que puede destruir toda la república pasa desapercibido porque la rebelión (que en 30 años debería haber elegido otro nombre) está buscando a Luke y no ve que el planeta base de los nazis tiene una tobera del tamaño de España.

Da la sensación que Abrams era como un niño en una tienda de caramelos, corriendo de un lado a otro y echando a la bolsa todo lo que podía ilusionado. Esto mola, y quiero esto... y esto, y esto... Y finalmente se empacha. La película no presenta el nudo de la Estrella de la Muerte hasta el final, hasta entonces es un ir rebotando de un sitio a otro, de referencia en referencia, de cameo en cameo. Un fanservice para los nostálgicos. Y luego el gran final. BOOM!

Y todos contentos.

Por otro lado, todo parece haberse quedado estancado hace treinta años. Son tonterías, pero Leia sigue de jefa, Han usa la ballesta de Chewie por primera vez (en serio?), viste igual, todo sigue igual. La rebelión solo tiene diez X-wings, la república ni se explica, solo se volatiliza. Apenas sabemos qué ha pasado en sus vidas de refilón, en la galaxia ni nos interesa. Puede que eso sea tema para un subproducto Disney, un spinoff de los años perdidos. Pero nada. Todos aparecen solo para hacer el acto final de la película y rozar de lejos esos treinta años perdidos.

Y el final no puede ser más decepcionante. Copias al ataque de la estrella de la muerte (el plano de la trinchera es calcado) y lo que más me molestó, Rey usando la fuerza porque si. Sin más. Sin haber tenido un maestro, sin saber siquiera qué es la fuerza... simplemente emplea un truco Jedi (que en teoría ni debería saber que existe, que los jedis llevan 60 años siendo una leyenda) y luego empieza a mover cosas con la mente. Hala, más sopinstant! Uno se pregunta qué coño hacían los maestros Jedi. Vivir de las subvenciones, claramente.

Podría hablar de más cosas, pero creo que eso es lo más esencial y lo que aporta un poco a todas las discusiones que veo. Los agujeros de guión, las tonterías varias, el emperador digital... son fallos secundarios.

Es más, con todo esto podría parecer que la película no me gustó, y no es así. Me lo pasé bien, es divertida, visualmente está muy bien y han cuidado mucho el detalle, reduciendo el CGI (me molestó mucho cuando salieron los monstruos tentaculares digitales y el Emperador, pero 2 de 100 es un buen ratio). La acción está bien dirigida y si obvias los fallos (si puedes, yo no) puedes estar muy satisfecho.

Jater off.

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Hay una mujer en mi barba!!

Al puro estilo de la Vida de Brian, parece que algunas concejalías de Madrid van a permitir que mujeres se disfracen de reyes magos en esta cabalgata soviética.
Lo cual, como todo lo que se hace últimamente que no sea lo que hace el sector clasicorro de la nación, levanta ampollas entre la prensa rancia y hace que lluevan cenizas sobre cabezas y se rasguen vestiduras.


¿Quien trae la mirra? Esa, esa... ese, ese!

Normalmente habría pasado del tema, debo confesar que no voy a seguir la tradición de los Reyes con mi hija. He sopesado los pros y los contras, y es un tema para otro post, pero he decidido que no tengo estómago para mentir a mi hija a la cara durante años ni corazón para enfrentarme a su decepción cuando descubra la verdad. Con todo mi respeto hacia quienes quieran hacerlo, yo no voy a ir por ahí. Intentaré que ella no le reviente la sorpresa a los compañeros, pero, simplemente, no sale de mí. Dicho esto, iba a dejar el tema de lado cuando el caralibro me ha sugerido que lea el blog de Reverte sobre el tema. Es un placer morboso, porque se que no me va a gustar mucho lo que diga, sobre todo en el campo de género donde creo que patina bastante, pero es como un accidente de tráfico. Bien, lo leo y comienza relativamente bien.

"Creemos que los niños son gilipollas. Que no se enteran. Que podemos engañarlos con facilidad, haciéndolos cómplices de nuestros prejuicios, torpezas y limitaciones. Pero nos equivocamos. Esos diminutos seres con cara de panoli son formidables desarrollando intuiciones magistrales y conclusiones perspicaces. "

A partir de aquí, sigue unos cuantos párrafos elogiando la genialidad de los churumbeles. Esto es en parte cierto y en parte falso. Los niños son mucho más inteligentes y perceptivos de lo que los adultos a menudo consideran, pero también están "cableados" por la evolución para creerse todas las mentiras que les digamos. Así se adoctrina a los niños mucho mejor que a los mayores, y por eso los niños no entienden las ironías hasta cierta edad. Su cerebro está aprendiendo y es una ventaja evolutiva creerse lo que los adultos dicen, sobre todo cuando lo que dicen es "en esa cueva vive un oso, no te acerques o te comerá". Cualquier persona que entienda de evolución comprenderá la ventaja inherente a esa credulidad.


Un buen libro que recomiendo. "Salvar al gato"

Aquí, el académico nos hace además una jugada de buenrollismo. "Eh, los niños molan". Esto en guión es el equivalente a "Salvar el gato". Nos ha ganado un poquito, porque los niños suelen molar. Y su dosis de humildad inicial son también puntos a favor a nivel emotivo. Buen movimiento, señor. Alguien ha estado leyendo a Maquiavelo.
Entonces nos suelta la bomba:

"Me hace pensar en esto una moda reciente relacionada con la cabalgata de la noche de Reyes: confiar el papel de Melchor, Gaspar o Baltasar a una mujer. Todo, naturalmente, como cuota políticamente correcta: un tercio de sus majestades de Oriente, para cumplir con el qué dirán."

Y claro, los que tenemos el vicio de discutir, ya vemos aquí lo que denominamos una falacia. "Para cumplir con el qué dirán", añadido a ese cáncer del cuñadismo que es "lo políticamente correcto". ¿Ah si? ¿Es esa la razón? ¿No puede ser que a alguna mujer le apetezca, no se, pasarlo bien dando ilusión a los niños? ¿Que quiera saber qué se siente al estar bajo los focos, con un montón de niños volcando sus ilusiones en tus oídos mientras se sientan en tus rodillas?
No me invento cosas, yo lo he vivido. Me pidieron como favor que fuera Rey mago hace unos años y accedí, pese a mis convicciones personales, como favor a la asociación de vecinos. Y pese a lo que siento, me gustó. Fue bonito, divertido, y me sentía algo incómodo porque no quería prometer a los niños cosas que lo mismo no podrían tener (es un barrio pobre), pero hice lo que pude de la mejor manera que se me ocurrió para darles ilusión y no decepcionarles el día 6. Pero me estoy desviando. Lo que viene a continuación me sorprendió:

"No pasa nada, dirán algunos, por que un rey mago, incluso los tres, sea una mujer. Si ciertas señoras creen que su presencia ahí ayuda a conseguir más respeto para su sexo, pues oigan. Bendito sea. Adelante con los faroles. A fin de cuentas, una cabalgata de Reyes toca menos el rigor que el folklore. Puestos a disfrazarse y a dar espectáculo, sería como negarse a que en las fiestas de moros y cristianos, o en las de cartagineses y romanos -pura y divertida murga sana-, haya señoras que quieran salir de guerrero almohade o legionario romano."

Efectivamente. Quitando la primera parte que sonaba un poco sarcástica pasivo-agresiva, el resto es la pura verdad. El rigor tradicional de los reyes es un cachondeo padre, y nadie haría un paripé porque las mujeres se unan a fiestas castrenses en el papel de soldado. Quitando ya el hecho de que históricamente ha habido siempre mujeres guerreras, que es otra historia. Pero en el paradigma de las mentes populares, es "transgresor". Si, parece que rompía una lanza en favor de estos "crossgender" epifánicos. Pero claro, aun quedaba medio post.

"El problema con los reyes magos es otro: la tradición se refiere a tres reyes varones. Y es la tradición precisamente, transmitida de padres a hijos, la que hace a los niños que aún conservan la inocencia adecuada esperar con ilusión la llegada anual de esos magos de Oriente, cuyos nombres y sexo conocen perfectamente, hasta el punto de que resulta imposible darles Baltasara por Baltasar. Y como los pequeños cabroncetes no tienen un pelo de tontos, en cuanto pasa por delante la carroza, huelen la tostada. Y se les fastidia así la fiesta, la ilusión, la fe en algunas cosas que, para bien de la Humanidad, es conveniente conserven durante el mayor tiempo posible, antes de que la vida les demuestre lo que hay bajo el cartón y el falso armiño de cada rey, mago o no mago. Y así, subida en una carroza, la reina Gaspara, o como se llame, puede que haga un favor enorme a la visibilización de la mujer; pero también estará reventando la ilusión, en su noche más hermosa del año, a millares de criaturas que, sintiéndose estafadas, se volverán a sus padres para denunciar, con justa indignación: «¡Papi, ese rey con barba es una chica!»."

Ah. Ah... es que es un no parar... a ver por donde lo pillo... En serio que lo releo y me deja epatado con tanta barbaridad.

El problema con los reyes magos es que la tradición se refiere a varones. ¿Qué tradición? ¿La de la cabalgata o la de la Biblia? Porque, no se... la de la cabalgata es como un poco de cachondeo. Supongo que la ira de Reverte (Crom me libre de este hombre capaz de acabar con yihadistas a pecho descubierto) no recae en la tradición de la cabalgata, porque he visto y oído historias de cabalgata que parecían desfiles dignos de Dante, con demonios tragafuegos y viajeros espaciales. Y hasta la fecha ni una mención al tema. Así que la cabalgata, pues como que es un espectáculo.
Aquí lo que pasa es que nos pone palotes la historia y queremos respetar la tradición, y por tanto, nos vamos a quedar con lo que define realmente a los reyes magos, que es un pene entre las piernas. Luego, que uno fuera negro (no se muy bien donde dice eso la Biblia) lo podemos resolver con maquillaje. Porque los niños no van a notar que el negro tiene los párpados blancos. Que los reyes trajeran solo regalos a Jesús y no a todos los niños de Belén es otra cosa que podemos obviar, porque... si no, no hay fiesta. Que los regalos fueran Oro, Mirra e Incienso, pues lo mismo. Que se lo trajeran solo cuando nació y no cada año, fuera. Que Jesús no les mandara cartas pidiendo nada, lo ignoramos, que no se pasaran diez días sentados en el Carrefour con niños en las rodillas... eso es de los evangelios apócrifos.

Pero que sean hombres, ¡¡eso es IMPEPINABLE!! Que sean reyes y sean hombres, y sobre todo MAGOS es la esencia de la tradición. ¿De donde son reyes? De por ahí. ¿Que magia hacen? Traer regalos a todo el mundo, estar en todas partes, ser superrápidos, saberlo todo sobre tu bondad y maldad.
Yo es que soy un puto friki, señor Reverte, y me encanta lo de crear mundos de fantasía, los superhéroes y los poderes mágicos. Soy un poco niño por dentro, no he perdido esa cualidad que usted alaba en la infancia, y se me ocurren cosas. Como que los magos cambian de forma a placer.

Usted habla de que los niños son muy inteligentes y no se les escapa una. Posiblemente ya saben que los señores que se ponen una corona y una barba de hilo brillante van DISFRAZADOS. Que no son reyes de verdad, que no hacen magia. Puede que hasta sospechen todo el pufo y se callen porque tienen miedo de que si levantan la liebre los regalos dejen de fluir. Así que nos hacen a los adultos un "dame pan y llámame tonto". Si han tragado durante décadas a negros pintados con carbón, barbas postizas y milagros de opereta, pueden soportar una mujer con barba. Si va a tratar a los niños con la deferencia que merecen, hágalo. No los emplee como burda excusa para su machismo rancio.

Si le molesta que una mujer sea rey mago, dígalo abiertamente. No se defienda detrás de un niño, por pura decencia.

Los padres han sorteado durante generaciones las preguntas incómodas. No va a ser una señora con barba de nylon la que les rompa la ilusión. Se la romperán en el colegio, se la romperán ellos solos o lo harán los padres cuando toque. Y mientras quieran creer en la magia lo harán. Como hacemos los adultos.
Es que los niños en realidad no son diferentes de nosotros, no tanto. Son adultos en proyecto. Y la línea que nos separa es muy difusa. El pensamiento mágico existe en adultos y lo podemos ver en cualquier creyente en lo que sea. Sean conspiranoias, sean nazarenos claveteados o profetas en caballos voladores.
Cuando alguien quiere creer, cree.
Yo soy ateo, abiertamente, y debato con creyentes. Es INÚTIL en grado sumo intentar llevar la lógica hasta sus mentes, nada que yo pueda argumentar o presentar como prueba les convencerá. Ni los absurdos lógicos, ni las contradicciones de los textos sagrados. NADA. Solo ellos mismos pueden convencerse. Si intenta convencer a un niño de que los reyes no existen encontrará resistencia. Férrea, violenta, tenaz. Solo un padre o una madre pueden romperla. La mentira solo pueden romperla quienes la crean. A menos que, claro, el niño ya sospeche la verdad. Los niños son muy listos, tiene usted razón. Y son personas, como nosotros. Con nuestros defectos, algunos, y algunas de nuestras virtudes. Deje de tratarles como imbéciles y no vuelque en ellos sus neuras personales.

Cuando leo su artículo, solo puedo pensar en la señora del reverendo Lovejoy de los Simpson, Helen. Con las manos en las mejillas y clamando: "¿Es que nadie piensa en los niños?"


See? That's you! That's how you sound!

Como somos escritores, usted y yo, navegamos en los mundos de la imaginación y la creación de palabras. Creamos diálogos y tramas. Por eso me sorprende especialmente que usted, precisamente usted, no pueda imaginar una forma de salir de ese embrollo. Venga, pongamos esa pluma a trabajar e imaginemos como pueden salir airados sus padres de la situación:

«¡Papi, ese rey con barba es una chica!».

- Es que este año están muy ocupados y han venido sus esposas
- Es que los reyes no pueden estar en todas las cabalgatas y estos son sus ayudantes. (Válido también para cuando el lebrel pregunte por qué hay dos reyes diferentes en diferentes centros comerciales o en todas las cabalgatas)
- Es que el rey es mago y hoy le apetecía cambiarse de forma e ir de reina.
- Es que un brujo malvado le ha lanzado un maleficio.
- En realidad es un hombre, pero se está medicando y retiene mucho líquido en los senos.
- ¿Seguro? ¿No será una ilusión óptica?
- ¿Y por qué crees tu que es una mujer este año?
- Pues yo no lo veo, a lo mejor es que llevas gafas mágicas solo para niños.
- Si hijo, ¿a que mola?
- Cuando volvamos a casa veremos la Vida de Brian, nene.
- Claro, ¡porque son mágicos! ¡Pueden ser lo que quieran! ¿Cómo crees que entran en casa si no tenemos chimenea?

O, no se. Decirles la verdad. Como son personajillos tan sorprendentes quizá le maravillen cuando sigan sintiendo ilusión y magia pese a no vivir engañados. Yo lo hice.



Para amantes del hardcore os enlazo su artículo original aquí