?

Log in

Previous Entry | Next Entry

Revertada

Señores de la RAE: se que no nos llevamos bien, pero se también que da mucho caché tener una letra y quiero que me asignen la arroba (@ <== esto). Primero porque soy un escritor moderno, de la era de Star Wars, y segundo porque en este país, ser la arroba es más que ser la "ñ". ¿Qué hay más nacional que arrobar todo lo que puedas? Además, la arroba no tiene mayúscula, es ella sola, y no tendrían que buscarme una pareja de letra. Y así sacaríamos la RAE del pozo de los empates en las votaciones.

Mientras lo consideran (lo dejo ahí, para que se macere en sus lindos cerebritos), les añado que seguro que si me aceptan Reverte se cabrea. Y puede ser muy divertido tener piques en un sitio con gente que usa palabros olvidados. Imagínense el flame en el grupo de Whatsapp. En serio, la cosa puede ir a mayores, y yo he estudiado esgrima. Y seguro que a Arturito le encanta que cruzemos los sables. Como machos, digo.

Bueno, mientras espero pacientemente mi carta de admisión voy a sugerirles una nueva palabra: Revertada.

Es un nombre que quiero acuñar para cuando alguien famosete suelta alguna barbaridad casposa por las redes sociales, con regusto nostálgico y sabor a linimento Floyd. Miren que sinestésico resulta todo. Palabras que evocan olores y regustillo en el paladar. Creo que ya tengo al menos ganada una rueda de la silla, ¿no?

Pues revertada es lo que ha hecho Reverte en su último mensaje. Que pensaba dejar pasar porque no merece otra cosa, pero como veo que alguna gente de buen vivir está haciendo eco de la revertada, al final me planteo por qué me molesta y tengo que meterme a trapo. Que conste que estuve a un tris de escribírselo en el blog, pero como vi el talante de la recua de adláteres que tiene, preferí pasar. Total, no lo va a leer y yo no voy a perder mi tiempo respondiendo a la avalancha de ataques que iba a recibir.

La cosa os la resumo en un momento, pero luego emplearé ya citas textuales que son para darle un besote en las barbas.

Que conste que a mi este señor me gustaba en su momento. Leí un par de libros suyos y, como soy un inculto total y un isnorante, me gustaron y me lo pasé bien. Lo digo por si alguien me dice que escribe como el culo. Yo de eso no entiendo, de verdad. Yo no entiendo de arte, solo se lo que me gusta, como el Papa en el sketch de los Monty.
Ha sido solo gracias a su blog y a sus perlas de sabiduría gañánica que he empezado a verle con una visión más crítica. Sin que me caiga mal. Es que es tan viril y masculino que me obnibula con su barbita recortada y sus pintas de Davos Seaworth. Es nuestro caballero de la cebolla castizo, que quizá debería cortarse un par de dedos metafóricamente antes de soltar su poderosa verborrea a las redes. Por aquello de pensar antes de atacar el Aguasnegras y eso.

Bueno, pues Pérez estaba por los Madriles y en una tienda le cede el paso a una mujer abriéndole la puerta. Y ella le dice "eso es machista" y le deja estupefacto y con un palmo de narices. Y ya está.
Lo que en principio es una situación incómoda le sirve a Reverte, como no puede ser de otra manera en un escritor, para lanzarnos un relato sobre su vida y su visión de la educación, para concluir explicándonos que él no es machista (por eso), porque hace eso con todo el mundo. Y que esa mujer es una imbécil pazguata y él es un caballero y por eso no dijo nada en el momento, esperó a ir a casa corriendo para ponerla a parir en su blog con miles de lectores.

Vamos por puntos, que se que a la gente le gustan los posts con puntos.

1- Dejemos claro que es usted un machista

Esto ya lo hemos discutido. Tiene usted entradas notorias donde se dedica a imponer su criterio sobre lo que "una mujer de verdad" es. En esta, principalmente le veo pecar de clasismo. De insultar veladamente a toda esa gente que consiera "unos zarrapastrosos descamisados".
¡Pero es normal que usted sea un machista! Nos dice:

"Estaba a punto de entrar en una librería y coincidí en la puerta con una señora. Al menos, creí que lo era. Una mujer sobre los cuarenta años, normalmente vestida, quizá con un punto demasiado juvenil para su edad.Por lo demás, de aspecto agradable. Ni elegante ni ordinaria. Ni guapa ni fea."

Evidentemente, lo que nos importa de esta persona era como vestía y si era guapa o no. Porque ser una señora es algo de porte y clase.

Luego, haciendo gala de esa locuacidad de escritor se nos explica:

"Oigan. Tengo sesenta y cuatro tacos de almanaque a la espalda, y entre lo que lees, y lo que viajas, y lo que sea, he visto un poco de todo; pero esto de la señora, o la individua, en la puerta, no me había ocurrido nunca. En mi vida. Así que háganse cargo del estupor. Calculen el puntazo de que eso le pase a un fulano de mis años y generación, educado, entre otros, por un abuelo que nació en el siglo XIX, y del que aprendí, a temprana edad, cosas como que a las mujeres se las precede cuando bajan por una escalera y se les va detrás cuando la suben, por si les tropiezan los tacones, que cuando es posible se les abre la puerta de los automóviles, que uno se levanta del asiento cuando ellas llegan o se marchan, que se camina a su lado por el lado exterior de las aceras –«Que no digan que la llevas fuera», bromeaba mi padre con una sonrisa– y cosas así. Calculen todo eso, o imagínenlo si su educación familiar dejó de incluirlo en el paquete, y pónganse en mi lugar, parado ante la puerta de la librería, mirando la cara de aquella prójima."

O sea, que nos está explicando usted que es un machista de manual, porque el mundo le ha hecho así. Y es la pura verdad. Oiga, que no me parece ni raro y terrible que usted, con casi setenta años a la espalda, sea un machista. Lo extraordinario sería que no lo fuera. Y además, tiene gracia, "nunca le ha pasado algo así". ¿Nunca le han llamado machista? Eso será porque no escucha a la gente. Yo, encantado, lo hago: Machista. Ya lo dejó muy clarito en su post "Mujeres como las de antes" y repitió con ganas en su ataque a las "reinas magas".
Lo que pasa es que no es usted machista a nivel "libro de la buena esposa" o categoría Obispo de Alcalá. Es usted un machista como le corresponde a un ser criado en una sociedad machista, con valores machistas y con familia machista, abuelo del siglo XIX y que se sienta en una academia de lo más machista (otro punto, señores de la RAE, para añadirme. Un poquito de diversidad, por favor).
Es, lo que yo llamaría, un machista de "no soy machista, pero...".

2- La caballerosidad ha muerto

Esto no se si será bueno o malo, pero quizá habría que cambiar todo el concepto de raíz. La buena educación es algo agradable y aceptable. Nos gusta mucho a los viejunos decir que los jóvenes ya no tienen educación. Y me voy a incluir en el colectivo viejuno, aunque usted casi me doble la edad (¿ochenta tacos? ¿en serio? O los lleva muy bien o tiene que actualizar la foto de perfil. Actualizado: por cosas de la vida, me distraje y leí que tenía 74 añacos. Siguen siendo unos 64 bien llevados, pero ya no es sospechoso de consumir Ponce). Coincido con usted en muchas de sus opiniones, no en su actitud, claro está. Hay cosas de la buena educación que son de sota, caballo y rey, como ceder el asiento a las personas que lo necesitan más por su condición física (embarazadas, gentes mayores, gentes cargando con niños o con lesiones), ceder el taxi a quien lo necesite más (yo es que no gasto de eso, pero la idea es la misma en una cola del supermercado), y en general, no convertir la vida en una competición innecesaria.
Pero "caballerosidad"... usted que es un literato, me puede decir cual es el equivalente para las mujeres? Yo es que no se. ¿Modales? Pero los modales son neutros. Comportarse como una señorita o una señora sería el término, que ni tiene palabra propia porque razones.
Si yo empiezo a decir "el manual de la buena señorita"... creo que nadie que no use mantilla los domingos me va a mirar con buenos ojos. Si hablo de "el correcto comportamiento de una señora", más de lo mismo. Así que si el femenino es de un machista y rancio que atufa... ¿Qué nos dice eso del masculino? Si, lo puede adivinar. Lo mismo.

Caballero viene de cuando la gente montaba a caballo (¡SOY UN GENIO DE LAS LETRAS!). Quizá de antes o después de lo del derecho de pernada, el siervo de la gleba y seguramente de antes de la declaración de los derechos humanos. Suena muy chulo y a muchos nos gusta porque nos recuerda a Willy Fogg (Phineas para los literatos), al Sherlock del estudio Gibli, a Lanzarote del lago y a los duelos a espada tras la catedral a las ocho. Es retro y steampunk y entiendo el encanto poético, pero para el mundo real, Phineas Fogg era un diletante bueno para nada con esclavos que basaba su nivel de vida en que había niños trabajando en minas de carbón. Así que cuando encontramos la "caballerosidad" con la "realidad", yo prefiero que quede muerta y enterrada y la sustituyamos por algo más acorde a nuestros tiempos de perseguir muñecos por la calle en realidad aumentada.

Vivimos tiempos en los que los chavales se ponen gorras de rapero con etiquetas de talla doradas sin quitar porque da "swag". Asúmalo o fosilícese. Y en vez de buscar arrojar la chaqueta en un charco, deberíamos redefinir los modales para que sirvan a lo que usted quiere que sirvan. Como bien dice: "facilita la vida y crea lazos solidarios entre los desconocidos que la practican."
Pero no veo por qué quitarse la "puta gorra de rapero" (aquí es donde se ve que usted es académico, porque dice "puta" y es lo que da calidad al texto) facilita la vida o crea lazos solidarios. Lo único que crea es una situación de poder en la que USTED, el hombre blanco viejo y poderoso, recibe una deferencia de ELLOS, los jóvenes desarrapados y sin buena crianza.
Si no comprende por qué la gente deja de "ser educada", quizá reflexionar sobre eso le haga encender un par de luces en su sesera.
Ayudar, tener empatía y saludar amablemente es BIEN.
Obligar a la gente a vestirse o posar para tu almanaque es MAL.

3- Los jóvenes no tienen modales

Ni estilo, ni gusto, ni buena música, ni futuro, ni espectativas, ni dinero, ni apoyo, ni tiempo de calidad con sus padres, ni buenos profesores, ni respeto por ni de la sociedad que les margina y les aliena.

Pero lo importante es lo de los modales y está completamente aislado del resto de cosas.

4- Usted no es un caballero

Y por ello espero que no me rete a un duelo con pistolas en el campo del honor. Porque prefiero el sable láser, que es un arma más noble para tiempos más civilizados. Y porque yo lo de morirme por honor lo abandoné con las ideas de convertirme en un Lord victoriano. Ya me dieron mis cuatro plumas y con ella hice flechas para mi arco de poleas. Porque el longbow es tan de Agincourt...

Pero le explicaré por qué no es un caballero. Un caballero no besa y cuenta. Y sobre todo, un caballero no se calla una réplica educada cuando puede darla y luego se caga en la puta madre de la gente por Internet a sus espaldas. Un caballero no abusa de su fuerza, y cuando se tiene un asiento en la Real Academia y un nombre, se tiene fuerza. Cuando se tienen miles o millones de lectores, se tiene fuerza. Un caballero, de los que molan, de los que volvieron tarumba al gran hidalgo, no agrede desproporcionadamente. No ataca a alguien que no puede defenderse, y no es un hipócrita correveidile.
Si usted quería dejar en su sitio a esa mujer, que, efectivamente no se comportó bien, el momento y el lugar era en esa librería. En persona, en caliente. No en las redes sociales amparado por su corte de Versalles de aduladores y devotos seguidores.
Un caballero hubiera aguantado la ofensa y se la habría tragado, y citando a los gentilhombres, solo vería su nombre publicado tres veces, el día de su muerte, el día de su boda y el de su nacimiento. No iría corriendo a Internet a llorar el agravio.

Por eso usted no ha sido un caballero, ni por sus estándares, ni por los míos, ni por los de Alfred Pennyworth o un kingsman cualquiera.
Ahora, como caballero, le correspondería aceptar que la ha cagado y disculparse.

5- Usted no es la vara y la medida

O el ombligo del mundo, por decirlo de otra manera.

No voy a defender lo que hizo esta mujer, porque fue precipitado. Fue muy maleducado, ante un gesto de deferencia. Y encima usted no estaba siendo machista. Da igual que eso fuera un gesto claramente asociado al machismo y que usted sea un señor mayor machista. No estaba siendo machista en ese momento y esa mujer DEBÍA de saberlo.
Sin embargo, le prejuzgó. Creyó que su actitud era debida a su género y no a su revertosidad. La vergüenza caerá sobre ella.

Pero luego me da a mi por pensar y me digo: "¿y si vemos las cosas desde su punto de vista?". Mi buen amigo Reverte, usted es un hombre con pene. Usted no ha tenido que sufrir día a día los contínuos machismos pequeñitos, los micromachismos, que todas las mujeres sufren a diario. Usted va por su mundo con el pecho peludo al aire, como le apetece, y normalmente usted no es prejuzgado o discriminado por ser un hombre. Salvo este día. En el que una mujer ha prejuzgado que usted, por ser hombre y por ser Reverte (que seguro que lo sabía, que destila usted revertosidad por los poros) estaba siendo machista. Ella ha tenido que aguantar desde niña y todos los días que se la menosprecie por ser mujer, que se la considere tontita, incapaz técnicamente, cobarde, débil, digna de ayuda, necesitada de ella, que se la presuponga consumidora de productos light y no alcohólicos, que ella no paga. Está, no harta, porque entonces viviría sufriendo, sino acostumbrada a que la gente se crea con derecho a opinar sobre su aspecto, sobre como debe de vestir, comportarse y hablar por ser mujer.
Y entonces va a una librería y un señor revertoso le hace un gesto machista. Y ella decide que no va a callárselo (o lo decidió hace tiempo) y le prejuzga.
BU-FUCKING-HOO.

En serio, vierto lágrimas de compasión por esta injusticia.
Que si, que usted, en ese momento, y por eso no se merecía que le llamaran machista.
Pero, cocodrilo, las lágrimas sobran.
Máxime cuando le ha dedicado usted toda una columna de opinión para insultarla.

Ella tenía la excusa de tener un mal día. Usted ha tenido tiempo para decidir que esta era la mejor respuesta, proporcionada, justa y cabal para responder a tamaña ofensa a su honor.

Citando al bardo inmortal: "Gracias, príncipes por matar a mi hija. Inscribidlo entre vuestras hazañas. Un hecho valeroso, si lo pensáis."

Comments

( 6 comments — Leave a comment )
(Anonymous)
Jul. 19th, 2016 11:06 pm (UTC)
Quisquillosadas
Un texto muy bueno, sobre todo porque yo también peco de esos gestos por mi educación y me hace pensar en ellos.
Ahora bien, si me pongo quisquillosillo:
"Pues revertada es lo ha hecho"
Ahí falta un "que".
En el texto que citas, Reverte escribe "sesenta y cuatro años", asi que aún le queda para los ochenta.
raulatreides
Jul. 19th, 2016 11:41 pm (UTC)
Re: Quisquillosadas
Corregido. Es lo que tiene escribir acosado por los bebés, que tienes que dejar las cosas en suspenso mientras llenas y vacías piscinas de salón y luego se te cruzan los cables. Ya decía yo que para tener ochenta años se le veía muy gallardo.
(Anonymous)
Jul. 20th, 2016 03:35 pm (UTC)
Linimento Floyd
Puestos a ser quisquillosos, linimentos había muchos, pero Floïd era una marca de cosmética para hombres. Y cuando lleguemos dos personas, da igual de que género, a una puerta. ¿Nos empujamos a ver quién pasa primero? O corremos el riesgo de dejar pasar al otro y acabar insultados
raulatreides
Jul. 20th, 2016 07:50 pm (UTC)
Re: Linimento Floyd
Entonces era el Linimento Sloan, el del bigote. Supongo que debería haberlo llamado "masaje vigoroso Floid", pero eso queda más a anuncio de contactos. Ok, quisquilloso 2, Floid no tenía linimento, sino masaje vigoroso.

Cuando lleguemos dos personas a una puerta, uno de los dos deberá dejar paso, a veces se produce esa cómica situación de "usted! No, no. Usted!".
Creo que queda bien claro que yo no recrimino al señor Reverte su comportamiento educado. Habría que haber visto, de todas maneras, las formas y los modos. Reverte nos dice que él actuó como actúa ante cualquier persona. Pero eso es su valoración. A menudo no actuamos igual ante un hombre que ante una mujer. A lo mejor su caballerosa galantería fue un extra y el detonante de la queja de la mujer.

En cualquier caso, el tema no va sobre los modales y las normas de convivencia, sino del comportamiento a posteriori que ha mostrado este "caballero".
Creo que todos vamos por la vida encontrándonos con el problema de ceder el paso y ni nos empujamos ni acabamos siendo "insultados". Esto que usted hace es sacar las cosas de quicio y de contexto. Incluso aunque el tema hubiera sido recriminarle ceder el paso, que no, se pueden crear normas de comportamiento de manera muy sencilla. Mire por ejemplo:
- En el caso de coincidir en una entrada, tendrá preferencia quien antes llegue salvo que una de las personas tenga algún impedimento o vaya cargada. En el caso de estar en igualdad de condiciones, se aplicará la primera condición.
- En el hipotético caso de que se alcance el umbral al mismo tiempo, se cederá el paso a la persona de la izquierda.

Hala. No había motivos para lanzarnos al páramo con el bramido de un Interceptor V8
(Anonymous)
Jul. 23rd, 2016 04:00 pm (UTC)
Más que Caballero de la Cebolla, a mí Reverte me parece un abuelo cebolleta pesado con esa actitud attention-whorista (uy, que palabro, si se entera la RAE me denuncia a la Audiencia Nacional) de "He estado en la guerra y he comido cosas que harían vomitar a una cabra, por lo que soy mejor que tú, piltrafilla, que no sabes nada del mundo". Seguro que sus nietos están hasta la polla de que les cuente anécdotas de supervivencia extrema como reportero de guerra en Beirut o Sarajevo, una y otra vez.
Como escritor de best-sellers no tengo nada en contra de él y algunas de sus novelas me resultan entretenidas.
(Anonymous)
Oct. 11th, 2016 11:42 pm (UTC)
Moore
Mientras tanto, el heteropatriarcado...

http://www.dailymail.co.uk/news/article-3830176/Man-Melbourne-tram-labelled-lowlife-creep-autistic-loves-giving-strangers-high-fives.html
( 6 comments — Leave a comment )