?

Log in

No account? Create an account

Como educar a no violar

Esto que pretendo hacer es una disección, está basada en mi reflexión personal y en algunos datos objetivos que no voy a enlazar ahora mismo. Con esto me disculpo de antemano si algo que digo es terriblemente evidente, incorrecto o simplemente mi ignorancia me hace pensar que estoy reinventando la rueda. Aunque sea así, a veces el proceso mental que nos lleva a conclusiones es muy útil a nivel didáctico, y espero que sirva de algo. Quiero imaginar esto como una de esas escenas futuristas con un escritorio en 3d donde las manos van enlazando elementos. Intentad tener paciencia a ver si lo que digo merece la pena. Allá vamos.

Desde hace unos años, he leído la frase, muy acertada, de: «No tenemos que enseñar a las niñas a ir seguras, tenemos que enseñar a los niños a no violar».
Toda la razón. Contundente. E inútil.
Porque el concepto es sencillo, pero a la vez, inútil. Los hombres reaccionamos (voy a generalizar, así que por favor, los notallmen sobran) negativamente a estas cosas a priori. Sí, es lógico, pero ¿cómo se enseña a no violar? Ya les decimos que está mal y que es ilegal, e incluso podemos intentar un acercamiento empático. Así que nuestra actitud ante esa frase suele ser de escepticismo. O peor, de «igualismo».


Reacción habitual ante la frase (meme real)

Para enseñar a no violar, primero hay que entender como aprendemos a violar. Y eso es muy, muy complejo. Y es, como todas las cosas que tienen que ver con el patriarcado, algo tan enmarañado y profundo que asusta.
Así que diseccionemos:
¿Qué es el acto de violar?
Más allá de las definiciones judiciales, el acto de violar es un acto de poder. De imposición de poder sobre otra persona. De quebrar su voluntad y su cuerpo. Y de humillar a esa persona. Es un acto de odio, de frustración y también de sexo. Pero el sexo no como motor o como fin, sino como vehículo para el odio y la frustración. Esto creo que no sorprenderá a nadie. Pero por si acaso vamos a justificar la afirmación. Existen violaciones sin acto sexual, o sin “consumación”. Por tanto el orgasmo físico no es el objetivo. Es una satisfacción mental. Y de la misma manera, la «violación por lujuria», es estúpida y falaz. El orgasmo se puede alcanzar de maneras mucho más éticas (masturbación) o «legales» (prostitución). Sin entrar en la carga moral del asalto, arriesgarse a una condena por un calentón es bastante estúpido. Así que no. El sexo es el vehículo de la agresión, no el motivo. El motivo es doble. Desprecio y frustración.


Ahí dejamos eso. Ahora vamos a hablar de nosotros, los hombres, los que estadísticamente cometemos las violaciones. Todo comienza con nuestra educación en el sistema patriarcal. Hay una serie de valores que se nos inculcan, y por suerte al fin me encuentro en una posición privilegiada para opinar, porque soy un hombre criado en el patriarcado.
Lo que llamamos la masculinidad tóxica es algo que mamamos desde niños. Es la forma que tiene el sistema patriarcal de imponernos nuestro lugar en el mundo, igual que a las mujeres. Y nuestro lugar es diferente al de ellas. Revisemos los elementos, grosso modo, que la masculinidad tóxica nos inculca.

Violencia

Es nuestra leche materna. Desde el primer juguete hasta el último estreno de Hollywood. La violencia es lo que mamamos. Sí, incluso los niños hippies criados en el pacifismo y la no violencia, como yo. Acabamos estudiando varias artes marciales y con pasión por las espadas. Y por las batallas. Es la forma que tenemos de definir el triunfo en muchos sentidos. Lo que caracteriza a nuestros ídolos es su capacidad física, pero sobre todo, su capacidad de repartir violencia. John Mclane, Conan, Goku, John Wick, Transformers, Thundercats, Bruce Lee, Superhéroes, incluso, desgraciadamente, los jedis en las últimas películas. Admiramos y valoramos la capacidad para destruir y matar. Para aplastar a nuestros enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres.
Por esto, los hombres buscamos ser el más fuerte, el macho alfa. Ser fuerte es bien, ser débil es mal. Ser cobarde es de maricas o nenas, el peor pecado que se puede cometer, y lo que se impone es ser un macho. El victim blaming para el bullying (toma bingo de anglicismos!) me ha perseguido toda mi vida. Resolver conflictos mediante la diplomacia y la astucia me ha valido miradas de reproche. «Les podríamos haber partido la cara, son unos mierdas» me dijo un compañero de la universidad cuando un tipo en el metro me encaró con el clásico «me has mirado mal, quieres bronca?». Si te atracan, eres un mierda por haberte acojonado y haberles dado el dinero. Una vez me atracaron entre quince. Me robaron cinco duros, pero cuando quisieron abrirme la mochila donde llevaba el walkman de mi hermanastra, tracé la línea y planté cara. Lo recuerdo con orgullo, pero podría haberme salido muy caro. Por una mierda de walkman de marca «el pato».
Pero mi masculinidad tóxica se regocija. Se regocija de los años de defensa personal y las peleas de gimnasio. Me hace sentir más hombre. Y se que es una gilipollez, pero no controlo mis sentimientos. Por suerte tampoco me controlan a mí.
La violencia es la respuesta a todo. Un tipo nos ataja en el carril, luces, pitos, insultos y si eso, hasta me bajo y le golpeo la puerta (esto me lo hicieron a mí, uso la primera persona narrativa). No dejes que se te pongan delante, ¡coño! La vida como una carrera, como una continua competición de meadas. Alumnos que consideran que la respuesta correcta a un «me cago en tus muertos» es levantarse en estado berserker y liarse a puñetazos. Y nadie que cuestione esa verdad inamovible. Hemos de poder ejercer la violencia. Y si es posible, a hostias. Horas de gimnasio, flexiones, artes marciales… pilates no, que es de tías.

Nuestra valía como hombres. Tanto follas, tanto vales.


Nadie representa tan bien esto como Barney, el favorito de toda una generación de hombres
Así es. LA PUÑETERA VERDAD. Nos medimos las pollas, nos insultamos llamándonos vírgenes, pichafloja, salidos, «tu follas poco». Cuanto más follas y con más follas mejor. Los maricas son inferiores, cuidado. Porque un tío puede ser más guapo que tú, más hábil, triunfar más… todo. Pero ojo, es marica. Y eso de alguna manera lo pone por debajo. Esto es ENFERMIZO. Y lo tenemos dentro. Sobre todo los que venimos de la época donde lo peor que se le podía decir a otro tío era marica.
Y así seguimos. Ayer mismo me insultaban en el foro que administro llamándome «maricona», comevergas y otras lindezas. Y no me siento especialmente orgulloso, pero empleé todo mi ingenio para retorcer sus argumentos y hacerles ver que ellos eran los que proyectaban su homosexualidad en mí. ¿Homófobo? No. Ni hablar. Pero está ahí, es muy fácil usarlo y sacarlo.
Follar es nuestra medida del éxito. Ni siquiera el dinero. Sí, las posesiones molan, pero más el pivón que viene con el Ferrari de serie.

Las mujeres son objetos

Esto ya llueve sobre mojado. Las mujeres solo valen para tres cosas y demás lindezas. Chistes machistas, anuncios, el tropo OMNIPRESENTE de la mujer como trofeo del ganador. Oh, y el porno. Claro. El sempiterno porno. Donde cada cual tiene su fijación, pero ellas son apenas un receptáculo para nuestro pene y fluidos. No nos importa quienes son, ni que piensan. Solo que podemos meter el churro (proyectándonos) en ellas. Y luego adiós.
No son personas. Son incomprensibles, raras. Están locas. Salvo las que son uno más del grupo, todas son cosas. Me las follo. Me la chupan. Somos cinco contra una. Ellas no disfrutan y no importa mucho como se lo pasan.

En mi caso, mi mayor orgullo a nivel sexual no es cuantas o como follo, sino como de bien se lo ha pasado ella. No lo veo decir por ahí mucho. Sí, es otra forma de medirnos la polla, pero, mira… no fardamos de lo bien que hacemos un cunnilingus.
Si son objetos, es más fácil no preocuparse si los rompemos.


Pixels de Adam Sandler es un ejemplo perfecto: Literalmente, el trofeo Q*bert se transforma en un personaje sueño-humedo-de-pajillero de videojuego para ser el premio de uno de los personajes. Dinklage consigue el trío con Martha Stewart y Serena Williams, Sandler a la chica que le despreció al principio de la peli y el otro a su mujer perfecta. Mi sobrina de ocho años lo resumió muy bien en el pase de prensa "Cada uno con su premio".


Vale, de momento tres cosas:

Violencia, Follar como medida de nuestra valía como hombres y cosificación de la mujer.

Ahora vamos a ellas.

El sexo como el valor a atesorar


Dulce adoctrinamiento infanil


La mujer es educada al revés. Su sexo puro, su virginidad y fidelidad son los valores que transmitimos. ¿Os acordáis de la letra de Willy Fog? Soy Willy Fog apostador y me juego con honor la vuelta al mundo. Aventurero y gran señor, jugador y casi siempre ganador. Yo soy Romi, dulce y fiel, y vivo enamorada de él.
Patriarcado condensado para niños. Y seguro que habéis canturreado conmigo. Quienes tengáis más de veinte, claro. Willy era un señor, apuesto y aguerrido, ella dulce y fiel. Esa es su definición, el recipiente perfecto para el pene del león machote. El descanso del guerrero.
No digo nada nuevo, la mujer debe atesorar su virginidad, debe mirar con quien se va, que sean pocos y espaciados. No ser una guarra. La mujer que ha estado con muchos está «usada», como decía Danny Suck-o en Grease refiriéndose a Ritzo: «no me van las cosas de segunda mano».
Además, la mujer ha de tener cuidado, porque puede hacer que la violen (he decidido usar esa forma a propósito). Ha de ser prudente, no provocar, no ser una buscona.
Sí, los tiempos cambian, pero por mucho que avancemos, esto se lo oyes a los chavales a los dieciséis aun.
La mujer atesora su sexualidad. Se la educa para ser pasiva en las relaciones, a no «asustar» al varón tomando la iniciativa. A no decir que sí. A no disfrutar con libertad de su sexualidad.
El sexo es el valor cuya pérdida es peor que la muerte. ¿No me creéis? Leía Fábulas, una serie maravillosa de cómics, y en un episodio, una reina es violada por un montón de goblins (dije maravillosa? Eh…). El narrador concluía: «al final alguno se apiadó de ella y le quitó la vida». PERDONA PERO… ¿QUÉ? ¿Por qué decides que estar muerta es mejor que haber sido violada y seguir viva? ¿En qué mundo retorcido alguien que no seas tú puede decidir que asesinarte es apiadarse? Evidentemente, en el nuestro. Su esposa había perdido el valor, había sido mancillada. Era lo peor que podía pasarle a una mujer. Perdona, chato. Eso lo decidirá ella. Y esto es un ejemplo, no creo que a nadie le suene extraño.

La pasividad y la indefensión

Se les enseña también a no ser violentas, eso es de hombres. A no pegarse, a no tener músculos (MARIMACHO!), a ser, en definitiva, un sujeto susceptible del abuso físico. A estar indefensas a todos los niveles ante la superioridad física, pero sobre todo, MENTAL de quien emplea la violencia. Indefensión aprendida, creo que lo llaman. Y con superioridad mental no me refiero a capacidad, sino a disposición. Lo que más se aprende en un dojo es a no paralizarse ante la violencia. Quienes no estamos acostumbrados a ella, nos paralizamos. Sí, yo también. Y eso me coloca en posición de inferioridad ante quienes emplean la violencia como parte de su esencia.
Gene Hackman lo describía muy bien en Sin Perdón: ser rápido está bien, pero el que es frío y mantiene la cabeza serena seguramente te matará en un tiroteo. No importa lo fuerte que seas, o lo entrenado que estés. O que vayas armado. Si te paralizas en el momento del combate, estás perdido.

Bueno, vamos a empezar a unir piezas.

Tenemos al varón estándar. Hormonado, lleno de lujuria y sobre todo, deseoso de demostrar que es un hombre. Deseoso de probar su valía. Y tenemos a la mujer, que le rechaza porque razones. Posiblemente un factor importante es el que hayamos dicho, su sexualidad no puede expresarse de la misma manera que la de él. No puede, aunque quiera, responder siempre en la medida que nosotros queremos.

¿Cómo reaccionamos ante esto?
Dependerá mucho de la persona y la madurez. Pero la reacción que nos interesa es la más jodida: ODIO. Y el odio se transforma en MISOGINIA.

«Esa tía… ¿pero quién te crees que eres, si eres una foca? ¡No te follaría ni con un palo! ¡Vas de guapa y eres un cardo!»
¿Cuántas veces hemos visto capturas de intentos burdos de seducción que acaban en una explosión de rabia como esta?

Esa tía, todas en general, nos están robando nuestra masculinidad. Ese objeto, me priva de mi trofeo, me hunde como persona. Está minando mi valor como hombre. Por eso mentiré, para hacer creer a mi manada que he follado cuando no. Por eso la insulto y la menosprecio cuando me rechaza, porque YO soy el que no ha querido nada con ella. Yo no puedo perder puntos.
Pensad que de media, un hombre ha sido rechazado por… no sé. Yo entré dos veces en mi vida a una tía en un bar. DOS. Pero me he sentido rechazado casi toda mi vida por enamorarme como un idiota de alguien que no me correspondía. Yo lo tomo con melancolía, pero puedo entender el proceso mental que lleva al odio y la rabia.
Ellas son las culpables de nuestras desgracias. Ellas nos ponen en la friendzone, ellas nos calientan… la lista sigue y sigue.

Así que juntando varios elementos, tenemos la misoginia.
¿Y esto? ¿Me lo estoy inventando? Vamos a echar una ojeada al mundo del sexo enfocado desde la perspectiva del hombre. El porno.

El porno como indicador social

Increíble. Me maravilla como algo que una vez fue tabú se ha hecho omnipresente en nuestra cultura. Y me maravilla lo fácil que es mirar a un mundo tan revelador.
Yo he visto porno. Sería un hipócrita si intentara fingir que no. Y he visto mucho. Desde niño el sexo me fascinaba, y era como un tesoro morboso y prohibido. Conseguir algo que tuviera una chica desnuda. Y si era porno, el acabose. Soy hijo del VHS y la industria decrépita que añoraba Jackie Treehorn en El Gran Lebowsky. En mi época el porno se hacía en estudios, con un guión y hasta con trama. Pero llega Internet y, hostia, empacho total. Y entonces la cosa evoluciona. Aparecen los nichos. Los fetichistas no tienen que ir al sex shop a preguntar: «qué hay de lo mío», y descubrimos un mundo nuevo. Incluso nuevas inclinaciones. Desde mujeres pisando charcos con calcetines hasta tíos esnifando pies. Y el gonzo, que viene a ser el porno «aquí te pillo aquí te mato» que Jackie despreciaba.
El gonzo y las nuevas compañías nos muestran un porno diferente, con un público creciente. En el clásico teníamos la estructura estándar: diálogo tonto, sexo oral, penetración vaginal, anal en ocasiones, y el moneyshot por emplear la terminología al uso.
Pero con el gonzo la cosa cambia. Es cantidad sobre calidad, y busca un nicho donde encajar. Y acojona ver como encaja.
De los creadores más conocidos son gente como «The Casting Couch» o «Backroom Couch». En realidad es lo mismo, una entrevista fingida a una chica que quiere ser actriz porno, pero en realidad se la están follando para ese vídeo. La están utilizando. Recordad estas palabras: se la follan por tonta.
De este palo hay un montón de variantes, incluso cambiando de país. Torbe, por ejemplo, tenía como un montón de series fantaseando con ir a la calle y pagar a una chica para follar con ella. Convertirla en puta, degradarla y humillarla (según la visión tradicional).
Otros juegan con lo mismo: tía sube a furgoneta y se encuentra rodeada de pollas. Se la follan por tonta, se mofan de ella.
Pero la cosa va a peor. Hay géneros duros. No se si calificarlo de sadomasoquismo. Pero donde el objetivo parece ser humillar a la chica. Asfixiarla con tu polla enorme, hacerla vomitar, llorar. El gran premio final es siempre, de alguna manera, hacer que la experiencia sexual sea desagradable para ella. Si llora y se le corre el rimel, bonus. Los títulos de muchos vídeos en las redes P2P siguen esa tónica: se la follan por borracha, por tonta.
Sí, los vídeos de violación también son demanda. Hay quienes los fingen, y hay quienes los buscan reales. Cuando el caso de la manada, una de las cosas que irritó a la gente fue cuando se hizo público que el vídeo se había filtrado y los portales de Redtube y Pornhub tenían como top de búsquedas el vídeo de la manada.

Y la gente de "El Español" peca de inocente. Esto no es el "morbo español". Es un fenómeno mundial. Es una constante cada vez que ocurre una violación mediática. Los portales porno bloquean las búsquedas y "regañan" a los usuarios. En Carolina del Sur, en Brasil... Hace unos días pasaba en México lo mismo, las estadísticas buscando el vídeo de una violación en primera plana, y hace más tiempo el espantoso caso de una niña de ocho años en la India, violada y asesinada, no impidió que las webs porno se vieran asaltadas con el nombre de la pequeña. ESPANTOSO.


El nombre censurado, pero la noticia es real

Todo es parte de una misma dinámica. Fotos de ex novias filtradas, mujeres engañadas para tener sexo, mujeres «compradas» para ser profanadas, abusos de falsos guardias de seguridad, pollas enormes para que les duela, atragantamientos, azotes, insultos… No todo el porno será así. Pero este existe. Y es muy abundante.

Hay ODIO. Donde debería haber amor , hay ODIO. Eso es lo que los hombres buscamos, y eso es lo que creamos para otros hombres. De eso nos lucramos. Si existe, es porque la gente lo compra, lo quiere ver. Podemos decir que no somos todos, y seguramente no seamos todos, pero somos los suficientes como para que sea muy rentable.
Dan ganas de llorar, pero siento que los hombres odiamos a las mujeres. No lloraré porque soy un macho, y los machos no lloran. Jodido, ¿eh?

No hablo de un odio activo, evidentemente. No un odio consciente. Pero creo que está ahí. Y sale cuando menos nos lo esperamos. Se manifiesta con el sexo mucho más. Puede que porque es donde creemos que más daño les podemos hacer (ver punto anterior) o, mi teoría, porque es de donde surge.
Eso es lo que las está matando. Por eso las estamos matando. Por eso las violamos. Porque no es sexo. Es poder. Porque no es sexo, es odio. Es humillación. Es reafirmarnos en la estúpida manada de lobos. Y es violencia, la sombra que nos sigue a todas partes. Cuando las vemos las deseamos, no podemos tenerlas y eso nos frustra. Así que las violamos. Y si toca, como son objetos, las matamos.
Eso es lo que el machismo nos hace a los hombres.

Vivimos una sociedad donde la fantasía de la violación está normalizada. Es lo que se espera de nosotros, los hombres. Cuando en ficción vemos a una mujer quedarse sola, sin el amparo de la ley, rodeada de tíos, sabemos que va a ser violada. Es un recurso narrativo horrible, y nos dice a los hombres: «eh, es lo que toca. Es lo que harías tú también».
Nos enseñan a saltarnos los límites del consentimiento desde niños: La princesa dormida, la poción de amor, el hechizo de amor, el rayo que te convierte en mi esclava. En inocentes jovencitos henchidos de amor buscando ser correspondidos por encima de los deseos de ellas. Pero es una chiquillada. Es el prota, y le queremos. No importa que haya violado la mente de esa persona. Son cosas de chavales.
CADA JODIDA SERIE. Hay un número de episodios «estandar» en la ficción. No puede fallar el gemelo malo, el tiempo detenido o el bucle temporal, y la poción de amor es otro tropo.
Y no hablo solo del pasado. El otro día Netflix me proponía una serie: Seven mortal sins o algo así, de anime. Y ya se que el anime es para darle de comer aparte, pero duré cinco minutos. Cinco minutos hasta que el prota, un chaval inocentón y tontito, recibe a una guerrera en armadura que se desmaya en su taberna. La lleva a una cama sin armadura y es, como no, un pivón neumático anime estándar. Y entonces empieza un juego «inocente». Oh, es una chica. ¿Seguro? Espera que le magreo una teta mientras duerme. La chica se despierta y el tipo no quita la mano. Y ella emite un japonés y sumiso «¿Etooo...uh?».
Ese señor, aventuro que será el prota admirable de la serie. Torpe con las chicas, inocentón, el más fuerte al final y no me extrañaría que cayera «accidentalmente» entre las tetas de alguna de vez en cuando. Esto en 2018. Así está el panorama.
Chico: eres un puto agresor sexual.

Las películas nos presentan la violación como un acto de amor, sea Juego de Tronos, sea Nueve Semanas y Media, sea Un tranvía llamado deseo. Te violo porque al final te gusta. Nuestro querido Deckard de Blade Runner, otro que tal. Una y otra vez normalizamos la violación. La justificamos, la minimizamos. Y luego ya, para los fans del hardcore, culpamos a la víctima, no la creemos e incluso jaleamos a los violadores. Públicamente o secretamente
Pero eso si que not all men y demás. Lo otro, os jodéis: All men. A todos nos han criado en el mismo redil. Y no digo que seamos misóginos. Yo no he agredido nunca a una mujer, nunca las he insultado llamándolas putas, no levanto la voz a mis parejas, considero la violación el acto más asqueroso que se puede cometer, respeto y admiro a las mujeres.
Y sin embargo, ahí está de fondo toda esa mierda. Sigo queriendo ser un macho alfa. Sigo midiéndome la polla con otros, y he sentido rabia por el rechazo. Me han educado a sentirlo.

Eso es lo que he llegado a reflexionar en un tiempo pensando de donde viene esto, y cómo podemos arreglarlo. Antes de estallar en furia y atacarme, pensad un poquito si algo de lo que he dicho tiene sentido. Pensad en lo que os excita, en cómo os comportáis. No es cuestión de buscar culpables ni de defenderse. Es solo una idea mía. Quizá me equivoque. No creo que odiéis a las mujeres. No todos los hombres hemos sido educados igual, y no todos hemos reaccionado igual a nuestro entorno. Creo que los hombres violan a las mujeres por esto. Si no violas a las mujeres, tú verás si algo de lo que digo te parece sensato pese a todo.

Y finalmente, así es como se educa a los niños a no ser violadores.

- No definiendo el sexo como medida de la masculinidad.
- No defendiendo la fuerza y la violencia como medida de la masculinidad.
- No enseñando que el sexo es un combate donde se gana y se pierde, donde hay que conquistar y proteger el fuerte. Sexualidad sana. Respetando la sexualidad femenina.
- Luchando contra la cosificación de la mujer.
- Desarrollando la empatía.
- Condenando la violación como lo que es, un crimen abyecto de odio. Sin bromas, sin justificaciones. No existe justificación posible.

Y mientras logramos una generación de hombres que no sean violadores, los que estamos ya aquí, arrimando el hombro para librarnos de esta mierda que no pedimos, pero nos toca llevar.

El Spot de Campofrío no deja frío

Me pide Nieves Delgado que comente esto. No pensaba hacerlo, y lo había dejado pasar sin pena ni gloria. Me he obligado a verlo una segunda vez y no ha sido bonito. Recomiedo ir viendo a medida que comento. Al menos mientras me hago un canal de youTube donde convierta estos tochos en vídeos estilo Peter Jacskon. Entra cámara.



Ciudad lluviosa, solitaria. Sombría. Una mujer de corte elegante y pudiente camina hasta un escaparate de una tienda de esas de las que Julia Roberts iba a fardar de rica en Pretty Woman. Mira lo expuesto. Cajitas, en una de ellas un holograma de Chiquito de la Calzada cual fantasma casperoso repite: no puedor, no puedor. Abre narración en off:

“Hoy en día, hacer un chiste sale tan caro que es un lujo que muy pocos se pueden permitir”.

Así comienza el spot de navidad de Campofrío. Con una sociedad distópica en la que solo los pijos salidos del club de campo pueden hacer chistes. Porque hay que pagar a alguien algo por hacer humor.

Sigamos a nuestra señora de bien en su paseo por LOL, la tienda de las risas para gente con el culo tan prieto que no puede sonreír.

El lugar es como un palacio de reyezuelo, en realidad lo que estamos viendo a nivel conceptual es Tiffany’s o lo que yo me imagino que debe de ser, porque esos sitios ni pisarlos, oiga.
Le reciben los madelmanes estirados estandar y comienza el diálogo: “quiero un chiste para una ocasión especial, porque no me puedo permitir hacer chistes todos los días.”
“Comprensible”, nos dice el señor con cara de necesitar yogures de fibra. “Vamos a hacer la ruta de los gags explicativos.”
Bodas, cenas de empresa y funerales, que salen carísimos. Un señor que parece León el Profesional sin estrabismo escucha un chiste de humor negro. De los de verdad, ojo. De los de reírse en un momento de desgracia. Humor negro-blanco. Humor cebra. Muy discretito. Pero el tipo de humor que te valdría una mirada de reproche de un familiar doliente. El humor que o haces tú en el funeral de tu padre, o mejor te lo callas porque eres un gilipollas insensible.
Chistes de exhumaciones no quedan, porque este año ha sido muy bueno el género. Se supone que por el tema de Franco. Anda, aquí te confías porque parece que pueden mojarse el culo… A ver como sigue la cosa.
Y según estás así, confiándote, comienza lo duro.
“Chistes sobre la monarquía cuánto cuestan?”
“Esos, siendo periodista, el empleo”

Sí, ¿verdad? Que se lo digan a todos los periodistas que han sido críticos con la monarquía. Está Wyoming, que perdió dos empleos por ello, y… seguro que debe de haber otro. Pero la prensa se ha caracterizado en los últimos cuarenta años por un servilismo absoluto a la monarquía. Recibieron la consigna de resaltar lo campechano y próximo que era el rey. Las lágrimas de cocodrilo me resultan bastante repulsivas, lo prevengo.

Y entonces cae la primera bomba.
“Uy, piense que los chistes sobre feminismo salen muchísimo más caros”.
No más. Ni mucho. Muchísimo.
Estoy esperando ver como Pablo Motos pierde su trabajo por ser un machista rancio. En serio, sentado esperando. ¿Cómo va a salir caro hacer chistes machistas si hacer afirmaciones machistas no cuesta nada?
Abogados riéndose de víctimas de violación, políticos diciendo barbaridades, obispos envalentonados… ¿Alguno ha perdido su trabajo? ¿Ha sido denunciado? ¿Obligado a dimitir?
La loncha que nos quiere hacer tragar Campofrío empieza a cubrirse de esa babilla asquerosa y rancia del chopped abandonado en la nevera. Vamos, casi como si el tufo del Caudillo nos hubiera seguido desde la escena anterior.

Y sigue el show. Aparece Millán con el gag de Encarna de Noche. ¿Qué hace este recuerdo del pasado aquí? Puede ser un simple referente a uno de los dúos humorísticos más famosos de España, pero no dejo de pensar que justamente Josema Yuste fue uno de los “ofendidos” del chiste de la bandera de Dani Mateo. Y a raíz de sus críticas al humor ajeno, se sacó a relucir su sketch del pasado de la mujer abusada por su marido. Un sketch de la época del que vemos. Nada en publicidad es casual, oigan. Esta gente son artistas de una talla superior, que condensan mensajes y narrativas en veinte segundos. Maestros del uso del simbolismo y el decir cosas sin decirlas.
Martes y Trece aparece aquí como un recordatorio de que también son víctimas de este estado opresor del humor que viven en la distopía.

Y entonces, la estrella del show aparece, Rober Bodegas.
Poniéndonos en antecedentes, este señor es un humorista que se hizo infame por un monólogo en el que se dedicaba a insultar a los gitanos camuflando su racismo con humor y jugando a tirar la piedra y esconder la mano, creando un momento de “complicidad racista” con su público. Jugó a crear un no-espacio para lanzar ataques a los gitanos sin referirse específicamente a ellos. No chistes, porque un chiste tiene una estructura de humor, eran ataques. Como consecuencia de ello, la población gitana se enfadó bastante (comprensible) e incluso llegó a amenazarle de muerte (no tolerable). Recibió críticas muy duras por parte de los sectores menos racistas de la sociedad, y un ALUVIÓN de apoyo por parte de los sectores racistas y los “defensores del humor a toda costa”.
Si queréis otro día hablamos sobre nuestro problema con los gitanos. Pero yo no tengo ganas de meterme en camisa de once varas ahora.

El señor Bodegas aparece aquí lamentándose de que aun le queda mucho por pagar en la ventanilla de financiación. Vamos, que compró a crédito y le salió tan caro que aun sigue pagando el pato.
Pobrecito.
Un humorista que no conocía ni el Tato, que ahora es famoso en todo el país y sale en uno de los anuncios más esperados y populares de la temporada más puntera de los medios.
Seguro que lamenta el día en el que decidió insultar a los gitanos. Seguro que llora por las noches en su caja de cartón bajo un puente, arruinado porque nadie le contrata.
Bueno, menos La Chocita del Loro, en la Gran Vía de Madrid, donde hace un espectáculo llamado El Umbral de la Estupidez.
Donde podemos leer la sinopsis de su show: “Si alguna vez, viendo a los concursantes de los realities, has pensado que Hitler se quejaba de vicio con los judíos, si alguna vez un vegano te ha mirado mal por comer carne y has deseado que tanta hierba en su intestino acabe echando raíces y le salga un árbol por el culo. Si alguna vez has pensado una cosa similar a esta, (aunque no que acabaran en muerte) y además crees que es de justicia reírte de alguien que demuestra ser gilipollas, es hora de que vengas a escuchar las teorías de Rober Bodegas. Aunque sólo sea para comprobar que no estás sólo en el mundo.”
También tiene un espectáculo con Alberto Casado.
Vemos que le va falta haciendo humor como le sale de los cojones y vomitando odio. FATAL.

Mientras Bodegas se queja de lo mucho que sufre, dos gitanas de postín, Las Azúcar Moreno, están comprando dos chistes de payos. Porque los gitanos hacen chistes de payos, y en el contexto de este mini sketch, Bodegas queda reivindicado porque hay justicia en sus chistes de gitanos. ¿Veís? Las gitanas también se ríen de los payos, y los payos de los gitanos. Y tan contentos. Todos amigos. Somos iguales.
Esta banalización, este simplismo infantil no es ni inocente ni casual.
Rematan la redención de Bodegas con una frase genial. Genial a lo Goebbels.
“Lo de este muchacho lo voy a pagar yo. ¿Lo puedo pagar en oro?”.

¿Lo pilláis? Porque a los gitanos les mola mucho el oro. Esto, curiosamente, es un BUEN ejemplo de cómo Bodegas se comportó como un racista sin gracia. Eso es un chiste de gitanos, de estereotipos y como tal, racista. Pero no es necesariamente ofensivo (no soy gitano, así que tampoco puedo poner la mano en el fuego). Se basa en una generalidad, pero no en un rasgo peyorativo. Se puede calificar de ignorante, pero no está lleno de odio. Es un chiste de gitanos que podría hacer un gitano. Lo se, porque le he escuchado a mi amigo hacer uno parecido pero con mucha más gracia (hola Julián). Uno se puede reír de los estereotipos sin necesidad de llamar ladrones traficantes criminales pedófilos a los gitanos. No digo que no sea racista, pero hay niveles.
Pero no pasa nada, porque este chiste lo hacen dos gitanas. Aunque en realidad no, leen lo que les manda el que paga, pero... Y de esa manera, ellas “pagan” la deuda de Bodegas. Le perdonan en nombre de los gitanos. Y no pasa nada por hacer chistes de gitanos, ¿eh?
No pasa nada porque:
A) Eres gitana, aunque no es lo mismo la mierda que tiene que tragar un gitano pobre que una cantante famosa, pero a efectos simplistas vale.
B) Tu chiste no está lleno de odio y desprecio hacia tu pueblo.
No porque lo de Bodegas estuviera bien.

Cambio de escena, exterior. Un cliente sale y un huevo se estalla contra el escaparate.

Vemos un grupo de gente con pancartas de protesta.
“Lloro por no reír”, “Con tanta guasa es lo que pasa”, “Muerte al humor negro”, “Porque me ofendo tengo razón”.
Y el dependiente dice “Ni caso. Son los ofendiditos. Ya se les pasará”.

Toma. Directo a la línea de flotación.
Primero: ¿No habíamos quedado que esta era una sociedad distópica donde te salía caro hacer chistes? ¿Quién impone la muerte del humor entonces? ¿El estado? ¿Por qué no vemos a un montón de antidisturbios arrastrando a Willy Toledo por la calle entonces?

No. Aquí es cuando Campofrío, empresa de señoros de esos de chistera y billete de cien en llamas para encenderse los puros, se quita la careta para escupir la bilis que lleva dentro.
Aquí es donde los ofendidotes se quedan con el culo al aire. Los “ofendiditos”, señoros míos, sobraban en este anuncio. Ya estaban implícitos desde el principio. Son los que han impuesto la tiranía de lo políticamente correcto.
Pero no podían dejar pasar esto. Una escena ex profeso para burlarse de la gente que se queja del abuso del humor como medio de injusticia.
Los carteles, para empezar, son una distorsión de frases coherentes. “Porque me ofendo tengo razón” en lugar de “Tengo razón y por eso me ofendo”. Autoinsultos, ironías y una forma de escupir en la cara a quienes no encuentren gracioso tu humor o te llamen racista, machista o lo que hayas demostrado ser. Un bonito hombre de paja, pura propaganda.
Y la frase condescendiente y despectiva. “Ni caso, son los ofendiditos, ya se les pasará”.
Son imbéciles, es un capricho, ni puto caso.
¿Pero no habíamos quedado en que te salía muy caro hacer chistes? ¿Qué ahora no se podía bromear? ¿Resulta que basta solo con pasar de los que se ofenden?

Pasamos al chiste del negro del whatsapp, un clásico entre la gente que no soy yo (aun no he visto al fenómeno este, la verdad). El Langui pidiendo un chiste sobre discapacitados que le sale gratis. Lo cual es bien, porque entiende que el humor no es igual dependiendo de quien surja y mal porque engloba todas las discapacidades en una. A ver si por ser cojo vas a poder ir riéndote de la gente con síndrome de Down. Simplista e ignorante, pero vale.
Aparece el señor Igor del Jovencito Frankenstein pero en alto y viene con un maletín de embutido buscando hacer una campaña de publicidad con chiste.
“Uy! Chico! Imposible! Te la retiran seguro!”
Más lágrimas de cocodrilo estúpidas, porque tú estás haciendo justamente eso. Y las campañas no te las “retiran”. Las retiras tú porque la cagas y te das cuenta de que lo que se supone que te tiene que encumbrar te tira por los suelos. Las retiras por sensatez o cobardía. Pero no te las retiran.
Un humor mierder para promocionar su producto (comprensible porque para algo es su anuncio).

Finalmente, la señora de posibles les comenta: Necesito un killer joke. Lo quiero petar. Y se la llevan a la sala acorazada de los Mcguffin y allí tienen el teseracto de la risa. El chiste ofensivo definitivo es de suponer. Porque pregunta su precio: “Me encanta, pero qué precio tiene esto? Renunciar a lo que somos?”
Y el pingüino Pepito Grillo asiente así como si alguien le manejara cual muppet.
*sonido de vinilo chirriante*
Paren las rotativas. ¿El precio que pagas por hacer un chiste que quieres hacer es renunciar a lo que eres? ¿Cuál es aquí el mensaje?
Estamos en una sociedad donde los chistes se pagan caros. Con tu trabajo, con… recibir huevazos? Con tener visibilidad multiplicada por mil y contratos de lujo como el señor Bodegas?
El caso es que esta señora quiere el chiste que le encanta, y contarlo le va a suponer renunciar a lo que es. ¿Cómo? ¿No es contarlo justamente comportarse de acuerdo a lo que es?
Un poco estúpido todo. Pero efectista. Porque es de esas frases que te llenan la boca: “renunciar a lo que somos”.
Que sería, por ejemplo, el precio a pagar por contentar a todo el mundo. O por no ofender a nadie.
De nuevo, muy confuso si lo analizas detenidamente.

Así que llega una música de violín melancólica mientras la rana Gustavo cierra el tenderete. Terribles tiempos para los chistes, sombríos. Encerrados en una joyería de lujo para pijos y millonarios.
Y como no, por si eres gilipollas, te explican la metáfora. Quizá piensan que los que se traguen esta mierda lo necesitan.

“El día que esta tienda exista dejará de ser un chiste”. “Algo que nos hace tanto bien no puede ser un lujo”.

¿A quien le hace bien que se vanalice la violación? ¿O que se mofen de los gitanos llamándolos vagos y delincuentes? ¿A quien le hace bien reírse de la exhumación de un dictador genocida? ¿A quien beneficia convertir a un asesino cruel y a un régimen de terror en algo que se recuerde con una sonrisa en la cara?


Bueno, esto es el anuncio comentado. ¿Qué conclusiones se pueden sacar?
Pues que es basura. Pero no solo basura. Es basura bien conocida.

Esta gente está haciendo suyo el discurso que llevamos oyendo años. Por parte de los ofendidotes. Y le voy a robar el término a Israel Alonso. ¿Quiénes son los ofendidotes? Pues esta gente que gusta de tener un status quo, de haberse reído toda su vida de los chistes de maricas y gitanos y reacciona muy mal cuando alguien les señala que esto que hacían antes, era racista o machista. En vez de escuchar la voz crítica, se rasgan las vestiduras y auguran el fin del mundo. Hablan de que ya no se podrá hacer chistes con nada, que la gente se ofende enseguida, y temen la “dictadura de lo políticamente correcto”. Además, cualquier persona que disienta de su punto de vista es tachada automáticamente con el despectivo nombre de “ofendidito”, un término peyorativo y paternalista, que intenta menospreciar la crítica disfrazándola de rabieta.

¿OS SUENAN?
Según escribía esa descripción, que, por cierto, he repetido mucho en lo que va de año, me he dado cuenta de que los señoros de Campofrío han cantado el bingo del ofendidote. TODAS Y CADA UNA DE LAS CASILLAS.
Podéis pensar que he intentado encajar los puntos con el anuncio, pero no. Os lo prometo. Y podría rescatar posts de Facebook donde hablo de esto. Incluso en este mismo blog critiqué a un cómico que se quejaba de lo que él llamaba “los estupendos”, es decir, los ofendiditos. Ya empezaba a fraguarse el asunto.
Evidentemente, yo seré tildado de “ofendidito”, pese a que no me sienta ofendido en absoluto por este anuncio. Pese a que sea blanco, hetero, varón y de mediana edad y ni Bodegas ni Arévalo me ofendan con sus chistes de mierda.
Es un poder rayano al fascismo el de los ofendidotes. Cierran filas ante las voces críticas y ponen estrellitas de ofendido en el pecho de quienes hablan en su contra. Se inventan una caza de brujas y un enemigo terrible, para visualizarse como rebeldes cuando lo que hacen es seguir el juego al sistema más tradicional y reaccionario.

Y lo peor es que mientras escribo esto, no puedo dejar de ver que este anuncio no es más que un signo de los tiempos que nos vienen. Un tiempo en el que los ofendidotes cierran filas, temiendo que la protesta social y la justicia vulneren los privilegios que han gozado desde hace siglos. Que no les toquen sus chistes de mujeres, de maricas, de gitanos. Que no vengan con mierdas de violencia de género.
Esto, traducido al marco político, es lo que estamos viendo en las urnas.
No quiero decir que los ofendidotes voten a la ultraderecha, no. Pero este comportamiento que muestra el anuncio de Campofrío es el mismo principio.
Es la lágrima de cocodrilo del poderoso, que se lamenta del precio que tiene que pagar por seguir siendo despreciable, aunque ese precio no exista. Que se lamenta de que los tiempos cambien y la gente le tosa, porque le van a venir a él a decir como tiene que reírse.

Este anuncio es MUY chungo.

Lo superficial es evidente y otro signo de los ofendidotes. Mientras que se les llena la boca de “libertad de expresión” y “los límites del humor no deberían tocarse” o “la dictadura de lo políticamente correcto”, se callan y no dicen nada cuando la libertad de expresión es aplastada literalmente, los límites del humor se fijan donde al poder no le molesta y la dictadura estatal campa a sus anchas. Desde hace un año, cada vez que alguien es procesado por haberse expresado, enlazo lo mismo: un grito vacío del que no hay eco. Y no veo a los ofendidotes rasgarse las vestiduras cuando Valtonyc tiene que huir del país, cuando Casandra es procesada, cuando Strawberry es condenado, Willy Toledo llevado a juicio por blasfemia, Dani Mateo encausando por sonarse los mocos con un puto trapo, el Jueves secuestrado por hacer chistes sobre el rey, los documentales prohibidos, la prensa coaccionada. NI UNA PUTA MOSCA se oye. Los ofendidotes solo entran en cólera cuando alguien es criticado, NO CENSURADO, CRITICADO, por ser machista, racista u homófobo.

Así que haced las cuentas.

En un país donde hemos asistido a niveles de represión dictatoriales al humor. Donde tenemos una ley mordaza digna de una dictadura bananera, donde se está persiguiendo la blasfemia y la gente va a la cárcel por canciones o chistes sobre Carrero, esto es de un mal gusto tremendo.
Este spot no es un canto a lo bonito del humor. No es una defensa de la libertad de expresión. No denuncia el problema horrible que tenemos, que es a nivel estatal. Ni una sola mención a la gente enjuiciada por ello. Es el do de pecho de los ofendidotes. Es el cuñadismo en su plena potencia, diciéndote en Navidades: “prepárate, que este año traigo chistes de gitanos para parar un tren”.

Yo no se para qué me meto en estos fregaos, pero he prometido escribir sobre esto y mi palabra es papel mojado, pero de ese que luego se queda pegado en el parabrisas y jode mucho sacar.

Pues venga, hablemos del auge del fascismo y de quien tiene la culpa.

Porque desde la izquierda, parece que la culpa la tiene la izquierda. Ahora resulta que si la gente vota a los fascistas es porque la izquierda ha hecho algo malo. O algo que no debía de hacer. O no ha hecho lo suficiente. Pues yo no lo creo así. La culpa del auge de la derecha es de la ultraderecha. Y vamos a ver por qué, y empleando listas que tanto nos gustan:

1- Por dedicarse a borrar y repintar la línea que los separa

Bueno, el caso es que, cartas sobre la mesa, no veo gran diferencia entre el programa de Aquellos cuyo nombre no voy a pronunciar y el PP. Ciudadanos, como vota siempre como el PP, lo voy a considerar un tumor del PP. ¿Vale?
Es decir, quien vota a PPdanos sabe que vota lo siguiente:

- Caspa rancia, toros y caza.
- Machismo del de siempre.
- Xenofobia clasista.
- Franquismo.
- Capitalismo (neoliberalismo).
- Catolicismo.
- Nacionalismo Español.

Por otro lado, el gobierno de PPdanos ha aprobado baterías de leyes fascistas como la Ley Mordaza, las leyes de censura de Internet, devoluciones en caliente, echado pestes contra los refugiados, los CIEs y una larga lista de medidas que podrían ser perfectamente parte del programa ultraderechista.
Esto es importante tenerlo claro, la derecha en España es el PSOE. La ultraderecha ha sido siempre el PP. Se puede torcer más el dial? Sí, un poquito. Un poquito. Pero la ultraderecha siempre ha estado con nosotros.

2- Porque MANTEQUILLA de bazofia

Yo que soy un repostero amateur he intentado un par de veces hacer nata montada casera para mis tartas me he encontrado con que más fuerza o tiempo en la batidora no me hace mejor nata. Me la convierte en mantequilla.
Algo así pasa con la basura que vomitan los medios.
La derecha de este país lleva años bombardeando con sus cantinelas. Todo es ETA, Venezuela o separatismo catalán. Los inmigrantes nos sitian, la sanidad se jode porque los negros vienen a hacerse liftings y los maricas se van a llevar tu certificado de matrimonio para hacer fisting con él o algo. El aborto mata niños y blablabla.

Este es el discurso de la ultraderecha. Y es el que ha usado el PP desde que tengo memoria. Son los bulos que llevan circulando sobre los moros a los que les regalan el piso o los que cobran miles de euros de desempleo. La desinformación y el lenguaje del odio son frutos que han servido a la derecha desde siempre. Lo que pasa es que luego en el gobierno, a ver quien tiene ganas de revocar la ley del aborto. Que flojera. Si en el fondo, es una pose. El PP no tocó la ley de aborto y los ultras echaron espuma por la boca. Y el señor Gallardón repetía el discurso de los niños asesinados, pero no hizo nada. Porque no se lo creía. Si de verdad esa gente pensara que feto abortado equivale a niño muerto, habrían actuado radicalmente contra ello el primer día. Pero decidieron que era mejor dejar morirse unos cuantos miles de "niños". Muy lógico. ¿no?

La derecha lleva batiendo la nata del discurso ultra desde que existe, y con eso se gana a derecha moderada y ultraderecha por igual. Porque no había alternativa. Seguimos con las razones, porque esto forma parte de un todo. Spoiler alert: tanto bates la nata que al final te cuaja en fascistilla.

3- Porque sois unos putos ladrones

Pues la verdad y toda la verdad. Siempre decimos que no es posible que la corrupción no pase factura al PP. Y es que no tenemos en cuenta que las tragaderas del votante de PP aceptan mucha mierda, pero antes muerta que rojilla. Antes de que llegue Venezuela, Filoetarras y el coco Venezolano se traga la mierda y se vota al PP.
Ciudadanos viene como brillante reemplazo, pero no termina de cuajar. Pero la gente al final se harta. Gente que se come el discurso de ultraderecha del PP pero ya no aguanta más de su corruptela. Y esa gente necesita una salida.

4- Porque los medios.

Aparte de repetir noticias de odio y miedo, los medios, masivamente controlados por la derecha han comenzado a dar voz a estas gentes. No se si esto es premeditado o casual. No se si aquí la culpa se comparte. Porque los del diccionario no eran nadie, eran un chiste de cuatro gatos. Porque nadie los tomaba en serio. Pero si se habla de alguien, es alguien. Si se les da voz, se les da presencia. Y votos. Nadie quiere tirar su voto, nadie va a votar al partido más honrado de la lista con el mejor programa si nadie ha oído hablar de ellos. Pero os habéis nombrado. Los hemos ridiculizado. Nos hemos reído de ellos. Y esto siempre es un arma de doble filo. Nos reímos de C's porque son ridículos, pero ahí están de tercera fuerza ahora. Nos reímos de estos y pasa lo mismo. ¿El resultado hubiera sido igual de no darles eco con el ridículo? No lo se. Me gusta creer que sí, porque me gusta mucho reirme y me apena pensar que no me va a quedar la única salida en este mundo de mierda. Pero no es algo a desdeñar. A veces se cumple que toda publicidad es buena.

5- Porque esto es internacional

El ascenso del fascismo es algo mundial. Mientras que en Europa la derecha se parte el bacalao, Bolsonaro lo peta en Brasil, Trump coquetea con el KKK, Rusia, Turquía... la cantidad de gobiernos autoritarios de corte fascista es acojonante. Y la izquierda no puede ser responsable de todo esto. No me creo que el KKK mande felicitaciones a un partido de mierda en unas elecciones autonómicas sin que haya de por medio un contexto. Quizá dentro de unos años sabremos de donde viene la influencia de estos días. O quizá no la haya. Pero está claro que lo que sea que está afectando a los humanos no es solo culpa de la izquierda española.

6- Porque la puta crisis

Esto ya lo sabemos. Lo hemos oído desde que tenemos crísis. Incluso antes. El fascismo se alimenta de la crisis. ¿Es que creíamos que no iba a pasar otra vez? Quizá pensábamos que con el PP ya estaban contentos los cabezas rapadas, pero ver puntos anteriores. El PP es un partido de burgueses, de trajeados que apestan a gomina y farlopa VIP. Y el fascismo puro huele a calle.
La crisis destruye a las personas. Yo soy un ermitaño, pero cuando salgo a la calle veo a la gente muy quemada. Muy jodida. A la que salta.
La crisis nos somete a un estado de estres ininterrumpido, nos llena de rabia y de odio. A mi no, porque soy un maestro zen. Pero entiendo que a mucha gente sí.

7- Porque el fascismo nos hace el culo gaseosa

Y ante ese odio, la izquierda te dice que debes atacar al titán, que debes tirar las putas puertas perladas del cielo. Y la derecha que pises la cabeza del negro contra el bordillo. Adivinad cual de las dos cosas puedes hacer.
Necesitamos un vehículo para esa rabia, para ese odio e impotencia acumulados. Y la izquierda nos dice que debemos olvidarlo, ser tolerantes. Comprender a quienes nos son extraños y ajenos, a quienes se nos enseña a temer y despreciar. Sean gitanos, moros o inmigrantes en general. Se nos pide que seamos la mejor persona que podemos ser, cuando lo que tenemos dentro viene de la peor persona que somos.
El fascismo libera. Da gustirrinin. Integra a los marginados. Libera de la frustración, de tener que callar todo el miedo, desprecio y asco que nos han bombardeado desde otro sitio. Esa impotencia que sentimos se cristaliza en las formas que nos han señalado. Nuestro enemigo es el inmigrante, la feminazi, el puto coletas, el gabacho de mierda, el catalán tacaño y ridículo, el etarra vasco. ODIO, ESPUMARAJOS, RABIA. Échalo fuera. ¡QUE SE JODAN! Si les quitan el subsidio a los putos parados. Ese odio lo podemos ver desde los cargos del PP, pasando por el cuñado de turno golpeando la mesa.

La izquierda no tiene respuesta para ese odio, porque no queremos ser los ultras, no queremos una Bastilla, ni un octubre rojo. Pero la derecha... Oh, nene. La derecha es tu sitio. Ahí puedes odiar y sentirte bien por ello. Puedes gritar "'¡Que se jodan!" a los jubilados que protestan. Se te llena la boca solo de pensarlo. Alguien tiene la culpa de tu mierda de vida y puedes hacerle pagar por ello. El fascismo da mucho, mucho. Y solo pide a cambio tu humanidad. Pero total, muchos ni la estaban usando.

8- Porque el fascismo se nutre de la ignorancia

Y sabemos quien ha estado jodiendo la educación. ¿No? O la conciliación familiar. La ultraderecha es tu nueva familia. Una que no te deja tirado para irse a barrer suelos 12 horas al día.

9- Porque no los queréis llamar fascistas.

Aquí nadie es de derechas. Ojo. Ni franquista. Ni nazi. Ni de ultraderecha. Los periódicos andaluces ya tienen la consigna: no hay que llamar ultraderecha a esta gente. Ni fascistas. Ni nazis. Son gente con otras opiniones. Con este lavado de cara mediático (recordemos que los medios están en el 90% de los casos en manos de la derecha), es fácil olvidar que esta gente añora las cunetas llenas de republicanos o las cámaras de gas que deberían haberse construido. Bolsonaro opina en Brasil que se mató poco en el golpe. La gente del Innombrable que Franco era un alma de la caridad.
¿Por qué lo hacen? Quizá porque si los ultras se revelan como ultras, la derecha se revelará como ultra derecha light ante el público. O porque les apetece tener a esta gente. No sabemos de donde han salido realmente los votos de la ultraderecha, pero seguro que mucha gente se lo pensaría dos veces si se pusieran los puntos sobre las ies.

10- Porque haceís el puto mundo un lugar asqueroso

La última razón es la que me sale a mi de las gónadas. Sí. Habéis convertido el mundo en un lugar sin esperanza, robando, mintiendo, riéndoos de la gente, expoliando hasta que estamos al borde del colapso ecológico y ni aun así reaccionáis. Sois vampiros que se ceban en la humanidad y la esperanza. Y esto es solo un síntoma más. En el fondo esto es la consecuencia lógica de un mundo lleno de odio, codicia y deshumanización.

A la mierda

Bueno. Tras mucho esperar y temernos lo peor, ya ha salido la sentencia del juicio de "La Manada". Y como era de esperar ha hecho correr ríos de tinta.
No voy a decir que estoy safistecho con la sentencia, ni mucho menos. Cierto es que me temía algo mucho peor. Me temía que la larga espera fuera un preludio para algo espantoso, una absolución.
Aunque lo considero inncecesario, vamos a recordar para la posteridad lo que ha pasado. Se juzgaba a cinco energúmenos por una violación en grupo a una chica de dieciocho años durante los Sanfermines. La metieron en un portal, la violaron entre todos, grabaron su fechoría, robaron su móvil y destruyeron las tarjetas para que no pudiera pedir ayuda y la dejaron tirada en mitada de la noche sollozando. Luego se jactaron de ello en su grupo de Whatsapp, en el cual, además, habían comentado como se "preparaban" para cometer el delito y hablaban de otro anterior.
Ya escribí en su momento mi reflexión sobre la innegable culpabilidad de los imputados.
Y la sentencia ha dicho exáctamente eso.

Se les ha condenado a cada uno a 9 años de prisión por el delito de abuso sexual con prevalimiento. Pero no por agresión sexual.

Lo primero que ha ocurrido es que se han vuelto a llenar los muros con los mensajes de "yo sí te creo". Pero es que sí la han creído. Excepto uno de los jueces, una maravilla de ser humano, el resto ha CREÍDO COMPLETAMENTE LA VERSIÓN DE LA CHICA. Eso es lo que dice la sentencia y es por lo que se les ha condenado.
Por tanto, el primer punto positivo es que se debería acabar toda la mierda de dudar de su palabra. La justicia ha decidido que esa mujer sufrió un abuso sexual, fue obligada a tener sexo contra su voluntad. FUE VIOLADA.
Y me harto de leer que "se han librado de la violación". Pero no es cierto. El código penal no tiene un delito llamado "violación", tiene abuso sexual y agresión sexual.
La diferencia entre los dos es un formalismo: en ambos, se comete una violación. Es decir, el acto es el mismo. A todos los efectos prácticos, estos personajes son VIOLADORES. Y no se si empecinarse en decir que no ha sido así es algo positivo realmente. Sí ha sido violación, y sí han sido condenados por violación. Han sido condenados por obligar a practicar sexo a alguien contra su voluntad. Y eso es una violación se mire como se mire.

Pero no hubo agresión. O eso es lo que decretan los jueces. Y con la ley en la mano, es dífícil quitarles la razón. Difícil, pero no imposible. Y desde luego, no es descabellado. Es más, es lo correcto.
Lo que diferencia el abuso de la agresión es el empleo de la violencia. Dado el testimonio de la chica, ella no fue nunca "amenazada" o "violentada". No hubo una coacción explícita porque pasó de ir por la calle con cinco tipos entre risas a estar en un portal siendo desnudada sin su consentimiento por esos cinco violadores. No tuvo tiempo de decir que no, o capacidad de hacerlo. Quizá había bebido o quizá estaba en shock. Ellos no tuvieron que amenazarla porque ya estaba todo en marcha. Y por eso, sus señorías han decidido que "no hubo violencia". Por tanto no hubo agresión y la pena máxima pasa de 22 a 10 años.

Podríamos liberar a sus señorías ya, porque con la ley en la mano han actuado correctamente y han dictado una sentencia severa dentro del crímen cometido. Pero les vamos a dejar en un impás mientras meditamos sobre la violencia.

Vamos a viajar al pasado. O a las películas del pasado. Chicago, 1920. Un señor bien trajeado entra en tu bar, le echa una buena mirada y se acoda en la barra. Te dice: "Que bonito establecimiento, sería una pena que algo le pasara". Luego pone la mano abierta al lado de la caja. Tú le das el dinero que corresponde y aquí no pasa nada. No ha habido violencia, no ha habido extorsión. Pero todos sabemos qué hay tras ese escenario, ¿verdad? Hemos visto la película y sabemos qué le pasa al barman si se niega a pagar.
Esto es muy complicado, por supuesto, porque hablamos de interpretaciones y de hechos que no son hechos. Pero en la misma legislación española tenemos ejemplos de situaciones similares. ¿Por qué tenemos una ley de violencia de género? ¿No es la violencia igual sin importar el género? La respuesta, claro, es NO. No es igual. El estado reconoce la necesidad de constatar que existe una situación de desigualdad, un desequilibrio de poder social que ampara la agresión de un hombre hacia una mujer. Los legisladores han sido capaces de aventurarse a crear un sistema que intente compensar un elemento "etéreo" como es la influencia del patriarcado en la dinámica social. ¿Por qué no se aplica esto en los delitos de violación donde, con mucha más razón, la violencia de género goza de su máxima expresión? Es decir: por qué no se entiende que el mero hecho de introducir a una mujer entre cinco hombres en una encerrona con nocturnidad y premeditación es un hecho en sí de violencia?

Es violencia, porque como nos pasaba en el caso del sicario de Capone, la película ya está escrita en la mente de ellos y de ellas. Esta chica, cuando en el espacio de cinco segundos pasa de estar en la calle a estar en un portal a oscuras siendo manoseada, ya sabe que el guión está escrito. Sabe que está a punto de ser violada. Y sabe que existe la inmensa posibilidad de ser asesinada después de eso. Sabe que decir "no" no detiene a un violador (y menos a cinco envalentonados por su "manada"). Lo sabe porque tiene muy claro que cada año mueren decenas de mujeres a manos de los hombres. Sabe las estadísticas, sabe cuantas son violadas. Ha visto CSI mil veces y sabe que las chicas desaparecen. Que las pegan, que las torturan y las violan. Que quizá lo mejor que le va a pasar es que solo la violen. Tiene la cabeza llena de las imágenes de terror que TODOS le metemos en la cabeza. Desde las pelis de Charles Bronson, pasando por sus familiares, amig@s, telediarios... lo que llamamos "La cultura de la violación". Y ellos también lo saben. Saben lo que están haciendo y se valen de ello. "Pórtate bien o será peor". No tienen que decirlo, no tienen que sacar la pistola. No lo necesitan. Porque ellos son la violencia. Son instrumentos de violencia. Son armas de la cultura de la violación, cada uno de ellos.
Claro que hay violencia, claro que ha habido amenazas. Las mujeres llevan TODA SU VIDA siendo amenazadas con esto.
Esta chica no dijo nada, no se resistió. ¿Y si lo hubiera hecho? ¿De verdad pensamos que habría habido alguna diferencia? Recordemos que estos tipos incluso hablaban de llevarse la pistola con ellos.

"Yo llevo la pistola, no quiero mamoneos, cuando estemos borrachos se saca la pistola".

Esto no fue aceptado como prueba por sus señorías. Hay razones legales para ello, no es por capricho. Pero llega el momento de hacer entrar a sus señorías a la sala desde su impás.
Es verdad, por los testimonios (bien o mal llevados por los letrados) no hubo violencia. Y no hubo amenaza armada. Ahora, humanamente creen que NO HUBO VIOLENCIA? Creen que esa gente, esos tipos, dos militares y tres tiparracos inmensos no estaban ejerciendo una coacción directa al obligar a alguien a tener sexo?

Lo siento, pero no lo creo. Pero quizá no sea cosa de los jueces. Y aquí vamos a ponernos en plan abogado del diablo. Imaginemos que los jueces decretan agresión pese a que los testimonios no lo avalen. No soy abogado, ni nada que se le parezca, pero algo he ido aprendiendo leyendo sobre este caso. Y hay una cosa muy importante, que la mala praxis jurídica hecha "desde el bien" SE PAGA. Dictaminar un veredicto que NO ES LEGAL (decidir que ha habido violencia o coacción cuando los testimonios no lo avalan) puede llevar a la anulación de una sentencia. Sería muy fácil recurrir y argumentar prevaricación o el equivalente a la "coacción mediática".
No. Lo que está mal aquí es la ley. No puede ser que la ley no contemple la violencia inherente a los hechos sucedidos. No puede ser que la ley castigue con seis años a un rapero y con nueve a un violador impenitente. Porque eso es algo que debemos recordar. Esta gente no solo son violadores. Son personas que NO SE ARREPIENTEN DE LOS HECHOS. No solo no han admitido nunca su culpabilidad, sino que han acosado a la víctima para intentar librarse de las consecuencias de su crímen. Esto, para mí, es algo que sus señorías se han olvidado. Esta gente, aparte de ser reinicidentes y criminales, no muestra ningún arrepentimiento. Han obligado a la víctima a pasar por otra tortura más para que se haga justicia. Y eso no debe quedar impune tampoco.

La ley tiene que pasar a contemplar la violencia como lo es de verdad, con un análisis profundo, no con una lista de tres supuestos. Hay que dejar de buscar formas de minimizar la violación, de suavizar las cosas. "Si va borracha...", "Si no se resiste...", "Si no les obliga a pegarla...". No. La violación es uno de los delitos que NO tiene excusa. Nadie viola por error. Nadie viola en defensa propia. Si una persona no está capacitada para dar su consentimiento, no se tiene sexo. Si una persona está en una situación de indefensión y presión, no se tiene sexo. Si eres un hombre y sientes que alguno de estos supuestos va a "hacer peligrar tu vida sexual", siento decirte que eres un violador en potencia. Cuando yo tengo sexo me aseguro de que la persona quiera y no se sienta obligada. Porque me preocupa un poco que se lo pase bien y esas cosas. No es un recipiente para mi polla de usar y tirar. Si alguna vez puedes emplear ese término en tus relaciones, puede que seas parte del problema.
Hay una máxima de un grupo de personas, dice así: "No hagas avances sexuales si no recibes las señales de apareamiento."
Es uno de los mandamientos de la Iglesia satanista. Si alguien que tiene el nombre de Satán en su definición es capaz de entender algo tan sencillo y tú no... termina tú la frase.

Concluyendo: necesitamos cambiar la ley para que haga algo que parece evidente cuando hablamos de películas de gangsters pero no parece tan claro cuando hay violaciones de por medio. Necesitamos penas proporcionales y que se cumplan. Y sistemas de reinserción social que impliquen desarrollo empático y toma de responsabilidad. De nada sirve meter una década a un violador en la cárcel si va a salir culpando a las mujeres por sus desdichas.

Pues eso, que hace unos diez años ya iba yo haciendo fotos irreverentes con coronas de espinas. Y entonces nadie me denunció, ni me multaron por ello.
Y es que las modas son cíclicas. Se pone de moda lo ochentero, y lo siguiente que nos viene encima es la Santa Inquisición medieval. Curiosamente, no veo a la gente llorar porque "ya no se va a poder hacer un chiste", ni nadie clamando por la "dictadura de lo políticamente correcto". Pese a que, por definición, justo esto es lo que tenemos delante. La dictadura y lo que es política (y judicialmente) correcto.

no title

Que larga se me está haciendo la dictadura, en serio.

10 razones por las que eres gilipollas

Voy a hablar sobre el juicio por la violación de una joven de 18 años por una panda de malparidos en los San Fermines. Es lo que está de moda, y es lo que me está quemando por dentro. Así que este post tendrá la etiqueta de "odio social" y "de tanto gilipollas y tan pocas balas". Y hará poca justicia a lo que siento en este momento.

Podría decir muchas cosas y seguramente lo haga en el transcurso de las semanas que vienen, cuando haya pasado el NanoWrimo. Pero ahora vamos a lo más enervante.

1 - EL PRESUNTO

Tal y como hacía "El Nota" en la película de los Cohen, existe la tendencia social de apropiarse del lenguaje "oficial" y hacerlo propio. Bien por un afán de hacernos más profesionales o dar importancia a nuestras palabras. Así que cuando los periódicos y noticiarios comentan un juicio, todos comienzan a hablar de "presuntos".
Lo cual puede estar bien a veces, cuando existen dudas razonables sobre la culpabilidad de los implicados, pero no en casos como este.
Porque tú no eres un juez, ni un periodista. El Juez, en este caso, debe mantener la presunción de inocencia, que es un garante de la imparcialidad de la justicia. Un magistrado no debe entrar a una sala con el veredicto decidido, sino que debe de formarlo en base a las pruebas que se presenten en el juicio, y a la validez de estas. Como ocurre con el tema de los whatsapps que no ha aceptado, porque pese a lo incriminatorios que sean, no corresponden a la causa juzgada y son improcedentes.
Debe además aceptar las pruebas de la defensa, por inhumanas que sean (como el espionaje a la víctima) para asegurarse de que se garantizan los derechos de los defendidos.
El juez, además, deberá ceñirse a esas pruebas y no a su opinión personal. Esto puede ser muy doloroso en algunos casos, cuando haya pruebas evidentes del delito, pero sean tomadas de forma ilegal. Es la forma en la que el sistema garantiza los derechos de la ciudadanía. Y no siempre funciona bien.

La prensa, por otro lado, no PUEDE emitir juicios, porque su deber es INFORMAR. Aunque dada la calidad del periodismo en este momento esto sea casi un chiste, la prensa debe ser así. Y por eso emplea el término "PRESUNTO". Porque si no, incurriría en un delito de LIBELO. Que me corrija cualquier pasante, porque yo de derecho solo se decir "Objection!", "sidebar" e "indubis prorreo".

Para el resto de las personas, la presunción es algo opcional. Sobre todo en un caso como este. Yo no tengo por que presumir la inocencia de la manada, porque tengo evidencias NO judiciales de sobra para emitir mi juicio personal.

Y para ello vamos a ver dos relatos escalofriantes:

2 - Blancanieves y los cinco lobitos

Esta es la historia que tú, persona que definiremos más tarde con un epíteto, estás planteando.

Era una noche de fiesta y Blancanieves se encontró con cinco lobitos que no conocía de nada. Se hicieron muy amigos y decidieron intentar pasar un buen rato juntos. Aunque los lobitos querían alquilar una habitación sin que ella lo supiera y por sorpresa, al final tuvieron que conformarse con el lugar más cómodo y romántico que puede una princesa soñar, que es un portal de mala muerte.
Allí, durante quince minutos, los lobitos y Blancanieves montaron una escena de película porno, sin protección, mientras lo grababan con el móvil. Luego se despidieron con prisas, porque es lo que hacen los lobitos y las princesas que se lo pasan de puta madre juntos, y de paso le robaron el móvil a Blancanieves. Y destruyeron la SIM, porque era divertido. Eran lobitos traviesos. Y un poco raros, porque cuando los demás tenemos noches "de locura" con princesas, solemos querer repetir. Y nos llevamos genial. Nos vamos todos juntos de la mano... y quedamos otros días para recordar la puta locura que hicimos. Pero es como si los lobitos no quisieran vovler a ver jamás a la princesa. Blancanieves que no tenía reparo en tener sexo con cinco lobos de todas las formas posibles, decidió entonces que se iba a tirar en mitad de la calle en posición fetal, llorando y fingiendo un estado de shock, para que alguien la encontrara y llamara al leñador. A ver si así podía hacer que cortaran en trozos a los lobitos. Porque es MAAAALAA. Porque se arrepintió a los quince minutos de lo que había hecho.
Paralelamente y sin relación a todo esto, los lobos tenían una acusación por violación previa en otra ciudad, en circunstancias parecidas. También habían hablado con la manada de ir a violar gente. E incluso de llevar armas, de violar princesas extranjeras, de "iniciarse" violando. Y de que tenían que respetar los turnos a la hora de violar. Vamos, lo normal que hablamos todos en nuestros grupos de whatsapp.
Paralelamente varios lobitos tenían también antecedentes por violencia y condenas. Pero eso no importa.

El otro cuento es más corto. Es un cuento de mierda. Un cuento de terror lleno de monstruos inhumanos. De malparidos que decidieron destruir la vida de una joven por quince putos minutos de "pasada". Os podría decir muchas cosas. Que podríais haber ido a mataros a pajas al hotel. Pero esto no va de sexo. ¿Verdad? Creo que era el "Prenda" el que en una declaración de esas de "mejor te hubieras callado" decía que a él casi ni se le puso dura, que ella disfrutó más que él. Me lo creo. ¿Sabes? Lo de tenerla dura. Porque tienes pinta de ser un pichafloja (me vais a permitir el insulto sexista). Y porque esto no iba de tener orgasmos. Iba de poder. De demostrar a tu mierda de manada que eres un macho alfa, de creerte alguien cuando solo eres un miserable excremento que finge ser humano, que pasará sin pena ni gloria por la historia y que lo único que va a dejar a su paso es MISERIA. Esa es vuestra herencia, eso es lo que habéis traído a este mundo. Miseria, odio, dolor. A una persona que tiene la vida por delante, que podía haber tenido más o menos suerte y felicidad, ilusiones, sueños y fantasías. Y la habéis jodido de por vida. Espero que no sea así, que algún día pueda llevar esa vida que le habéis robado. Pero eso es lo que haces cuando VIOLAS a una mujer. Le jodes la vida. Tu puto orgasmo de pichafloja, tus quince minutos de excitación y tus galardones de lobo descerebrado no durarán una puta mierda en tu vida, y marcarán la suya. Espero que algún día entiendas eso, y que te hundas en la miseria de la puta vergüenza que nos das a los demás.
Pero me estoy desviando.
Ese cuento ya lo conocemos. Porque es una triste realidad en nuestra sociedad. Y siempre funciona igual. Siempre es lo mismo. No voy a contarlo más.

3 - Hablemos de números y de mujeres

Eh, tú. Hombre que me lees. Te hablo a ti. ¿Sabes cuantas mujeres de tu entorno querrían tener sexo con cinco desconocidos en un portal? ¿No? Si eres de los que dicen "presunto", hazme el favor y se lo preguntas. Cinco tipos que acabas de conocer. ¿Te los follarías a todos en un portal? Creo que la respuesta la sabemos todos. Oye, y puede que mientan. ¿Eh? Puede que incluso a alguna le excite la idea. ¿Pero sabes por qué no lo haría? Leelo en voz alta: A LAS MUJERES LAS MATAMOS LOS HOMBRES.
Esto es complicado, porque tú tienes un pene y una sexualidad hetero, normalmente, y tú no sabes lo que es estár indefenso sexualmente. Si yo me meto con cinco tías en un portal a follar, se que cuando yo diga: "por aquí no paso", las tías me van a dejar en paz. Se que si se ponen violentas, mi vida no corre peligro. No me asustan las mujeres. Y deberían, ojo. El otro día casi me matan entre ocho niños de infantil jugando, que se me tiraron encima. Cinco mujeres adultas podrían fácilmente reducirme y matarme. Pero esto no va de lo que "podría ser", sino de lo que yo siento. Yo me siento seguro rodeado de mujeres, e incluso me siento que CONTROLO la situación si tengo sexo con cinco mujeres. En mis fantasías, claro. En la realidad nunca ha pasado. Porque que cinco mujeres quieran tener sexo conmigo, por separado, ya es una fantasía. Que sea a la vez, es DE PELI PORNO. Casi igual que lo de que una chica de 18 quiera tener sexo con cinco a la vez. Es una fantasía de PELI PORNO. Por eso no me lo creo. Por eso y porque cuando esa mujer cruza el portal para tener sexo (no engañada u obligada, voluntaria), intuye que no hay vuelta atrás. Si quisiera entrar para hacer una pajilla a los cinco o un bukkake y de pronto ellos deciden que lo que les va es el sexo anal con bates de baseball, ella sabe que lo va a tener jodido para echarse atrás. Y mucho más si luego quiere denunciar. Y os recuerdo que si ella quiere chupártela y nada más y tú la obligas a otra cosa, ES UNA VIOLACIÓN. Cualquier acto no consentido ES UNA VIOLACIÓN. Me da igual se es tu novia, si habéis follado antes o si te está agarrando el pito. Si dice no, se acaba. Y punto. No se puede decir más claro.

Así que tenemos un caso excepcional: una chica de 18 (la edad importa en estas cosas), que quiere hacer "lo que le pidan", con cinco desconocidos, en un portal de mala muerte. Y no tiene miedo a que las cosas se salgan de madre.

Os desafío a hacer la encuesta, pero vamos a suponer que existe alguien así. Improbable, pero posible. Una entre un millón. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia.

4 - Princesos azules

Sois unas joyitas. ¿Lo sabéis? Cinco duráis quince minutos. Y ella se queda supercontenta. ¿Verdad? Se nota que conocéis lo que le gusta a una mujer. Por eso, cuando termináis de pasarlo de puta madre, la dejáis tirada en mitad de la noche. No la acompañáis a su casa/hotel. Habéis terminado, y os piráis. Eso es lo que se hace cuando se va al parque de atracciones. Te subes, es una pasada y te bajas. O cuando te comes un bocata. Lo abres, es una pasada, y tiras el envoltorio. Vamos, cuando USAS un objeto. Y eso es lo que ella era para vosotros. Un objeto para vuestra mierda de fantasía de machunidad casposa y violenta. Vuestra mierda de escena de San Torbe. Un accesorio para vuestra noche de lobos.
Pero una persona real, tiene sentimientos. Una persona real, tras pasarlo de puta madre con alguien sexualmente, se va a tomar algo con ese alguien. Incluso se acaramela. Incluso quiere repetir. Esa tía tendría que haber sido vuestra reina esa noche, habríais ido por ahí, tomado algo y OTRA VEZ más. Porque que guay lo hemos pasado todos, joder. Habéis encontrado a una entre un millón, la fantasía total porno.

Pero no. La dejáis tirada en el portal y os piráis. Le robáis el móvil, no os pasáis los números. Nada. Ese objeto está deshechado. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia. Porque en estadística, esto es combinatoria. Las posibilidades de que hayáis encontrado a esta aguja en el pajar y os comportéis como auténticos cretinos, son muy pequeñas. Y las posibilidades se combinan multiplicando.

5 - Los 15 minutos de fama

El sueño de toda mujer es que la grabes follando. Y que luego lo difundas entre tus colegas. El sueño de toda mujer es que unos desconocidos la graben haciendo un gangbang y luego lo difundan, sobre todo en estos días de Internet que llega a todas partes.
Incluso aunque todo esto hubiera sido consentido, el mero hecho de difundir un vídeo sin su consentimiento debería estar penado. Por eso no me creo que ella os dejara grabarlo. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia.

6 - Los príncipes de los ladrones

Te lo has pasado teta con una chica, y mientras ella se pone las bragas, le robas el móvil y destruyes su SIM. Porque eres un príncipe azul de los cojones. No porque quieras evitar que llame a la policía mientras pones tierra por medio. No se cuantos habéis robado el móvil a una chica con la que acabáis de tener sexo, pero yo no conozco a nadie. Ya es mala suerte que seais también uno entre mil. Un cabronazo entre mil. Os recuerdo que las posibilidades se siguen multiplicando. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia.

7 - Pues ahora me enfado

La chica se arrepiente. A los pocos minutos de vuestra espantada, es encontrada en la calle en posición fetal, semi desnuda y en shock. Aparte de que hace frío y que la gente que está semidesnuda en la calle puede ser violada (como se vio en el caso de Londres), esta chica ha decidido poner en marcha un maquiavélico plan para culpar a los príncipes inocentes. En cuestión de minutos. Y es una actriz de primera. Las posibilidades de esto son, de nuevo, minúsculas. ¿Una chica que estaba encantada de practicar sexo con desconocidos sin protección se arrepiente de lo que ha hecho en pocos minutos? ¿Está dispuesta a pasar por un INFIERNO mediático, policial, legal? ¿Solo para vengarse de unos tipos que no conoce y con los que se lo ha pasado "de puta madre"? Estamos hablando de una persona desquiciada y maquiavélica a nivel teleserie. De una persona excepcional, de una entre un millón. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia.

8 - Que casual que casualmente pasan tantas casualidades

Pero la policía interviene, encuentran a "la manada" y salen a la luz una serie de hechos. Hechos como que están acusados de violar en grupo a otra chica en otras fiestas, que tienen un grupo de Whatsapp donde deben "iniciarse" en la manada, violando, se supone.
 
Donde ofrecen rohipnol (reinoles) una droga llamada "de la violación" (sic)


  • "¿Llevamos burundanga? Tengo reinoles tiraditas de precio. Para las violaciones".

Donde hablan claramente de que deben "organizarse" para violar


  • "Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas... para no cogernos los dedos porque después queremos violar todos".

y lo que es peor, incluso ADMITEN la ilegalidad de sus actos: (sic)

– Madre mía os van a meter preso chavales jajaja. Carman (*Prenda) ve un cuerpo humano inconsciente y ahí está el tío ya sea para robarle o para meterle mano jajaja

Que casual que a estos señores, además, les diera por bromear con violar a una entre cinco, que estuvieran fingiendo planear una violación con drogas y cuerdas. Esas cosas que todos hacemos en los grupos de whatsapp. ¿Ah vosotros tampoco? Entonces va a ser otra de esas cosas que hacen solo uno entre un millón. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia.

9 - Viva la fiesta

A una chavala de 18 años que le apetece tener sexo con un grupo de desconocidos en un portal de mierda, resulta que no le preocupa que la dejen preñada, o que la infecten con cualquier enfermedad. Es ese raro ejemplar de fémina que va por la vida sin preocuparse por que la asesinen, difundan sus vídeos por la red, la dejen preñada o la peguen el SIDA cinco guarros. Es, podríamos decir, una entre un millón. Esto se resume de la siguiente manera.

Sea A la probabilidad de encontrar una chica que quiera tener relaciones con cinco desconocidos. B que no quiera usar protección. C que no le importe que la graben. D  que se cruce con unos tipos que tras pasarlo genial con ella no quieran volvera a verla. E que luego se arrepienta al instante y decida montar un plan maquiavélico. F. que le roben el móvil y le rompan la SIM. G que esos tipos tuvieran una denuncia en Córdoba por violación múltiple. H que además tuvieran un grupo donde solo hablaran de ello con bromas muy explícitas y donde se considerara que sus actos son "para meterlos presos".

A=1/1000000
B=1/50000
C=1/10000
D=1/1000
E=1/1000000
F= 1/100
G=1/1000000
H=1/10000

Ahora la combinatoria no sería tan simple, porque algunas posibilidades serían compatibles entre sí, pero esto no es un ejercicio exacto, sino aproximado. Es un especie de ecuación de Drake. A*B*C*D*E*F*G*H= 1/500000000000000000000000000000000000

Ya no se si he contado bien los ceros. Pero como, repito, esto es una estimación personal, mi juicio lo baso en que tu historia es creíble en  1/500000000000000000000000000000000000. Por eso no me creo una mierda de vuestra historia

10 - Es por esto que eres un gilipollas


Quedaría una última razón, pero no es de este caso, es de cualquier caso de violación. Facebook se ha llenado de imágenes diciendo: "YO TE CREO". Yo aun no he puesto la mía, entre otras cosas porque publiqué un estado diciendo justamente eso, que las víctimas de violación necesitan que las arropemos, las escuchemos y que se las crea.
Esta sería mi versión plomiza y eterna de YO TE CREO. Y es más, creo que puedo explicar por qué deberíamos creerla. Eso es lo que he intentado hacer.

Pero no solo porque este caso sea flagrante, sino porque YO OS CREO. Esa ha de ser nuestra postura ante una denuncia. Porque estamos viendo el calvario que está pasando esta chica, y lo hemos visto antes. Hemos visto como se ceban con ellas hasta que incluso tienen que retirar la denuncia. Cuando una mujer denuncia ABRE SU INTIMIDAD AL PÚBLICO. Abre su momento más horrible, vergonzoso, doloroso y cruel ante la mirada de una sociedad MACHISTA, llena de MIERDA patriarcal y de MISOGINIA. Cuando una mujer acude a la policía a contarle que ha sido vejada por una panda de desgraciados, tiene que compartir su peor momento, su acto más vergonzoso con toda la sociedad. Que la va a MACHACAR. La va a destruir. Irá a por ella con uñas y dientes, culpándola de la agresión, llamándola puta, fresca, mentirosa. Va a defender a sus violadores, mostrando su lado bueno y positivo. Lo guapos que son (que por cierto estos malparidos son clónicos, ¿soy el único que lo ve?). Va a tener que repetir su agonía ante un tribunal, saber que muchos estarán viendo el vídeo y poniéndose borricos, porque es así de asquerosa esta mente patriarcal. Podría elegir lidiar con su dolor a solas, intentar rehacer su vida. Saber que irá por la calle y nadie sabrá nunca lo que le han hecho, y podría olvidarlo. Pero no lo hace. Porque quizá el último clavo del ataud es saber que esta gente está tan contenta mientras te ha arruinado la vida, y lo que es peor, LO VOLVERÁ A HACER.

Denunciar requiere valor. En un juicio tan morboso como este, requiere un valor que ya quisieran mil manadas de lobos. No leerás esto, no se si te servirá de algo, pero eres una valiente. Eres una guerrera y lo que haces tendrá su eco en el futuro. Se que ahora no lo parece, pero gracias a ti mis hijas vivirán en un mundo más seguro. Y por eso te doy las gracias. Yo te creo, y estoy en deuda contigo. Mucha suerte.

Finalmente, y si has llegado hasta aquí, mis enhorabuenas. Tienes aguante. No cualquiera se lee estos tochos. Si has llegado hasta aquí tienes dos opciones: piensas que esa gente puede ser inocente, o piensas que son culpables. Puedes seguir diciendo "presunto", pero a estas alturas o eres gilipollas o no entiendes una mierda de como funciona la mente humana, la de la mujer y el mundo en general.
Cuando dices "presuntos", estás dando fuerza a la versión increíble de esta panda de energúmenos. La misma que contrata a detectives para demostrar que la víctima "no lo ha pasado tan mal". Gente PERVERSA y MALVADA. Decir presuntos en un caso tan flagrante es insultante. Ofende a la inteligencia y el sentido común. Y te convierte en parte en cómplice del circo mediático que está bombardeando a esta pobre chica. Ella también es una presunta. Ella también se merece que se asuma que no está levantando falso testimonio, que dice la verdad, que no comete un delito de perjurio. Tú decides.

El Reino de los Gilipollas

Esta entrada lleva un tiempo en mi mente, pero como muchas otras, siempre la dejo para mañana. Y mañana ha llegado.

Hoy veo en las noticias que el juez ha dictado sentencia en el caso del "Caranchoa", y que ha multado al repartidor que abofeteó al youtuber con treinta euros de vellón por el guantazo de la discordia. No es el objetivo de esta entrada hablar del tema, porque eso daría para otro debate, pero me parece una sentencia muy correcta. Una multa simbólica y un texto que deja claro que: (...) "existió una asunción de riesgo por parte del denunciante, que sabe que se expone al resultado". Es más, la actuación del youtuber con su grabación "rebasa incluso la mera auto-puesta en peligro para llegar al consentimiento pleno en las lesiones".(...)

Esencialmente, el juez ha dicho que el youtuber se ganó la hostia, pero que nada exime al señor repartidor de su responsabilidad civil y que no es nadie para ir repartiendo mamporros a la gente. Y yo creo que tiene más razón que un santo.

Pero decía que este no es el tema, y este no ha sido el detonante que me ha hecho desempolvar el blog. No, lo que me ha molestado realmente es que en los comentarios de la noticia, alguien se mofaba de los espectadores aplaudiendo de manera tácita la actuación del caranchoa. Al parecer, el youtuber anteriormente-conocido-con-otro-nombre-que-me-da-mucho-asquito pero al que llamamos "Caranchoa" en un acto de justicia poética, cuando empezó a ver que la red se le volvía en contra con una oleada sin precedentes de efecto Streissand, decidió cerrar su actitivad, borrar todos sus vídeos de bormas pesadas (dejando, al parecer, solo los de caracter "benéfico") y finalmente, vendió el canal a una empresa de gafas de sol Alicantinas (Hawkers) por una cantidad indeterminada, pero que fuentes de Espejo Público situaban alrededor del millón de euros.

No se qué os parece eso, pero a mi me parece indignante.
Pero es lo que nos toca.

La primera vez que pensé en escribir esta entrada fue a raíz de una de esas excursiones de Youtube que no recuerdas como empieza, pero sí como acaba. Se que terminó en un extracto de programas de actualidad con entrevistas, y puede que comenzara con una canción del Reno Renardo. Acabé viendo un vídeo de algún programa de telerrealidad en el que se paraba a jóvenes en controles de la Guardia Civil, y concretamente, uno de ellos, era especialmente hostiable. Era un chaval con cara de capullo integral que iba puesto de TODO, conduciendo su coche de gama alta y riéndose como un cretino mientras el agente le estaba cargando de multas. Ese personaje había puesto en peligro su vida, la de sus amigos, pero mucho más importante, la todas las personas que se cruzaron con él esa madrugada y que no tenían la culpa de su estupidez.
Realmente esa persona me produjo un intenso desagrado. Pero lo que me molestó realmente era el vídeo relacionado que seguía a ese, en el que el tipo acudía al plató del programa del clon de turno de Ana Rosa Quintana a contar su experiencia. Porque claro, el tipo se había vuelto viral gracias a la red y era noticia. Y entonces los programas lo querían en su estudio. Y seguramente le habrían pagado por ello. Entonces mi mente hizo la asociación. Esa persona estaba siendo recompensada por ser un cretino. Por ser un payaso mediático. Pero lo más grave, estaba siendo recompensada por haber cometido un delito, no arrepentirse y reírse de la vida de los demás.

Y no era solo él.
Ya conocía el fenómeno "freak" de la televisión, donde personas sin un talento en particular eran encumbradas a la altura de celebridad simplemente por ser un engendro estrambótico que despertaba el interés o la simpatía de las masas. Y eso me parece triste, sí, pero realtivamente inocuo. Hasta podría verlo con cierta envídia, pero esto... El hecho de que comportamientos antisociales, negativos y despreciables acaben siendo premiados me parece intolerable, la verdad. Me parece peligroso.

El tema de Caranchoa es un síntoma del nuevo mundo en el que vivimos. Existen nuevos conceptos y nuevos fenómenos. La viralidad es uno de ellos y es bastante más compleja de lo que parece. La ilusión de populismo en las redes crea unos fenómenos muy curiosos, como lo es el linchamiento social, el efecto Streissand, este para el que no tenemos un nombre definido, pero que podríamos llamar Paradigma Caranchoa.
Quizá estos fenómenos existieran antes, pero la Red actúa como una placa de Petri abierta para ellos. Crecen muy rápido y sin control.

El linchamiento social, por ejemplo, puede ser un acto de justicia bien merecido. La única forma que tiene la persona de a pie de procurarse justicia ante los abusos de los poderosos. Poder callarle la boca al presidente del gobierno por Twitter o criticar a un famoso por decir barbaridades es muy atractivo a mis ojos. El problema viene cuando el falso anonimato de la red hace que se pase de la respuesta ecuánime al abuso desmedido. El señor Caranchoa nos sirve en este caso también como ejemplo (malo). Le llovieron por todas partes, le dieron la del pulpo por las redes sociales y sus colegas youtubers usaron su desgracia para sacar nuevos vídeos, ganar más likes y los dineritos que los acompañan. Hasta aquí me parece genial. Has elegido hacer carrera en la vida pública, la vida pública te juzga y te sacude por tus actos. Tus malos actos. Pero entonces la cosa se va de madre, literalmente, y empiezan a insultar a los miembros de tu familia directamente, y le empiezan a amenazar físicamente. Se nos va la pinza mucho a los humanos. Nos sentimos arropados por la masa, y sacamos lo peorcito. Este señor NO MERECE ESO. Y mucho menos su familia. Merece que le den en los morros (metafóricamente) con el mismo medio que ha empleado él para hacer sus tropelías. Y ya.

Y el tema de la viralidad es mucho peor. Porque Caranchoa eligió meterse en esto. Ganaba dinero con ello. Y la cagó al hacerse el listo. ¿Pero, y "La he liao parda"? Mejor ni busquéis de quien hablo. Es una chica que cometió un error en su vida. Un error grave, pero lo peor no fue haberlo cometido. Sino hablar de ello para la televisión. Agitada, asustada, visiblemente afectada explicó a un reportero su odisea. Y soltó un latiguillo que la va a perseguir toda la vida. Esta persona, que podríamos ser cualquiera, no se tomó a broma su error, pagó con creces las consecuencias de él. Y además, de regalo, quedó estigmatizada de por vida. Pasarán muchos años hasta que la gente la deje de señalar por la calle (lo se de buena tinta, aun pasa). Y sin embargo, no supo subirse al tren del dinero del Paradigma Caranchoa.
Simplemente le jodieron la vida.

Así que por un lado tenemos un sistema que castiga el error de manera desorbitada y premia la maldad premeditada. Todo vale en nombre de las visitas, la viralidad y hacerse unas risas a costa de otros.
Y creo que ni somos capaces de comprender lo que está pasando en realidad. Vamos dando palos de ciego, buscando fórmulas para gustar y lograr esa gloria rubiusesca, esa fama viral y los patrocinadores de turno. Las televisiones, los youtubers y en general, todo el mundo.

Y si lo pienso un poco me parece un escenario delirante.

Bueno, año nuevo y lista de propósitos nueva!

NO.

Este año no voy a proponerme nada, porque siempre lo olvidamos todo a mitad de trimestre (siendo generosos) y lo seguimos recordando poco a poco hasta ver como en diciembre hemos FRACASADO. Así que nada de proposiciones o proyectos. Voy a hacer lo que quiera. Y ahora quiero proponerme escribir más a menudo en el blog. Porque se me ocurren siempre posts que voy abandonando porque no me lee más que un amable troll de levante y gente que entra cuando monto polémica. Y me apetece contar mis neuras. Así que vamos con uno de esos que tenía guaradados en la cabeza desde hace tiempo: Las cosas que odio muy mucho del Internet de hoy.

COSA NÚMERO 1: EL CLICKBAIT

Aún a riesgo de pecar de anglófilo, creo que el término es rotundo. Cebo para Clicks. El clickbait se ha convertido en una pesadilla para mí, y como otra cosa que odio bastante es la generalización ombliguista, digo que para mí, aunque estoy seguro de que no estoy solo. Ya sabéis de lo que hablo, esos enlaces que prometen algo apasionante pero no te dicen qué es, te obligan a tener que abrir una web por puro morbo o simple curiosiad, y luego no cumplen. No merecía la pena, o ya sabías de qué te hablaban.

Flash de noticias, gentucilla: los titulares tienen una función, resumir el contenido.
Mi política, cada vez más, es la de ignorar directamente los contenidos. Aunque reconozco que a veces me sigue picando la curiosidad y muerdo el anzuelo.

Como dato curioso, ayer pospuse una reflexión sobre Gremlins en Facebus y emplee una frase similar al clickbait estandar, y la gente pensó que estaba haciendo una coña sobre el tema. Me he convertido en lo que siempre he odiado.
Entiendo que esto es parte del funcionamiento de la web, del tema de las publicidades y demás, pero empieza a corromper el contenido de la red. Mi única esperanza es que como otras plagas odiosas, su propia definición las acabe pasando de moda y convirtiendo en algo del pasado. Cuando empecemos a huir del clickbait, la forma de reclamar la atención cambiará.

COSA NÚMERO 2: EL ENTERADILLO DEL TRIVIA

Esto me enfurece a nivel personal. Se que es estúpido, porque no me hablan a mí, pero esos titulares de "esto no lo sabías" se me antojan al repelente niño Vicente que se sorbe los mocos, que va de listo y que es muy hostiable a nivel dialéctico. Ya sabéis a que títulos me refiero: "Cincuenta cosas que no sabías de comerse los mocos".

Por suerte, creo que no soy el único que encuentra prepotente y repelente el sistema y muchas webs han optado por emplear un acercamiento más relativista: "Cosas que seguramente no conocías" o "Cosas que quizá no conocías". Cambiar un "puede que te sorprendan" a "te sorprenderán" es sutil, pero a mi me despierta menos hostilidad. Soy un ente de impulsos protéicos.



COSA NÚMERO 3: LAS WEBS DE NOTICIAS SATÍRICAS

Esto se remonta a una entrada en el blog en la que critiqué un artículo sobre un nuevo Apple, y resultó ser un vídeo de The Onion. Y la amable apuntadora de turno me amonestó por haberme creído un vídeo de una web conocídamente satírica. Bueno. Por partes. La web es inmensa. Y yo siempre me sorprendo de saber que hay gente que no sabe qué es 4chan, Chatroulette, el Goatse, el Rubius o el Pedobear. Lo que es inmensamente conocido para unos, no tiene por qué serlo para otros. Esto no es cultura popular, y siempre habrá una primera vez que te encuentres con un contenido humorístico que no lo parezca, proveniente de una fuente que no tienes por qué conocer.
Ahora ya con muchas horas a mis espaldas no me la cuelan con tanta facilidad, porque si algo me suena raro miro la fuente y evalúo. Ahora es difícil que nadie sepa que El Mundo Today es una web de noticias satíricas. ¿o no lo es? Dice el refrán que cada segundo nace un nuevo tonto, no voy a insultar a la gente que pica con esas noticias, pero lo cierto es que cada segundo nace una nueva persona en la red, que no tiene por qué saberlo todo. Y esa persona picará, al menos, una vez. Y el resto de nosotros deberemos presenciarlo, y a mí, al menos no me suele hacer gracia verles equivocarse. Entiendo e incluso a veces disfruto este tipo de humor, casi cada día veo noticias de EMT o Rokambol que son muy ocurrentes y me hacen sonreir. Claro, que luego llegan nuestros medios y copian noticias satíricas de medios extranjeros que no conocen y entonces, de pronto, la cosa deja de tener gracia. Porque los bulos se propagan y es mucho más difícil desmentirlos que creerlos.
Como ejemplo, ya me he creado un texto estandar para desmentir la noticia que repiten las webs cristianas sobre Michio Kaku demostrando que Dios existe por cosas del semiradio de los taquiones. Da igual las veces que explique que es una noticia falsa, que es un absurdo físico. Siempre la mentira se propaga más rápido. Siempre aparecen nuevas personas creyentes (o no) deseando compartir ese hallazgo que ven repetido una y otra vez por la red. Porque por cada web desmintiendo, tienes veinte mintiendo. Probad a buscar en Google "Michio Kaku Dios". Es verdad que por suerte el algoritmo ha puesto dos webs escépticas, pero el resto, apabullante, son repeticiones de la misma mentira. Y no solo el blogs, en medios como Msn.com o Añocero (ejem...). Vale, no son medios periodísticos serios, pero existe una diferencia entre no hacer buen periodismo y publicar mentiras de webs paródicas. Una bien gorda.

Otro ejemplo curioso fue mi encontronazo con la web de Emitologías, un blog donde subtitulaba: "Explicaciones mitológicas para comunes expresiones". Cuando descubrí esa web me maravillé. Tenía un contenido super divertido e interesante sobre el orígen de expresiones comunes como: "Comerse un marrón", "darle la del pulpo", "Partir el bacalao", "Irse la olla". Explicaciones bastante plausibles enmarcadas en episodios oscuros de la historia. Por ejemplo, "comerse un marrón" lo atribuía a una costumbre de la primera guerra mundial en la que un general premiaba a los voluntarios a las misiones "suicidas" con un postre "marrón glacé". Servidor siempre habría jurado que era por la similtud entre la mierda y el marrón, pero la explicación no era ridícula y parecía bien documentada. Otra, por ejemplo, "ponerse a parir", la situaba en la antigua Grecia en la que las parturientas se insultaban iracundas porque pensaban que los insultos provocaban el parto. En ausencia de una información tan específica, una persona que no tiene una licenciatura especializada en el tema se cree que eso sea posible. Semanas más tarde descubrí que la web era una invención muy original del autor, que se defendía argumentando que su web se llamaba "emitologías" y no "etimologías", y que dejaba muy claro que eran "explicaciones mitológicas".

Ya, yo en mi blog he puesto "odio a los blogs y los mimos " y escribo en un blog, leo muchos y los mimos... ¿quien no odia a los mimos? Bueno, pero en realidad, NO. Lo puse porque cree el blog en una época en la que me resistía a abandonar el formato de los foros y todo el mundo se hacía blogs, y porque me hizo gracia.

Si me dedicara a escribir noticias falsas (o artículos falsos sobre etimología) lo pondría bien claro al principio. Pero entonces no tendría tanta gracia, ¿no?. Claro, yo, desde que supe que esa web era falsa, pues dejé de vistitarla. Sí, las invenciones del autor son ocurrentes, pero lo que realmente me llamaba la atención era que fueran ciertas.
Ni que decir tiene que varios periódicos "serios" robaron artículos de su web y los publicaron como ciertos. Porque eran muy interesantes... si eran ciertos. Y la mentira se extiende.

COSA NÚMERO 4: LAS NOTICIAS SATÍRICAS DE WEBS SERIAS

Esto parece lo mismo que lo anterior, pero no lo es. Ahora, recién pasado el 28 de diciembre, se disparan las noticias falsas en webs serias. Incluso en periódicos.

¡¡¡JAJAJAA!!! ¡Qué gracioso! ¡El diario de Granada dice que van a prohibir las tapas! ¡JAJAJA!

NO

No es gracioso. Siento ser el puto Grinch, pero si escribes un periódico, tu trabajo no es ser gracioso, es contar la verdad. Los bloggers tienen un pase (que no), pero los periódicos NO. Y lo mismo va para los extranjeros con su April's fool. Es el día en que todo elemento mediático, sea el que sea, se siente en la necesidad de contar una mentira para "hacer la inocentada". Y esto tendría su gracia fuera de la era digital. En los ochenta, te podían colar una inocentada en el telediario y jajajaja... que simpáticos.

Pero esto es INTERNET, madafakas. Aquí las cosas, NO DESAPARECEN. Si tú le cuentas una broma a tu compañero de curro, mañana será una anécdota. Si lo publica un periódico, mañana estará secando las baldosas de la cocina. Si lo hace la tele... bueno, esto ya no se va tan fácilmente. Por lo mismo. Porque nunca sabes cuando esa noticia falsa ultrajante saldrá en un meme, en youtube o a saber. Pero en las webs... te cagas, moradas. Una vez que lo cuelgas, entra en los buscadores. Y el 28 todos estamos con la mosca detrás de la oreja y no nos la cuelan. Pero el 30 ya se nos ha pasado la paranoia, y la red está llenita de noticias suculentas que son demasiado increíbles si no fuera porque es ese sitio tan serio el que las publica. Y antes de que puedas buscar la letra pequeña donde pone que se publicó en 28/12 (o 4/1) ya estás echándote la manta a la cabeza.

Y de nuevo, MÁS MIERDA A LA RED. Más mentiras, más desinformación, más malentendidos... y todo porque la tradición dice que un día al año tienes que hacerte el gracioso.
Las bromas de los días de inocentes las pagamos el resto del año. De todos los años. Porque en la web, las cosas no desaparecen tan fácilmente. Porque no miramos las fechas de las noticias, nos importa que son noticias. Y porque depositamos la confianza en las personas que nos proporcionan esas noticias. Cada vez que un medio serio te cuela una inocentada, te está pegando una puñalada trapera. No tiene gracia, porque nuestro contrato tácito no es ese. Pero bueno, así aprendemos a no fiarnos de nada.


COSA NÚMERO 5: TWITTER


Twitter mola. Pero también lo odio. Intenta resumir cualquier opinión en menos de 140 caracteres. Y el mundo y el pensamiento es más complej

COSA NÚMERO 6: TWITTER (2/2)

Quizá, solo quizá, intentar expresar ideas en tan poco espacio nos obliga a simplificar también nuestro pensamiento.Lo cual no me hace feliz

COSA NÚMERO 7: LISTAS, LISTAS, LIIIISTAS!! TODO VA EN LISTAS!

Esto más que enfuerecerme me molesta conmigo mismo. Porque funciona. Por alguna razón, nos gusta ver las cosas en listas. Y yo al menos pico una o dos veces por sesión de Internet. Y porque funciona, lo voy a emplear más a menudo a ver si me convierto en una star.



COSA NÚMERO 8: LOS YOUTUBERS

Los y las youtubers son un fenómeno de las nuevas generaciones y una nueva forma de entender la sociedad. No voy a decir a la que nos encaminamos, porque ya estamos en ella y porque la tecnología avanza tan rápido que los paradigmas cambian de un día para otro. Y me parece genial, no soy un viejuno que se lamente de todo lo que hacen los jóvenes. Sí que es verdad que no conecto con este mundo en general, porque el tema de los gameplays y los youtubers "de moda" no me llega a calar. Sigo a algunas persona que me gustan, y sobre todo soy habitual de gente que hace cosas muy interesantes. Pero creo que calidad y cantidad pocas veces van unidas, y por encima de todo aprecio la frescura y la originalidad. Y creo que esto cada vez se ve menos. Por un lado son muchas las personas que hace vídeos, y por otra hacen demasiados vídeos (a mayor cantidad, más ingresos). Esto no puede ser compatible con una calidad aceptable a menos que seas un genio y figura, y no lo son. Veo siempre los mismos patrones, los mismos temas y el mismo formato en los vídeos (al menos en los populares). Una plataforma que podría servir para ampliar el horizonte de la creatividad parece haberse convertido en una forma de maximizar la mediocridad. En una herramienta para crear escaparates de egos inflados y cultos a la personalidad. Encuadres iguales, decorados similares, temas similares, tonos de voz similares, sobreactuaciones similares. A veces alguien te sorprende y aporta algo muy especial, pero por norma general, me aburre mucho el contenido.


COSA NÚMERO 9: LAS WEBS CON ARTÍCULOS DE MIL PARTES

Ya se que os pagan por cada página que abrimos, pero una foto por página NO. Me parece abusar. Ha llegado un momento en mi vida en que me planteo ver cualquier cosa si tiene más de cinco partes.

COSA NÚMERO 10: HE DETECTADO QUE ESTÁS USANDO ADBLOCK!

Nos cosen a publicidad, esto es parte del juego de Internet. Pero a veces llega al punto de NO poderse abrir la web que intentas ver. Sobre todo en los móviles. Te redirigen a webs fraudulentas que rozan lo ilegal, te llenan todo de clickbaits y de botones falsos (el clicbait original). Así que te instalas un adblock para que navegar no sea un deporte de riesgo. Y entonces se te quejan de que tienes un adblock. Como siempre, pagan justos por pecadores. Pero yo quiero poder leer el contenido de las webs. Una solución es el whitelisting, pero es tan molesto como la mierda del aviso de las cookies (más). Algo tendremos que hacer para que la gente decente pueda cobrar por la publi y los usuarios no seamos estrangulados por un banner rebelde. ¿qué tal una prohibición de publicidad abusiva?

Y se que me dejo unas cuantas cosas en el tintero, pero no había pensado en escribir en el blog realmente, y ya es tarde. Así que sin fotos ni nada. Ya haré si eso una segunda parte. O en doce partes.

Orange Country

Trump ha ganado.

Y la tercera guerra mundial es trending topic en Twitter.
Y la verdad es que el tipo es repugnante, es un ignorante, un timador, un violador machista, xenófobo, bocazas. Vamos es un excremento de persona, sí.

Pero no es el fin del mundo.
Poner en la otro fiel de la balanza al santo Obama.
En un día normal, sus drones están sobrevolando países de medio oriente, asesinando gente sin identificar, cualquier blanco es válido si es un varón mayor de 15 años. Es un señor que ha mantenido varias guerras en curso, que no ha cerrado la aberración contra los derechos humanos que es Guantánamo, durante su mandato no se ha erigido un muro con México, pero se ha permitido que milicias de racistas armados patrullaran la frontera de Texas para expulsar inmigrantes.
A la gente le gusta hablar como si el tipo del despacho oval pudiera apretar un botón y mandarlo todo a la mierda, pero si algo hemos aprendido del estado de los silos de misiles de los USA es que su protocolo de actuación depende de mucha gente, de software en discos de cinco y cuarto y de que realmente puedan despegar esa mierda de ICBMS sin mantenimiento. En realidad, no es tan sencillo como abrir la mesa del despacho y pulsar "EL BOTÓN".
Nos han vendido la democracia unida al culto de la personalidad. Nos venden salvadores unidos a un partido, monos de feria, peleles a los que podemos ver la cara, ridiculizar y criticar. Pero por detrás tienen una mano bien larga metida en el culo que mueve los hilos. Rajoy no es nadie, solo un testaferro de un colectivo de intereses. Lo mismo que era Obama o Jorgito Bush.
Seamos sinceros, ya hemos pasado por un imbécil en la casa blanca. Un borracho que había arruinado las empresas que había dirigido, que era un iluminado religioso que hablaba con Dios. Un idiota con cara de idiota. Él no gobernaba, era un pelele de terceros y no nos llevó al apocalipsis.
Sí que jodió mucho las cosas, la verdad. Y le eligieron dos veces.
No, el problema NO es que haya ganado Trump, sino que no ha ganado alguien que no fuera Republicano o Demócrata.
En realidad si que hay un grave problema con que haya ganado Trump. Y es que este señor era un misógino xenófobo, ignorante, bocazas, infantil, marrullero, agresor sexual, incestuoso, warmonger, fearmonger, balbuceante pedazo de mierda. Pero lo era ABIERTAMENTE.
Y la gente le ha votado.
Así que ya sabemos qué tipo de gente somos en este mundo.
Somos el tipo de humanos al que le ponen borricos esas cosas.
Chungo lo llevamos.

El Terror de lo políticamente correcto

Bueno, estoy perreando antes de irme a la cama y me encuentro con que alguien enlaza esto. Casi me huelo lo que voy a ver, pero me deja tan perplejo que pierdo una hora de mi vida discutiendo solo con alguien que no me va a responder. Así que lo copio del comentario de Youtube y torturo a mis cuatro gatos. Os chincháis. Que pronto escribiré más entradas.

Este es el vídeo de la discordia.

Hay tantas cosas mal en esta charla que es difícil empezar.

¿Empezamos por el gratuito concepto de los "Estupendos"?

Esto es una falacia de manual, la construcción de un hermoso hombre de paja.
¿Por qué esto es una mierda? Bien: por una sencilla razón. Acabas de crear un grupo de personas bastante indefinido al que te has preocupado de ridiculizar al inicio de la charla con el despropósito del chiste de "Mistetas", y en el que estás englobando por un lado a gente que desprecia el humor negro de Mota y a un colectivo ultraderechista con una agenda clara como "Manos Limpias". Y seguramente, a mi ahora que estoy contestando negativamente a tu diatriba.
Porque claro, en este escenario, eres tú o la persona en cuestión la que decide cuando alguien tiene un derecho real a sentirse ofendido o a quejarse y cuando es un "Estupendo". Y esto es una receta muy mala para el entendimiento.

Por otro lado estás empleando el caso de Zapata para tu propio beneficio. Como humorista, supongo, te columpias en el borde de "lo políticamente correcto". Porque es el trabajo del humorista tontear con muchos tipos de humor y porque si te has currado una charla para TEDx supongo que te pica mucho el tema.
Pero el caso de Zapata NO es el tuyo, ni el de Irene Villa. No lo será a menos que entres en política. El caso de Zapata no tiene que ver con lo políticamente correcto, sino con la hipocresía y la guerra mediática. Tiene que ver con equipos dedicados a rebuscar en tu pasado para echarte mierda cuando tu partido sube al poder, tiene que ver con asociaciones ultras financiadas por grandes intereses que tienen pasta de sobra para arremeter una y otra vez como una marea de mierda contra quienes desprecian por sus ideas políticas. No, el caso de Zapata o Villa, no es una batalla de humor, es acoso mediático, no es corrección política, es política a secas.
Seamos serios, la gente que mandó esos tuits a Irene o que pedía la cabeza de Zapata por citar un chiste como ejemplo de hipocresía es gente que hace esos chistes y mucho peores en la intimidad. Es gente que ve el fascismo con buenos ojos, no solo como humor negro.
¿Entiendes el problema? Estás mezclando churras con merinas. Tú te estás quejando de que no vas a poder hacer chistes porque la gente te critica y protesta, y esto NO tiene que ver con el humor. Porque Zapata ni siquiera estaba haciendo chistes. Y eso es el contexto, que es muy importante, y eso a nadie se le ocurre discutirlo, porque los medios han dado por cerrada esa batalla. Los escribió, y que fueran entrecomillados o en el contexto del escándalo de Vigalondo es indiferente para quien solo vio carnaza contra un partido político que desprecian.

¿Por donde seguir?

Me ha encantado tu argumento: "Un niño de cinco años pretende ofender con el chiste de mis tetas?"

mvn1xz.jpg


Bien. Sabiamente has elegido un chiste que está en el borde de la corrección política. No por los ridículos argumentos que has dado. Porque esos argumentos son los de un humorista, has buscado el absurdo, que es una comedia que yo admiro mucho, y has exagerado para hacer las cosas graciosas. Entonces, claro, todos vemos RIDÍCULO que el chiste de "Mistetas" sea el ejemplo de "corrección política". Has creado un buen hombre de paja, y sobre él has cabalgado los quince minutos de charla.

Vamos a emplear tu misma lógica: "¿Ves correcto que un niño haga un chiste misógino? ¿O un chiste racista? ¿Te parecería bien que el niño en cuestión haga chistes ridiculizando a los homosexuales?"

Oye, no se. A lo mejor a ti si te parece bien. A mi no, y espero que mis hijos hagan esos chistes bien adultos, cuando sepan diferenciar bien entre humor y humillación.
Aquí viene el quid de la cuestión: ¿me ofendería a mi que un niño hiciera un chiste sobre algo de esto? NO. Porque, efectivamente, el niño quizá (no generalices, porque hay niños muy cabrones) no quería ofender. Pero ese niño está empleando un humor que va a denigrar a otros niños y marcar en el futuro su visión de las cosas. Si este niño ve que es gracioso decir que pisar a las mujeres está bien, que su sitio es la cocina, que violarlas es divertido, que los gitanos son ignorantes y ladrones, que los negros son subhumanos (como ocurre en todos los chistes de sudáfrica que hacíamos en la infancia), que los locos son personajes risibles o terroríficos... esto no es gratuito. Esto ayuda a crear una sociedad donde el "mariquita" es señalado con el dedo y ridiculizado, donde grupos de cabrones se ríen de una violación por Whatsapp, etc. Y, de nuevo, el niño no tiene la culpa. Pero tú ya tienes pelos en los huevos, chaval. Y si tú vas haciendo chistes de mierda que ayudan a perpetuar clichés y a convertir esta sociedad en una mierda, no esperes que alguna gente, quizá algunos de esos "Estupendos", te rían la gracia.

Eres un creador. Eres un animador. Eres una persona que moldea, infinitesimalmente, la forma en que afrontamos el mundo. Ayudas a crear paradigmas. Como humorista, señalas el absurdo, la injusticia, puedes emplear el ridículo para bien o para mal. Tus actos no son inocentes, ni son gratuitos. Ni los míos. Tengo un deber moral de analizar mi trabajo y saber qué estoy haciendo. Y si es eso lo que quiero hacer, pues adelante. Pero esas voces que critican, a veces deben de ser estudiadas. Lo que nos lleva al siguiente punto.



Tu manual para convertirte en un gilipollas.

¿De verdad? ¿En serio esos son tus consejos para la gente?
El gran problema de tu exposición es que estás generalizando masivamente. Estás creando bandos: Estupendos contra Cachondos, bien contra mal, corrección política contra libertad; y el mundo es un lugar mucho más gris.

Primer consejo: "Demos una oportunidad a la audiencia para demostrar su inteligencia."

No. Demuestra tú tu inteligencia. No publiques lo que piensas, piensa lo que publicas. Y luego, publica. Pero no porque vayas a ofender a alguien, sino porque está muy bien pensar antes de abrir la boca. Mucha gente no tiene filtro entre sus emociones o sus impulsos y la boca, y eso quizá no sea lo mejor del mundo. Pero sobre todo, piensa lo que dices, y por qué lo dices. Y si aun así sigues queriendo decirlo, adelante.

"Si reiteradamente no les gusta lo que dices, Unfollow"

Oh, claro. No le vas a gustar a todo el mundo. Eso es imposible. Creo que esa sería la frase que tenías que haber empleado. No esa chulería tan propia de estos tiempos: "si no te gusta lo que digo, aire."
Lo cual puede ser bueno en ciertos momentos. Nadie te obliga a seguir a nadie, mucho menos a un humorista que no te haga gracia, pero ampararse en eso para eludir el problema es la receta para fabricar gilipollas. Gilipollas en este contexto es quien cierra sus oídos a las opiniones que no le gustan y se refocila en el montón de gente que le dice las cosas bonitas. Eso, en estos mundos de hoy en día, como Twitter, pasa mucho. Tengo 4 millones de seguidores, puedo decir lo que quiera, si no te gusta, tengo cuatro millones de seguidores que me ríen las gracias.
Esto lleva a gente como Arévalo y Bertín Osborne a lamentarse de que ya no pueden hacer chistes de mariquitas locas. Porque su público tienen. Y ellos se lamentan de que ya no puedes ir por ahí insultando a todo un colectivo que sufre la marginación para el placer de tus fans.

No, si poder puedes hacerlo. Pero no esperes que el resto nos callemos lo que pensamos de ti. Es de justicia que recibas, cuando menos, el mismo trato que das a los demás. Porque creer que estás por encima de eso es de gilipollas. De manual.

"Un seguidor tóxico menos es maravilloso".

Si, esta gente existe. Si tienes muchos seguidores tóxicos a lo mejor es que tú eres tóxico. Pero para eso hace falta un poco de autocrítica (autocensura puedes llamarla) y está claro con tu segundo consejo que....

"No pidáis perdón jamás".


Vale. ¿No ves lo horrible que es lo que dices?

"Si vuestra intención no era ofender, no pidáis perdón, porque les estáis dando la razón a los Estupendos".

Que viene el Coco! Cuidado con los Estupendos! Se llevan a los niños y se comen a las mascotas!
En serio, no puedo salir de mi estupor.
¿Sabes cuando tus palabras podrían tener sentido? Cuando crees que eres perfecto y que nunca te equivocas. Cuando piensas que no tienes ningún error y que todo lo que haces es maravilloso y el problema lo tienen los demás. Vamos, cuando eres un gilipollas.

No, no debes pedir perdón si no crees que te has equivocado. Si no sientes de verdad que la has cagado, no pidas perdón. Pero para eso hace falta, primero, pensar en lo que dices y en lo que has dicho (problema de tu primer consejo).
Si tras un chiste, un libro, un corto, una película o cualquier forma de expresión aparece gente señalándote que lo haces mal, no debes pedir perdón. Debes reflexionar. Y darte tiempo, que estas cosas van despacio. Date tiempo para pensar en lo que dicen y en si tienen o pueden tener algo de razón. Y si llega el momento, es muy muy sencillo. Ser humilde. Y que te lo diga alguien como yo es casi un chiste, pero sí, ser humilde.

"No entiendo por qué os ha molestado esto, pero es posible que sea víctima de un sesgo cognitivo y no lo vea. Intentaré pensarlo, aunque puede que me cueste un tiempo darme cuenta. Y siento si os ha molestado, no era mi intención".


Oye. Puede que tengas razón. Pero puede que no. Así que no seas gilipollas y piensa que puedes equivocarte. Lo más seguro es que muchas veces lo hagas.

¡Si pides perdón los terroristas ganan!

Y la tercera: si pese a todo esto hay gente que sigue queriendo montar bronca porque son unos trolls...

¿Si pese a qué? ¿A que no midas tus palabras y no admitas poder equivocarte? ¿Qué has hecho para no generar problemas? Si lo que acabas de dar son indicaciones para comportarte como un capullo, te aseguro que te aparecerán, no trolls, sino sinceros detractores.

Ante eso, la solución que propones es la guinda que colma el vaso: el problema son los demás.

En fin, tenía que haberme acostado ya, pero he visto este vídeo porque alguien lo ha enlazado como algo "bueno" y sinceramente me ha dejado ojiplático.
No creo que leas esto, Víctor, pero si lo haces, posiblemente me etiquetes de "Estupendo". Pero a mi no me ha ofendido ni me ha molestado tu humor, simplemente me parece MAL lo que dices.
Mal argumentado y mal concluido.

Existe la corrección política, claro. Si la madre del supuesto niño del chiste se hubiera escandalizado porque el niño hablaba de tetas, por ejemplo, estaríamos ante uno de esos casos. El caso de José Mota, por ejemplo, es verdad que se puede ver como una víctima de la corrección política. El gag, sin puta gracia, por cierto, es de humor negro. Y a una persona que esté en una situación como esa, puede hacerle recordar su dolor y molestarle.
Pero, efectivamente, ese es un problema de esa persona.
Porque todos nos morimos, todos tenemos accidentes, y todos tenemos enfermedades. Hacer humor sobre eso puede ser negro, pero no es dañino. No estás fomentando la discriminación, el maltrato, o los estigmas de un colectivo. Los enfermos terminales no son un colectivo. Tus chistes no hacen que la gente los vea como seres abominables, o como ridículos.

Si tuviera que dar tres consejos, serían estos:

- Piensa como influyen tus creaciones en el resto del mundo. Si crees que no lo hacen, piensa como influirían si los mensajes que transmites se aceptaran como leyes universales. ¿Estarías cómodo? ¿Alguien sufriría si todo el mundo hiciera a todas horas ese chiste? ¿Existe una situación de desigualdad, acoso o estigma que se asocie a esos comportamientos? ¿Deseas perpetuarla? Una vez hayas respondido a esas preguntas, adelante, llena la red con tus chistes.
- Si alguien se molesta, molestate en pensar si puede tener razón. Hay mucho gilipollas por el mundo, no seas tú uno de ellos.
- Se original. No vayas a lo fácil.

A tu pregunta "La corrección política puede acabar con el sentido del humor? responderé NO. Pero no porque esto sea una lucha que vayamos a ganar. Sino porque el humor es inteligente. Y siempre encuentra la forma de abrirse paso. Si resulta que nuestra sociedad cambia y no encuentra gracioso reírse a costa de humillar a los demás, encontraremos chistes que no lo hagan. Si es necesario abandonar los chistes de mariquitas y gangosos, nos reiremos sin ellos. Si tenemos que dejar de usar topicazos machistas, acabaremos encontrando la forma de hacer humor sin ellos. Porque además, el humor se nutre de nuestra sociedad, de la vida cotidiana. Cuanto más desaparezcan esas cosas, menos gracia nos harán y menos las aceptaremos. Y nos reiremos de otras.

¿O tú te ríes de los chistes de maricas de Arévalo?

A lo largo de la historia del humor español has tenido gente que ha huido sistemáticamente de hacer chistes ofensivos. Tienes muchos ejemplos de como hacer humor sin ellos. Has puesto algunos, como el chiste del hombre que no discute. Yo podría sacarte una batería de chistes de ecuaciones que son hilarantes (para físicos y matemáticos) y que no precisan de sexismo, racismo, capacitismo u homofobia. Tienes a Gila que hizo gran parte de su carrera con chistes genéricos absurdos sin más sexismo que el que la misma sociedad destilaba. Tienes a Faemino y Cansado, los Monty Python... una cantidad de gente que ha podido hacer humor sin necesidad de someterse a la corrección política (no metamos la religión en esto que entonces no duermo, ¿vale?).

En fin, quizá leas esto, quizá no. Me da igual, un unfollow más...